InicioSeriesAnálisis de Star Trek: Strange New Worlds. Temporada 3. Episodio 3

Análisis de Star Trek: Strange New Worlds. Temporada 3. Episodio 3

Zombies, gorn y klingon es el cóctel que nos ofrece este tercer episodio de la tercera temporada de Star Trek: Strange New Worlds, cuyo título es Lanzadera a Kenfori y retoma incluso una trama pendiente desde el octavo capítulo de la temporada anterior. Creada por Akiva Goldsman, Alex Kurtzman y Jennie Lumet, la serie es emitida para España por Skyshowtime y para Latinoamérica por Paramount+.

Hola otra vez, trekkies y no tan trekkies. Nuevamente aquí para analizar un nuevo episodio de Star Trek: Strange New Worlds, en este caso el tercero de la tercera temporada que, prácticamente, sin anestesia, nos arroja nuevamente a la oscuridad del que había abierto la misma después del ligero descanso en tono de comedia que supusiera el segundo.

Un capítulo que rinde homenaje a las historias de zombies y que es casi un crossover con The Walking Dead, a la vez que retoma una historia de la temporada anterior que tiene que ver con M´Benga y aquel “carnicero de J´Gal” al que diera muerte en “defensa propia”.

Sin más trámite, pasemos a analizarlo no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí los análisis previos de la serie.

star trek strange new worlds las cosas felices 99216 e1754883648862

Tras una Quimera

La bitácora inicial corresponde esta vez a Pike, quien lamenta que Batel, una vez repuesta, será seguramente asignada a otra nave, lo cual nos termina de aclarar nuestras dudas acerca de si se iba a quedar o no: a la larga se irá. Pero su cuadro clínico ha empeorado y las crías gorn, en lugar de remitir como se esperaba, siguen activas. Según Spock, lo que podría retrasar el proceso para ganar tiempo y encontrar una cura es una flor llamada quimera, que tiene la propiedad de eliminar moléculas invasivas.

El problema es que crece en un planeta llamado Kenfori, donde funcionaba años atrás una estación científica de la Federación que experimentaba con la misma, pero que fue abandonada después de que, durante la guerra con los klingon, el planeta fuera invadido por estos para terminar siendo declarado zona neutral al final del conflicto. Cualquier acto de presencia allí podría ser visto como agresión e incluso reiniciar la guerra.

El plan, por lo tanto, es enviar una lanzadera de manera discreta y “extraoficial”, operación por fuera de las normas que debería involucrar a la menor cantidad de gente posible. Spock y M’Benga se ofrecen, pero Pike es Pike y está en peligro Batel, así que releva al vulcano tomando su lugar.

Ingresar en la franja neutral implica invisibilizarse manteniendo “silencio de radio”, (no lo llaman así, desde ya), pero Uhura crea de todos modos un canal de comunicación cifrado con la lanzadera para que Pike pueda reportarse cada hora mientras la Enterprise aguarda sobre el borde externo y en medio de un cinturón de polvo y escombros. A Ortegas, cada vez más insubordinada y agresiva, no le gusta la idea y quiere ir directo al choque, por lo cual es llamada al orden por Una, al mando en ausencia de Pike.

Prontos a llegar a Kenfori, Pike y M´Benga se topan con una antigua boya de comunicaciones klingon que parece cumplir función de advertencia: al parecer no es conveniente descender allí. Al tocar suelo, la sorpresa es que no detectan señales de vida animal por muy rico que el bioma luzca a nivel vegetal. En medio de la jungla encuentran las antiguas instalaciones y, cerca de las mismas, los restos de un klingon abierto por el tórax, presumiblemente por un animal que quizás ya no exista. Adentro hay más restos y también las flores que buscan, crecida una de ellas en una bota que aún conserva… un pie en su interior.

Pike muestra interés sobre cómo se acabará salvando a Batel, lo que lleva a M´Benga a admitir que será a través de la hibridación, es decir que, no pudiendo eliminar a las crías gorn, se buscará que conviva con ellas en su cuerpo. Suena asqueroso y es lógico, así que se vive un momento de tensión por parte de Pike, que estalla en furia y decepción al no haber sido informado de un plan que, menos él, conocían prácticamente todos, incluso la propia Batel. Se considera engañado, pero M´Benga se justifica en que, conociéndolo, nunca hubiera avalado el plan ni Batel tenido chance de sobrevivir…

La Palabra con “Z”

En la Enterprise detectan una señal que va en dirección a Kenfori y resulta ser un crucero de guerra klingon. Una vez más, Ortegas reclama rápida acción y dejar la invisiblidad para rescatar a tiempo a Pike y M´Benga antes de que los klingon den cuenta de ellos. Pero su postura no tiene aceptación y Una, no queriendo provocar un incidente diplomático, prefiere seguir el plan de Spock, consistente en viajar entre los escombros a baja velocidad para mimetizarse con ellos.

