Adiós a Alan Parker: sus diez mejores películas

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En el día de ayer nos dejó el realizador británico Alan Parker. Dentro de su vasta y rica obra, ofrecemos aquí un listado de sus mejores títulos.

Elegir las mejores películas de Alan Parker no es tarea fácil. Su vida se apagó ayer, según el comunicado dado a conocer, por una “larga enfermedad” que, al menos hasta ahora, no fue especificada. Si bien en los últimos años estuvo inactivo, dejó tras de sí una frondosa filmografía con no pocos títulos que quedaron para la historia del cine.

Lo paradójico del asunto es que sus orígenes no tuvieron que ver con el mismo: de origen familiar obrero, sus comienzos se dieron en el terreno de la publicidad, primero escribiendo avisos publicitarios, luego realizándolos por sí mismo e, incluso, montando su propia compañía a tal fin. Ello ha llevado a que, a veces, fuera prejuzgado por provenir de tal ámbito, desconociendo al hacerlo que en realidad ese fue el origen no solo de él sino de varios realizadores británicos, pues en esos momentos no había en su país una industria tan vigorosa como la de hoy en día: los hermanos Scott (Ridley y Tony), Hugh Hudson o Adrian Lyne fueron, solo por citar algunos, ejemplos de afamados directores que pasaron previamente por la publicidad.

De hecho, fue ese trabajo el que le permitió relacionarse con Alan Marshall y con David Puttnam, a la postre dos de los productores de sus películas; justamente el segundo de ellos fue quien le abrió las puertas para escribir el guión de Melody (Waris Hussein, 1971), película de romance escolar adolescente que terminaría marcando a toda una generación. Llegarían luego algunos cortometrajes, un par de filmes para la televisión británica y, finalmente, su debut cinematográfico como director en Bugsy Malone (1976), iniciando así una carrera en ascenso de allí en más. Sin más preámbulo, paso a hacer el listado de las que son (obviamente para mí) sus diez mejores películas.

# 10 – Después del Amor (Shoot the Moon), 1982:

Albert Finney y Diane Keaton dan vida a un matrimonio que, muy liberal y formado en la revolución cultural de los sesenta, sufre, sin embargo, los embates de la monotonía conyugal al punto de poner en riesgo la vida familiar. El propio Parker la ha definido como su “primera película adulta”, además de haber manifestado que la historia tenía mucho de autorreferencia y, de hecho, le sirvió para visualizar todo aquello que ya no estaba bien en su propio matrimonio, gracias a lo cual logró salvarlo. No es su mejor película pero, bien actuada y muy íntima, se deja ver y lleva a mirar hacia adentro.

# 9 – Arde Mississippi (Burning Mississippi), 1988:

También conocida en América Latina como Mississippi en Llamas. Basada en una historia real y con un clima sólidamente construido a mitad de camino entre el thriller y el género testimonial, ubica su trama a mediados de los sesenta en un pequeño pueblo del estado de Mississippi en donde han desaparecido tres activistas por la igualdad racial. Dos investigadores del FBI (magnífica dupla a cargo de Gene Hackman y Willem Dafoe) llegan al lugar con el objetivo de desmontar una red local que se entremezcla con el poder político y que muestra los últimos estertores del Ku Klux Klan.

# 8 – Pink Floyd – The Wall, 1982:

La película está, obviamente, construida como corolario para el álbum doble The Wall, de Pink Floyd (1979) y tanto Alan Parker como Roger Waters manifestaron que la experiencia de trabajar en conjunto fue bastante frustrante ya que el músico quería controlar el producto visual y argumental más de lo que Parker estaba dispuesto a permitir. El resultado terminó siendo una pieza que tiene mucho de surrealista y que, una dentro de la otra, superpone pesadilla tras pesadilla al contar, de modo muy especial y con las canciones del disco como trasfondo, la historia de Pink (Bob Geldof), un músico que, en su infancia, perdió a su padre en la Segunda Guerra Mundial y que, reprimido por la absorbente figura de su madre, acabó convirtiéndose en alguien exitoso pero terriblemente alienado y consumido por la sociedad.

Es cierto que, por momentos, parece más un gigantesco video clip que una película, lo cual hizo que la crítica fuera dispar para con ella al momento del estreno. Sin embargo, el tiempo la transformó en pieza de culto, con algunas escenas verdaderamente impactantes por su crudeza y mezclando, además, animación con live – action.

