Análisis de Perry Mason. Temporada 1. Capítulo 4

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Bienvenidos a un nuevo análisis de Perry Mason, serie de HBO que alcanza su ecuador en este cuarto episodio. Continuamos con el caso mientras se va despejando el camino a que Perry alcance su potencial como futuro abogado. Os dejo con los enlaces a los análisis anteriores y vamos al lío.

La Hermana Alice

Al final del episodio anterior, la Hermana Alice parece caer en trance y tener una revelación augurando la resurrección de Charlie, el bebé de los ojos cosidos. Esto no ha sentado muy bien entre alguno de sus seguidores, que le mandan un regalo en forma de serpiente (que ya sabemos que tentó a Eva y es el diablo y bla, bla, bla) y tampoco entre los miembros de su iglesia (o secta, que no se como llamarlo), en especial a Herman Baggerly, quien ve a su nuera bastarda como una asesina adultera (o una adultera asesina, vete a saber). Estos últimos amenazan con cerrarle el grifo como no se retracte pero ella hace caso omiso de sus advertencias y sigue proclamando la inocencia de Emily Dobson, lo que le va a suponer un serio problema en el futuro. La escena de la serpiente, entregada por una niña angelical y su familia, que acusan a la Hermana Alice de hereje, contrasta con la escena final, cuando un verdadero creyente le entrega una manta para Charlie resucitado, que cuando uno vuelve de la muerte siempre tiene frio. Esta parte, la de la Hermana Alice, es lo que me tiene más despistado de toda la serie porque no se a dónde nos lleva.

Della Street

Della aparece en este capítulo como una mujer más fuerte de lo que ya nos habían mostrado, llegando a afirmar que ella es en realidad el “asociados” a los que se refiere el cartel de E.B. Jonathan & Asociados. Ella es quien prepara las mociones, quien busca la jurisprudencia y quien quiere luchar para que se haga justicia en el caso de Emily. En este capítulo se revela su orientación sexual, cosa que algunos habían intuido pero a la que yo no le había dado más importancia. Nunca se hasta que punto este tema es determinante. ¿El hecho de que Della sea una mujer fuerte está relacionado con el hecho de que sea lesbiana? No debería ser así. Quizás estamos ante el eterno tema de lo “políticamente correcto” y la búsqueda de que todos se vean reflejados en la serie. Sea como sea, el caso es que se rompe totalmente con la relación que se establecía en la serie de Perry Mason protagonizada por Raymond Burr. Es un punto de ruptura importante, como ya lo fue que Paul Drake sea negro.

E.B.

Lo de E.B. se veía venir. Podemos afirmar que él centra gran parte del episodio. Su decadencia como abogado ya la habíamos empezado a ver en los capítulos anteriores y en este, a mitad del metraje, ya sabemos que pasará. Está acabado como abogado, va a perder su prestigio y está a punto de consentir que su cliente se declare culpable en aras de salvar su culo. Su decisión final al abrir el gas es la crónica de un suicidio anunciado y llegamos a empatizar con él y a tenerle lastima, sobretodo por el gran trabajo de John Lithgow. Queda por ver si llegará hasta el final o se salvará por los pelos.

Perry

A pesar de poner título a la serie, la verdad es que en este capítulo no acapará muchos minutos. Perry y su socio, Strickland, intentan que el forense realice una segunda autopsia del cadaver de George Cannon, que han robado y que al final terminan dejando de forma anónima en un campo de golf. Eso les da una segunda autopsia oficial sin que la fiscalia tenga ni idea de eso.

Vemos también que la foto que sacarón de Chubby Carmichael ha terminado en portada de los periódicos y que a Chubby no le ha hecho ninguna gracia. Como Perry es un desgraciado, tiene que aguantar los golpes mientras habla con su hijo por primera vez en semanas.

Aunque no todo son piedras en el camino. Perry y Strickland siguen la pista del cuarto hombre que mató a Cannon y van a dar con una logia, con un club social del que, oh casualidad, es miembro el inspector Ennis, que ya se ha llevado un rapapolvo por parte del fiscal, no sea cosa que el mierda de Mason haga su trabajo mejor que él y su compañero. Por cierto, ¡queremos más escenas de Matthew Rhys con Verónica Falcón! Y si no puede ser, ¡más escenas de Veronica Falcón! Por pedir, que no quede.

Creo que estamos ante el capítulo más teatral de la serie, entendiendo lo de teatral como una historia en los que los personajes, su situación, sus emociones y sus sentimientos tienen más importancia que lo que es el caso en si, aunque este siga avanzando en su resolución. Como dije al principio, este es el ecuador del drama y tenemos que suponer que en los siguientes capítulos iremos cuesta abajo. Un saludo y nos leemos la semana que viene. Sed felices.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

1 comentario

  1. La decadencia de E. B. marca el desarrollo del capítulo. Que buen actor John Lithgow.
    En Penny Dreadful sale también una Hermana parecida a Alice. Por lo que se ve estas congregaciones cogieron mucha fuerza en Los Angeles en los años 30.
    A por el quinto, 💪💪

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