En la superficie de Kenfori, Pike y M´Benga ven momentos después descender una lanzadera klingon en cercaniás de la base y es evidente que están tras ellos o sería demasiada casualidad. Pronto están allí y hay intercambio de disparos, pero antes de madurar el combate abierto, irrumpen en escena decenas de criaturas horrendas desplazándose y atacando como “zombies” (la palabra con “z” que M´Benga no le quiere oír pronunciar a Pike)…

El médico cuenta que allí no solo experimentaban con la flor de la quimera, sino también con cierto musgo autóctono y perenne que se mantiene vivo devorando literalmente todo lo que haya a su alrededor. Lo más probable es que lo hayan fusionado con ADN humano dando lugar a esos terroríficos híbridos que, en cierto modo, les hacen un favor porque, a pura mordida, se lanzan sobre los klingon y acaban con todos menos una.

El impensado trío sobreviviente, pues, queda cercado pero logran aislarse de los zombies al activar un antiguo campo de energía que funciona como sustituto de la clásica cabaña de las películas, aunque no se sabe por cuánto…

Fusión Fallida

En la Enterprise, Batel está cada vez peor y Spock prueba aliviar su dolor a través de la fusión mental, pues dice que el mismo es producido por el ego y hay que neutralizarlo. Al principio pareciera funcionar, pero todo cambia brutalmente cuando el vulcano siente la presencia de una de las crías gorn e incluso ve con sus ojos. Comienza a gritar fuera de sí y es vuelto a la realidad por Chapel a las bofetadas. Dice haber absorbido el dolor de Batel, pero le inquieta y causa horror lo que ha visto dentro de ella…

Por otra parte, se debate la forma de rescatar a Pike y M´Benga sin que los klingon adviertan a la Enterprise, sobre todo teniendo en cuenta que el cinturón de polvo dificulta el transporte. La solución propuesta por Ortegas es utilizar la curvatura para saltar a la termosfera del planeta y transportarlos desde allí, lo cual suena riesgoso porque nunca se ha hecho o, al menos, ella admite que no.

Hay peligro de destrozar el casco de la nave, pero Scotty dice que se pueden calibrar los inductores de fase a la distorsión de la curvatura. Sigue sonando riesgoso pero no imposible. Ortegas, mientras tanto, sigue con sus insubordinaciones y La’an se pregunta si no habrá sido reincorporada demasiado pronto…

La Hija del Embajador

Como suele ocurrir en las historias de zombies, los mayores problemas no tienen que ver con los muertos vivos sino con los propios conflictos entre sobrevivientes y esta no es la excepción. Al quedar aislado de los muertos vivos el particular trío, la guerrera klingon hiere sorpresivamente a Pike en la pierna y se revela a sí misma como Bytha (Christine Horn), la hija de Dark’rah, aquel embajador al que M´Benga diera muerte en el capítulo Bajo el Velo de la Guerra (temporada 2, episodio 8), del cual, si no recuerdan bien, pueden leer aquí el análisis de un servidor.

star trek strange new worlds las cosas felices 99217 e1754883324365

Se confirma pues que no fue casualidad la presencia de los klingon allí, sino que ella andaba precisamente detrás de él gracias a un rastreador que le pusieran en un trago durante la fiesta del pasado episodio. Lo particular del caso (o no, si nos atenemos a los códigos klingon) es que no quiere vengar a su padre, al cual considera un traidor a su raza, sino el honor familiar que él precisamente mancilló con su traición. Para que ello ocurriera, debía matarlo su propia hija, pero M´Benga le quitó esa posibilidad al hacerlo por su cuenta. En buen klingon, tiene sentido…

El duelo que sigue, entonces, tiene según ella la finalidad de restaurar el honor familiar y consiste en que, munidos de sendas espadas, ambos se enfrenten entre sí unidos por una cinta manchada con sangre del embajador muerto. Pero Bytha no tiene en cuenta que M´Benga no es alguien que no tenga experiencia en la guerra y, mientras el campo de fuerza comienza a flaquear en derredor, este logra desarmarla de su espada y está a punto de rematarla, pero se abstiene a último momento.

Para Bytha, eso es todavía peor: prefiere la muerte antes que una derrota poco honorable. Una vez más, tiene sentido en la lógica de su cultura. Así que, al momento de ceder finalmente el campo de energía y venirse encima los zombies, opta por sacrificarse a los fines de salvar su honor y, paradójicamente, genera la distracción que ayuda a escapar a M´Benga y a un herido Pike.

Tiempo de Recriminaciones

La Enterprise, en tanto, ha sido vista por el crucero klingon y hay que apurar las cosas. Ortegas toma algunas decisiones por cuenta propia, como la de activar los escudos, cosa que disgusta a Una. Al entrar en contacto con la termosfera, la gravedad artificial cede y todos flotan en el puente de mando, pero Scotty se las arregla para que Pike y M´Benga puedan ser transportados y escapan con aceleración warp en el preciso momento en que los klingon les arrojan un torpedo que no llega a destino o, mejor dicho, no encuentra ya nada al alcanzarlo.