# 7 – El Corazón del Ángel (Angel Heart), 1987:

También conocida, según los países latinoamericanos, como Corazón Diabólico o Corazón Satánico (ambos títulos bastante spoilers, hay que decir). Se trata de una interesante mezcla de policial negro con misterio sobrenatural, en la cual un detective privado al estilo Raymond Chandler llamado Harry Angel (de allí el doble sentido en el título) es contratado por un enigmático personaje llamado Louis Cyphre (atención con los nombres) para dar con el paradero de un cantante que le debe dinero… bueno, no sé si dinero: digamos, simplemente, que tiene una deuda…

La historia se ambienta en los años cincuenta y tiene como protagonistas a Mickey Rourke (quien venía de Nueve Semanas y Media) y Robert De Niro. Dentro de lo que podríamos llamar thriller sobrenatural, es un título de cabecera… y con alguna sorpresa hacia el final.

# 6 – Expreso de Medianoche (Midnight Express), 1978:

Uno de sus más grandes éxitos comerciales, el cual, en su momento, impactó por su crudeza. De hecho, recuerdo que, teniendo trece años y habiendo logrado introducirme en el cine burlando el límite de edad impuesto por la calificación, me encontré con que estaba llena de cortes, pues así fue como la censura argentina permitió proyectarla en años de dictadura.

Se trata de una historia basada en la autobiografía de Billy Hayes que relata el infierno vivido por este en una prisión de Turquía tras ser detenido con hachís en el aeropuerto de Estambul. Algunas escenas causaron conmoción para la época, tales como la de homosexualidad con otro detenido o la famosa del corte de lengua. La película, casi ni falta hace decirlo, estuvo prohibida durante varios años en Turquía y, además, le valió a Parker sus dos primeros premios Oscar, tanto para el guión de Oliver Stone como para la exitosa banda sonora compuesta por Giorgio Moroder.

# 5 – Las Cenizas de Ángela (Angela´s Ashes), 1999:

Otra vez un filme basado en una autobiografía, en este caso la escrita por Frank McCourt en la novela del mismo nombre (ganadora del Pulitzer). En un duro y colosal fresco hiperrealista, cuenta la historia de una familia irlandesa que, luego de emigrar hacia América, termina regresando a su país de origen debido a la afligente situación creada por la Gran Depresión de los años treinta. Las cosas en Irlanda, sin embargo, no les van a ser mucho mejores, pues se van a encontrar con el convulsivo y crítico panorama posterior a la independencia, además de una durísima situación social que, en el caso de ellos, se verá agravada por el alcoholismo de Malachy, el padre de familia.

Robert Carlyle y Emily Watson dan vida al matrimonio McCourt, en tanto que el niño Joe Breen, en un trabajo descomunal, interpreta al escritor en su infancia.

# 4 – Fama (Fame), 1980:

Sin duda alguna, los musicales fueron uno de los fuertes de Parker; de hecho, hay tres títulos en esta lista en los cuales la música tiene un rol central. En este caso particular, la idea del director fue hacer un musical que se desprendiera de la clásica línea de Hollywood, esa en la cual los protagonistas iban caminando por un parque; de repente sonaban violines y comenzaban a cantar. Aquí, más bien, la música se presenta en un contexto, si se quiere, más realista que, como tal, la justifica.

La historia gira en torno al difícil camino de los aspirantes que ingresan a la High School of Performing Arts de New York, poniendo el acento sobre las rivalidades y conflictos que se les van a presentar como escollos en su obsesión por alcanzar la fama. Por cierto, la mencionada institución (que existe) no quiso prestar sus instalaciones para la filmación debido al antecedente de Expreso de Medianoche: es decir, sus autoridades temían que pudiese caer sobre ellos una fama semejante a la que habían pasado a tener las prisiones turcas.

La película, uno de los mejores musicales de todos los tiempos, se alzó con cuatro premios Oscar y dio lugar a un hecho inédito en la entrega de dichos premios: por primera vez, una misma cantante (Irene Cara) aparecía nominada con dos canciones diferentes por el mismo filme. También se quedó con tres premios Globo de Oro e, inclusive, dio inicio a una franquicia que, dos años después, daría lugar a una exitosa y también excelente serie televisiva.

