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¿Genialidad incomprensible o desastre pretencioso? El estreno más divisivo de Netflix ‘El manuscrito de Dante’

Hay películas que nacen con la etiqueta de ‘evento cinematográfico’ pegada en la frente y, sin embargo, terminan convertidas en auténticos campos de batalla para la crítica y el público. Es exactamente lo que está ocurriendo con el esperadísimo desembarco en Netflix de El manuscrito de Dante (In the Hand of Dante).

Dirigida por el magnético y siempre arriesgado Julian Schnabel, y amparada bajo la imponente firma de Martin Scorsese como productor ejecutivo, la cinta adapta la compleja novela homónima de Nick Tosches. El resultado es un largometraje ambicioso que ha dividido las opiniones en todo el mundo.

Para quien se acerque a ella sin saber muy bien qué esperar, la propuesta es, cuanto menos, diferente e hasta sorprendente (para unos para bien, para otros para mal). El manuscrito de Dante se mueve en dos líneas temporales paralelas: el siglo XIV, donde asistimos al proceso de creación de La Divina Comedia por parte de un atormentado Dante Alighieri, y en el siglo XXI, donde un escritor maldito se alía con la mafia para robar el manuscrito original del poeta.

El manuscrito de Dante cuenta con un reparto plagado de estrellas que juegan al doble rol dando constantes saltos en el tiempo. La pregunta que inunda las redes estos días es obvia: ¿merece la pena invertir las dos horas y media de metraje, o estamos ante otro pozo de egocentrismo de autor? Sopesamos los argumentos a favor y en contra de darle al play.


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Los Pros: Por qué deberías darle una oportunidad a El manuscrito de Dante

1. El riesgo formal y visual de un director sin cadenas

En una época donde las plataformas tienden a homogeneizar los estrenos para que todos luzcan y suenen igual, que Netflix distribuya un producto tan radical es un oasis para los amantes del cine con personalidad. Los medios que han defendido la película con entusiasmo, como la revista Variety, destacan que estamos ante ‘una locura que grita vida’, alabando la soberbia dirección de fotografía de Roman Vasyanov.

El filme diferencia de manera brillante ambos mundos: el medievo está rodado en un formato clásico (4:3) impregnado de colores vivos y texturas pictóricas que emulan el arte renacentista; el presente, en cambio, se despliega en una pantalla panorámica en un blanco y negro satinado y lúgubre que evoca el mejor cine neorrealista y de gánsteres. Visualmente, la película es impactante, y por momentos sorprendente.

El manuscrito de Dante

2. El factor Gerard Butler y un reparto entregado al exceso

Aunque Oscar Isaac carga con el peso de El manuscrito de Dante con una notable doble interpretación, ofreciendo a un Dante melancólico y a un Tosches autodestructivo y cínico, la prensa especializada ha coincidido de manera unánime en quién es el verdadero dinamitador de la cinta, y periódicos como The Guardian se han rendido ante el trabajo de Gerard Butler(Greenland 2).

Butler interpreta a dos personajes radicalmente opuestos en las dos épocas de la película, y en ambos está irreconocible:

  1. En el presente: Hace de Louie, un matón y sicario de la mafia neoyorquina, un tipo psicópata, locuaz y absolutamente implacable que acompaña al protagonista en el robo del manuscrito. La crítica de The Guardian ha calificado su primera escena como un ‘auténtico punch (o golpe en la mandíbula)’ por la brutalidad y el desprecio obsceno que transmite.

  2. En el pasado (siglo XIV): Da vida nada menos que al Papa Bonifacio VIII. Ver a un actor tan asociado al cine de acción física metido en los ropajes papales y manejando la corrupción de la Iglesia medieval con un carisma tan satánico ha dejado a los expertos (y a los espectadores) con la boca abierta.

Muchos críticos coinciden en que la película a veces se pone demasiado densa, mística o poética (con Oscar Isaac sufriendo por los rincones como Dante). Cada vez que Gerard Butler aparece en pantalla con su energía desbocada, la película se despierta de golpe.

Se nota que se lo ha pasado pipa rodando, abrazando el exceso y la violencia oscura de su personaje, lo que hace que sus escenas sean las más divertidas y magnéticas de las dos horas y media que dura el film (otro dato que tira ‘p’atrás‘; qué manía de tenernos sentados tanto tiempo).

Su energía desbocada, unida a los agradecidos cameos de tótems como Al Pacino, John Malkovich o el mismísimo Martin Scorsese (que actúa encarnando al sabio mentor ciego de Dante), justifican el visionado para cualquier cinéfilo que disfrute del juego interpretativo.

Los Contras: Las razones para dejar pasar El manuscrito de Dante

1. Un guion inabarcable que cae en el caos

En la otra cara de la moneda se sitúan los sectores de la crítica más implacables y gran parte del público general, reflejados en el discreto 43% de aprobación que la cinta arrastra en plataformas como Rotten Tomatoes. Publicaciones como The Wrap o The Playlist no han tenido piedad al calificar el proyecto como un ‘desastre pretencioso, denso e inflado’.

El principal reproche hacia El manuscrito de Dante, radica en su estructura: al intentar abarcar la intriga criminal, el romance histórico, el ensayo literario sobre la creación artística y la comedia negra mafiosa, la película sufre de un severo efecto latigazo. Para muchos espectadores, la conexión entre el siglo XIV y las peripecias criminales modernas resulta tenue, caprichosa y, por momentos, aburrida, haciendo que las dos horas y media de duración pesen como una losa.

El manuscrito Dante

2. El peligro del tono: De la solemnidad a la exageración

Otro de los grandes baches de El manuscrito de Dante, y que destaca el público en los foros de debate es la alarmante falta de equilibrio en el tono. Mientras el guion se esfuerza por lanzar sesudas reflexiones poéticas y existenciales sobre el alma y la redención, ciertas interpretaciones y líneas de diálogo caen directamente en el terreno de lo ridículo o involuntariamente cómico.

Gran parte de los dardos de los espectadores se los está llevando Gal Gadot. La actriz, que interpreta a la musa de Dante y a la amante del escritor en el presente, ofrece una actuación que la crítica ha tildado de ‘inerte’ y carente de fluidez, llegando a generar situaciones que rompen por completo la atmósfera mística que Schnabel pretende construir. Jason Momoa, en la piel de un gánster persiguiendo el manuscrito, tampoco se libra de las quejas por una alarmante tendencia a la sobreactuación.

Veredicto: ¿Para quién es ‘El manuscrito de Dante’?

Poniendo ambas posturas sobre la balanza, la conclusión es clara. El manuscrito de Dante no es, bajo ningún concepto, una película para el consumo rápido de domingo por la tarde, ni el thriller de acción comercial que su empaque de superestrellas podría sugerir.

Si eres un espectador que prioriza las narrativas lineales, los ritmos ágiles y los guiones bien atados, la última obra de Schnabel probablemente te resulte una experiencia frustrante e indigesta.

Sin embargo, si estás dispuesto a dejarte llevar por un experimento sensorial arriesgado, disfrutas de los dobles juegos literarios y perdonas las imperfecciones a cambio de una puesta en escena espectacular, merece la pena que te asomes a este particular infierno cinematográfico. La moneda está en el aire. ¿De qué lado estás?

Lucia Hernández
Lucia Hernández
Aprendiz de todo lo que llame mi atención.
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