Análisis de Mr Robot. Temporada 4. Capítulo 10

0

¡Bienvenidos amigos! Elliot Alderson ha vuelto. Tras casi 2 años muy largos, nuestro héroe 2.0 está de nuevo entre nosotros para terminar con su revolución. Las cartas están sobre la mesa, los roles totalmente definidos, solo queda saber si la navidad será feliz u oscura.

Como he venido diciendo durante este tiempo, Mr Robot no es una serie que se caracterice por momentos felices, pues justamente es lo que escasea. En este capítulo 10 que lleva el nombre de “Gone” (Ida), Esmaill nos vuelve a recordar que después del éxtasis generalizado que produjo una nueva revolución (la segunda, y tal vez la caída de un imperio como el de Whiterose), la tristeza, la soledad y el dolor vuelven a la vida de nuestros protagonistas.

Darlene y la entrañable Dom roban la pantalla pequeña, dándole lugar por unos pocos segundos a Elliot, que tiene planes distintos al de las chicas. También vemos a un personaje que echamos de menos durante estos diez episodios, Irving. Se disfruta mucho su vuelta aunque haya sido tan esporádica, pero siempre con ese sarcasmo tan característico. El otro que se robó la pantalla es Leon, que se alejó del Ejército Oscuro para ayudar a los hermanos Alderson.

“Ida” es la continuación de la revolución con robo y transferencia incluida de las cuentas de los 100 miembros del Grupo Deus. Los hermanos Alderson tienen un plan para resetear nuevamente sus vidas y darles otros rumbos lejos de la oscura y tenebrosa presencia de Whiterose. Con la falsificación de pasaportes en mano, van en busca de paz, pero no antes de ir con su amiga Dom, que también tuvo influencia en este golpe al “todopoderoso”.

La oficial del FBI está internada, como consecuencia de la puñalada que le dio la siniestra Janice. Justamente su agencia de inteligencia la está investigando por su complicidad con el Ejército Oscuro, y no le permiten ver ni hablar con su familia, solo le permiten saber que están en buen estado y bien protegidos. Con todas estas circunstancias en contra, decide darse el alta médica por su propia cuenta, a pesar de la negación de todos los empleados del hospital. Pero ella, siempre tan inteligente, alega que es anticonstitucional retenerla sin su consentimiento.

Una vez en su casa es buscada por Darlene, que quiere huir junto a ella de las garras del Ejército Oscuro. Tras una difícil ida y vuelta, la joven Alderson logra convencerla de viajar a Budapest. Con tanta soledad a cuestas y sin poder ver a su familia, a Dom no le quedaba otra opción que ir hacia Hungría para construir una nueva vida junto a su amada. Este amor tuvo todos los condimentos: comenzaron como enemigas, luego fueron amigas, después amantes, y también socias, pero siempre con una química y atracción muy fuerte.

Las chicas parten hacia unos departamentos donde está Elliot, pero éste decide no acompañarlas, ya que tiene cuentas pendientes que saldar. ¿Será consigo mismo? ¿Destruirá la máquina de Whiterose?, Personalmente creo que las dos cosas van a suceder, no olvidemos que siempre tiene guardada una sorpresa el magnífico Esmaill.  Tras una nueva despedida, las chicas viajan con Leon de chófer hacia el aeropuerto. Dom le teme, dado que le trae malos recuerdos del día que la reclutaron y él estuvo matando a varios soldados del Ejército Oscuro.

Antes de llegar al aeropuerto, realizan una parada y Darlene ingresa unos códigos a través de su móvil, para luego transferir todo el dinero del Grupo Deus a la cuenta de todas las personas ¿Serán transferidas sólo a los estadounidenses, o a personas de todo el mundo? Hasta Dom recibe su “bienestar”, pero ella, siempre del lado de lo correcto y de la ley, le dice a la joven Alderson que está mal, pero la hacker alega que le está pagando al Grupo Deus con su propia medicina, dado que ellos crearon una nueva moneda para tener poder, y es el mismo capital  el que lo está destruyendo.

Con todo el pueblo feliz con su dinero, y con un mundo más equitativo,  las chicas llegan al aeropuerto y ahí se da otro encuentro, el de Dom e Irving. Mientras la agente observaba qué libro comprar, aparece el ex miembro del Ejército Oscuro. A pesar del temor por el encontronazo y por los terribles recuerdos que le trae, como la muerte de su ex compañero Santiago, Irving le dice que no la lastimará y que el EJército Oscuro ya no la busca, ni a ella, ni a su familia, y que está a salvo.

Con estos datos alentadores, Dom decide no viajar y dejar a su tóxico amor sola. Darlene entra en estado de pánico, no sabe qué hacer y cómo seguir sola, por lo tanto se baja del avión y no viaja. Allí se produce el desencuentro, DiPierro se arrepiente y sube a la aeronave que la llevará hasta Budapest, pero este amor solo conoce de tristeza y soledad. Nuevamente quedamos en el umbral de ver felices a estas chicas que vivieron tanto malos momentos. La felicidad en Mr. Robot no existe.

Conclusión

Solo queda saber qué fue del Ejército Oscuro, si están resguardados para dar el gran golpe. También qué destino le espera a Elliot tras el hackeo. ¿Cuál será la trágica noticia que aún no está preparado para recibir? ¿Podrá acabar con la máquina de Whiterose?

Saludos y feliz navidad.



el autor

Periodista deportivo. Futbolista frustrado. Amante del asado y el buen vino. Dentro de lo menos importante que tiene la vida, lo mas importante son las series, cine, libros y fútbol.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez. Quien pone el dinero pone las reglas. Esta simple verdad lleva a…