# 3 – Bugsy Malone, 1976:

Ópera prima con la cual Parker ingresa al mundo cinematográfico con una apuesta súper audaz que, de haberle salido mal, podría haber significado el fin de su carrera apenas al nacer. Bugsy Malone es una película de mafia, pero con la particularidad de que todos sus personajes son interpretados por niños, uno de los cuales es, según la historia aquí narrada, nieto de Al Capone. Lo que podría haber sido, como dijimos, un fiasco que condenase a su director a morir en el olvido, termina, por el contrario, siendo una ingeniosa y original propuesta que, además, nos presenta a una Jodie Foster de trece años de edad que, también en 1976, actuó en Taxi Driver.

# 2 – Los Commitments (The Commitments), 1991:

También conocida en algunos países latinoamericanos como Camino a la Fama, título poco afortunado y excesivamente oportunista que busca que el público la relacione con Fama, filme del mismo realizador y ya comentado antes en esta lista.

Es increíble que pueda existir una película tan excelente y casi ignorada. En un brillante y, por momentos, antropológico retrato de la vida en Dublín, recrea la historia de un grupo de jóvenes músicos decididos a formar una banda de soul, género de música negra absolutamente ajeno a la cultura irlandesa. Consultado al respecto, uno de ellos fundamentará: “los irlandeses somos los negros de Europa; los dublineses somos los negros de Irlanda y los de Dublín del norte somos los negros de Dublín”.

El cuadro social que Parker presenta no está exento de soberbios toques de humor inteligente y, además, presenta una increíble naturalidad que tiene que ver con el hecho de que el realizador decidió recorrer los pubs de Dublín y buscar a músicos locales a los efectos de convertirlos en los actores de la película ya que, según él, solo ellos serían capaces de hacer creíble el contexto. Lo que logra es verdaderamente admirable ya que, en efecto, da la impresión de que los personajes ni siquiera estuvieran actuando.

Por cierto, esta fue la película que me hizo entrar de lleno en el soul, género del cual poco sabía y en el que nunca había profundizado.

# 1 – Birdy, 1984:

Conocida en algunos países como Alas de Libertad. Otra maravillosa película que, creo, no tiene el reconocimiento que merece. Un soldado vuelto de Vietnam con el rostro hecho picadillo (Nicholas Cage) concurre a un hospital militar para visitar a su amigo apodado Birdy (Matthew Modine), el cual, debido a sus traumáticas experiencias en la guerra, ha regresado prácticamente convertido en un autista y sin hablar con nadie, además de asumir ciertas actitudes que parecerían corresponderse con las de un ave.

A partir de ese momento, la película irá hacia atrás y nos mostrará la historia de ambos amigos desde su adolescencia en Filadelfia, poniendo especial énfasis en la fijación de Birdy (no en vano su apodo) por las aves. Es difícil resumir en tan pocas líneas la belleza del filme, la cual fusiona una gran poesía visual con un agudo retrato de la periférica vida de las clases bajas de Estados Unidos. Entre escenas que son, casi, pinturas por sí mismas debido a su excelencia estética, la historia fluye de modo absolutamente natural hacia un final que, simple pero sorpresivo, es para mí uno de los mejores jamás filmados.

Párrafo aparte para la banda sonora compuesta nada menos que por Peter Gabriel, quien, si bien es cierto que recicla muchas composiciones de sus distintos discos, lo hace de modo que calza como anillo al dedo en cada una de las más logradas escenas visuales a las que, de hecho, realza.

 

Bien, hasta aquí la lista. ¿Y por qué no incluí a Evita? Tal como dije antes, uno de los puntos fuertes de Parker fueron siempre los musicales, lo cual, quizás, debería haber llevado a su inclusión. Sin embargo, esa fue una película que, creo yo, nunca terminó de ser completamente suya ya que se hizo cargo del filme que dejó sin realizar Oliver Stone, quien iba a dirigirlo originalmente. Tiene algunos puntos altos, entre ellos una Madonna realmente brillante: no es poca cosa, si se trata de resaltar los méritos del director, el haber conseguido por fin una buena interpretación de parte de la famosa diva, una y otra vez destruida por sus anteriores apariciones cinematográficas. Pero creo que, en Evita, Parker nunca logra que el respeto a la esencia del célebre musical creado por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice vaya en consonancia con el darle un lenguaje propio y cinematográfico. Así, por ejemplo, a Antonio Banderas no se lo ve cómodo en su papel en ningún momento y Jonathan Pryce, siendo un enorme actor, está algo desaprovechado.

