Iniciamos el análisis de la tercera temporada de Marvel’s Agents of SHIELD (Agentes de SHIELD de aquí en adelante). Ya sabemos que la temporada está avanzada pero creemos que la calidad de la serie merece nuestros análisis. Eso mismo nos obliga a pediros que, por favor, os abstengáis de incluir spoilers en los comentarios que hagan referencia a futuros episodios. Pensad que hay gente que igual no sigue la serie o que prefiere seguirla al ritmo de nuestro análisis.
Han pasado seis meses desde el fin de la temporada anterior. El elemento terrígeno, que activa el gen extraterrestre latente en algunos humanos, se vertió en el océano y de ahí ha pasado a la cadena alimenticia. Algunos humanos han empezado a manifestar extraordinarios poderes. Uno de ellos es José «Joey» Gutierrez, cuyo poder le permite fundir los metales y que está siendo perseguido por una misteriosa organización pero que es rescatado por SHIELD. El personaje de José representa a varias ¿minorías? al tiempo: hispano, gay e inhumano; es una seña de identidad que siempre ha caracterizado a Marvel, la de que todos estén más o menos representados en su universo. Los X-Men fueron el máximo exponente de eso pero al no tener los derechos – y en una buena jugada – decidieron que si no podían tener mutantes tendrían inhumanos.

SHIELD le explica que su objetivo es mantenerlo a salvo hasta que aprenda a usar sus poderes y no sea un peligro para nadie pero eso a José no le parece nada bien. En este punto aparece una de las mejores frases del episodio, una frase que define perfectamente a un personaje Marvel, humano y muy apegado a la realidad, a pesar de vivir en un universo de ficción poblado por superhéroes:
A mi me gusta mi vida. He tardado mucho en llegar a lo que soy, en crearme una vida en la que me encuentre cómodo, ya no digo feliz. No voy a tirarla.
José es ayudado a afrontar la situación por Daisy Johnson, antes Skye, quién se ha reconciliado con su pasado y ha asumido su nueva condición de inhumana. Daisy intenta conseguir la ayuda de Lincoln Campbell, inhumano que ahora reniega de sus ideales e intenta integrarse trabajando como médico en un hospital pero alguien más va tras él. Un misterioso ser, de apariencia inhumana, entra en escena para capturarlo pero fracasa en su intento gracias a que Daisy combina sus poderes con los de Lincoln y lo detienen.

Director Philip «Phil» Coulson
Phil Coulson o Clark Gregg, tanto monta. El gran puntal de la serie. Los agentes vienen y van o cambian de bando pero él permanece. Tras haber adquirido el status de director de SHIELD ha cumplido un requisito indispensable para acceder al puesto: que te falte un miembro. Si a Nick Furia le falta un ojo, Coulson tiene un antebrazo mecánico de quita y pon, lo que no deja de ser un hallazgo. Podría dejarlo ahí sin más, como la mano de Luke Skywalker, pero que se lo ponga y lo active o lo desactive le otorga más humanidad, no deja de ser un recordatorio a la audiencia y a él mismo del precio que ha tenido que pagar.

Coulson demuestra ser un espía de raza. Localiza a la jefa de la misteriosa organización que persigue a los inhumanos y la acorrala en un vagón de metro. Por supuesto, ella ya lo tiene previsto y le tiende una trampa; y por supuesto Coulson también lo tiene previsto y escapa de ella. Ese es mi Coulson: por muy mal que creamos que están las cosas, siempre tiene un plan de fuga.
El agente destacado del episodio: Leopold «Leo» Fitz

Leo Fitz se convierte, en este primer análisis, en el agente destacado del episodio. Aunque en los primeros episodios de la serie parecía el personaje más flojo, a medida que avanzó la primera temporada descubrimos que había algo más. No sólo es un genio en tecnología sino que puede ser un agente de acción cuando la ocasión lo requiere y lo demuestra en este episodio. La mejor escena es aquella en que entra en contacto con terrorristas traficantes de armas, en un intento de obtener información sobre el misterioso monolito inhumano que se tragó a Jemma Simmons al final de la temporada anterior.
¿Qué es ese monolito? Fitz tiene la teoría de que es materia oscura solidificada, un agujero negro capaz de trascender el tiempo y el espacio. No debe andar mal encaminado porque en la escena final, Simmons aparece recorriendo (¿escapando?) un desierto de un planeta que no parece el nuestro; y si lo es, igual no está en 2016.