No sé si es para decir que Evita sea una mala película y tampoco voy a entrar en el discurso de quienes, en mi país, la acusaron de “tergiversación histórica”, seguramente en desconocimiento de que las obras de Lloyd Webber y Rice no buscan el rigor histórico sino, más bien, reflexionar sobre el lugar que la gente otorga a los líderes y como estos, a su vez, terminan siendo consumidos por las masas. Así que la cuestión no pasa por allí; simplemente no es, al menos en mi opinión, una gran película como para incluirla en el listado.

Bien: espero que hayan disfrutado de este recorrido por la obra de un gran artista que nos dejó un enorme legado y que, sin duda, hizo historia en el cine mundial. Un realizador que, además, se caracterizó por la versatilidad al punto de hacerlo difícil de encasillar en algún género y, por cierto, lo común fue que cada una de sus películas operara como reacción contra la anterior. Cuando hacía una gran superproducción, detrás venía una intimista e introspectiva; cuando traía una película depresiva y de corte suicida, la siguiente estaba llena de luz y de humor.

En fin, si creen que alguna otra debió haber sido incluida o bien no están de acuerdo con mis valoraciones, les invito a que aporten y me lo hagan saber. Por lo pronto solo queda decir: gracias por tanto, Alan…

alan parker

Y gracias también a ustedes por leer. Hasta la próxima y que sean felices…



el autor

Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

8 comentarios

    • Carlos Porras el

      Vaya pedazo de artículo, me ha gustado mucho. A mí las que más me gustan son El expreso de medianoche y The wall. El corazón del Angel nunca ha sido de las mias.

      • Rodolfo Del Bene el

        Gracias por comentar y por el concepto Carlos! Realmente tiene muchas buenas películas y, debido a su misma versatilidad, a veces difíciles de comparar entre sí, pero las dos que mencionas, desde ya, son inolvidables. Con respecto a El Corazón del Ángel, está perfecto, son gustos: a mí es un tipo de policial sobrenatural que, en general, me gusta.
        Un abrazo, Carlos! Que estés bien!

    • Rodolfo Del Bene el

      Por nada, Jordi… al contrario, gracias a ti. Es una gran película verdaderamente. Distinta y original; de hecho, creo que al momento en que se hizo no existía tanto esa cuestión del thriller sobrenatural. Era una novedosa mezcla de géneros, algo que Parker gustaba mucho de hacer.
      Un saludo, Jordi!!

  1. Fernando Vílchez el

    Parker tuvo una filmografía envidiable. Personalmente, me encanta El corazón del ángel. También Arde Mississipi. Se le daba de miedo la mezcla de géneros. Pero mi favorita sigue siendo Birdy.

    • Rodolfo Del Bene el

      Gracias por comentar, Fernando! Es cierto lo que dices: hay directores que se pueden jactar de una o dos buenas películas y, en su caso, mira todas las que tiene y siempre con su sello personal, lo cual no es poca cosa. Y, en efecto, la mezcla de géneros hace difícil encasillarlo, lo que también dice mucho sobre él. Me alegra que coincidamos en cuanto a Birdy: es una película que me emociona en cada diálogo y cada escena. La dupla Cage – Modine está excelente allí. Y el final es increíble, jajaja….
      Un abrazo, que sigas bien!

  2. Sí Fernando, Arde Mississipi es también de las que más me gustan, todo y que no la he visto tantas veces como el corazón del Angel, con un Mickey Rourke que esgrime unos de sus mejores trabajos, y un Robert de Niro que está allí…

    Un saludo y sed felices!!

    • Rodolfo Del Bene el

      Gracias por comentar, Jordi. Es cierto lo que dices con respecto al trabajo de Mickey Rourke en esa película. De hecho, ya después entró en un período en el que comenzó a parodiarse a sí mismo y cayó en un pozo hasta que finalmente fue reivindicado en Sin City y con su trabajo descomunal en El Luchador. Un abrazo, Jordi, que estés bien!!

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