En estos análisis voy a intentar relacionar la serie con los cómics. Digo intentar porque ya estamos en la tercera temporada y si hay que hablar de todos esos puntos, los análisis se alargarán más de lo que ya sería deseable pero hay elementos que no podemos obviar. Uno de ellos es Daisy «Skye» Johnson, que tanto en la serie como en los cómics es la hija de Calvin Zabo, o Calvin Johnson, según las fuentes, el supervillano conocido como Mr. Hyde (mucho más depravado en los cómics que en la serie). Su nombre clave en los cómics es Temblor y tiene los mismos poderes que en la serie, los de provocar terremotos. En los cómics es la líder de los Guerreros Secretos, un grupo de jóvenes con poderes organizado por Nick Furia tras la Civil War que asoló el Universo Marvel. Se supone que Daisy, José y el inhumano Lincoln Campbell serán el germen en la serie de esos Guerreros Secretos.

Como he señalado anteriormente, Marvel no dispone de los derechos sobre los mutantes y todo lo relacionado directamente con ellos. Por eso en Los Vengadores: La era de Ultrón, Wanda y Pietro, La bruja escarlata y Mercurio, no son mutantes sino fruto de experimentos genéticos y por eso mismo, tanto en la serie como en los cómics, han dado protagonismo a Los Inhumanos. Se mantiene el origen extraterrestre en ambos formatos y en los cómics también han optado por desencadenar el gen inhumano en humanos normales, dando lugar a una nueva generación inhumana que difiere de la original. Los Inhumanos originales fueron creados por Stan Lee y Jack Kirby en Los 4 fantásticos y continúan presentes en los cómics, aunque aún no han aparecido en la serie y no sabemos si lo harán, más cuando hay prevista una película sobre ellos en 2019.

Este primer episodio mantiene el nivel de la temporada anterior, con una buena combinación de acción y sentimientos personales, sin que estos lleguen a dominar la trama. Eso la diferencia de otras series de superhéroes donde lo que predomina es el romance y luego, si acaso, ya pasan a la acción. Además se demuestra, por si hacía falta, que Agentes de SHIELD es una serie coral. No sólo tenemos a Coulson, Daisy y Fitz sino que la trama abarca a otros agentes, como Barbara «Bobbi» Morse y Lance Hunter, que han retomado su relación, y a Alphonso «Mack» Mackenzie, jefe mecánico que aceptó quedarse con Coulson porque alguien debía evitar que se le subiesen los humos a la cabeza. Mientras Bobbi Morse se recupera de sus lesiones en la rodilla, Hunter ha jurado ir a por el responsable de lesionar a su ex-mujer, el agente renegado Grant Ward, el gran ausente del episodio junto a Melinda May, que se fue de vacaciones y aún no ha regresado.

Es destacable también la conexión de la serie con las películas cinematográficas. En la primera temporada, tuvimos una primera mitad del montón, mediocre, sin rumbo fijo. La serie dió un giro de 180º cuando en Capitán América: El soldado de invierno decidieron que SHIELD había sido corrompida por HYDRA y que debía caer. Eso afectó a la serie para bien, subiendo el nivel en la segunda temporada, con todos los agentes de SHIELD fugitivos de la justicia o en el bando de HYDRA.
En esta tercera temporada continúan interactuando con el universo cinematográfico, afectados por los sucesos de Sokovia, acaecidos durante Los Vengadores: La era de Ultrón. El ataque de Ultrón y la intervención de Los Vengadores durante la crisis de Sokovia ha propiciado que la paranoia se instale en la sociedad y en el gobierno. Cualquiera que manifieste superpoderes es susceptible de ser un enemigo peligroso y por eso la organización que persigue a los inhumanos entra en escena. Además se refieren también al desastre de Londres (Thor: El mundo oscuro) y al de Industrias Pym, que saltó por los aires en Ant-Man. Todo esto ayuda a cohesionar el Universo Marvel sin distinguir entre el cinematográfico y el televisivo. Agentes de SHIELD puede ser el patito feo de las series Marvel, en comparación con Daredevil o Jessica Jones, pero no es una serie menor. Agentes de SHIELD es lo que pasa en ese universo entre película y película. Seguid con nosotros en los próximos análisis para conocer el paradero de May, el de Ward, el destino de Simmons y el del resto de agentes. Sed bienvenidos al nivel 7.





Gracias por este analisis y gracias por tomarte el tiempo de analizar otra serie mas, ademas debo decir que es una de mis series favoritas, ansío su regreso del parón para continuar disfrutando, fue un buen inicio de temporada respondiendo algunas preguntas pero como siempre lanzando mas para dejarnos enganchados. Espero los siguientes analisis, para refrescarme la memoria antes de ver el nuevo episodio!!!
Gracias, intentaremos estar a la altura. Un saludo.