Ya de regreso y con una única flor de quimera, Pike habla en privado con M´Benga acerca del engaño que contra él se ha urdido, pero se compromete a no denunciarlo porque es un amigo: muy de Pike. Por otra parte, manifiesta intriga de que Bytha se haya entregado a un sacrificio del que nadie en su cultura se enteró, a lo que el médico replica que lo imporante es que lo saben ella y él, además de asegurarse la entrada a Sto-vo-kor, el “valhalla” de los klingon.

Una, en tanto, llama al orden a Ortegas por sus actos de insubordinación durante el acercamiento a Kenfori, habiendo notado particularmente que aceleró la nave contra las órdenes de mantener baja velocidad. Ortegas pide disculpas, pero no se termina de saber si está arrepentida o fastidiada por la reprimenda y, de todas formas, es suspendida por dos semanas.

star trek strange new worlds las cosas felices 99215 e1754883443107

Las recriminaciones no acaban. Pike va a ver a la convaleciente Batel y, profundamente dolido, le echa en cara el engaño a que ha sido sometido. Ella dice que lo hizo por él y confiesa que tiene miedo. Pike admite que también lo tiene y ambos se abrazan mientras el futuro se avizora incierto…

Balance del Episodio

Si a algo nos ha acostumbrado a esta serie es a no dar nada por muerto. Y no me refiero a los zombies de Kenfori ni a las crías gorn que anidan dentro de la pobre Batel sino a tramas que parecen olvidadas o incluso no del todo cerradas, pero inevitablemente reaparecen varios capítulos después o incluso, como es este el caso, en otra temporada.

A propósito de ello, este redactor se remite a lo que él mismo escribiera al analizar en su momento el episodio Bajo el Velo de la Guerra, hace casi dos años: “…no es de descartar que el tema no sea necesariamente retomado en el próximo episodio, sino que haya que esperar algo más: como quienes estuvieron en la guerra, la serie no olvida nada y todo reaparece…”

En efecto, y con el debido perdón por citarme a mí mismo, así ha sido. El asesinato del embajador no podía quedar así nomás ni quedar exento de secuelas y M´Benga se ha vuelto a reencontrar con el monstruo interior, permitiéndole ello una vez más a Babs Olusanmokun lucirse con una gran e intensa actuación a la altura de la que nos entregara en aquella oportunidad. Definitivamente es un gran actor al que los cineastas deberían echar más ojo.

star trek strange new worlds las cosas felices 99218 e1754883531679

Pero además fue brillante cómo todo se resolvió dentro de los códigos klingon, destacándose la particular forma que asumen el tipo de venganza buscada por Bytha y su redención final en un interesante giro que muestra la firma intención de los responsables de la serie de mantener coherencia con el canon, en este caso específico con los peculiares principios morales que rigen la conducta de los klingon desde que les conocimos.

Y lo más llamativo del asunto es que todo haya tenido lugar en el contexto de lo que fue prácticamente una película de zombies, con lo cual esta serie ya no solo ha homenajeado a la saga de Alien o a las historias de piratas, sino ahora también a los más entrañables filmes de George Romero y otros cineastas que han hecho salir a los muertos de sus tumbas. El homenaje fue tan delicioso como asquerosamente gore y el giro para justificar la presencia de los mismos en el universo trekkie ha sido original, interesante y coherente con el mismo.

Pero no solo zombies hemos tenido, sino también gorn y klingon, un cóctel terrorífico que hace que los terceros parezcan por esta vez bebés de pecho. Honestamente (allí me equivoqué) pensé que ya nos habíamos librado por completo de los gorn y no volveríamos a saber de ellos hasta la serie original, pero siguen causando problemas y queda ello evidenciado tanto en la afligente situación de Batel con pronóstico incierto y probable futuro de híbrido, como en una Ortegas cada vez más violenta e insubordinada que no es la misma después de haber sido casi deglutida.

Y no es de todos modos Ortegas la única que se ha saltado las normas en el capítulo. Lo han hecho el propio Pike al acometer una misión en territorio neutral, o Una al secundarle. Como también M´Benga, Spock y prácticamente todo el resto al ocultarle a Pike el verdadero diagnóstico de Batel y la naturaleza de su particular forma de curación: ella misma lo ha hecho.

Hemos visto pues un episodio magnífico, que vuelve a la oscuridad y a la intensidad después del relajamiento del anterior y que lo ha tenido todo: zombies, gorn, klingon, culpas, ajustes de cuentas y violación de normas. Qué gran serie estamos viendo y cómo la vamos a extrañar cuando ya no esté, aunque de acuerdo a mis cuentas llevamos vistos exactamente la misma cantidad de episodios que nos quedan por delante considerando que la cuarta temporada tendrá diez y la quinta y última, según se ha anunciado, seis. Apenas estamos pues a mitad de recorrido…

A ver qué nos trae el próximo, pues ya sabemos que SNW es una auténtica caja de sorpresas. Hasta entonces y sean felices. Larga vida y prosperidad…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.
ARTICULOS RELACIONADOS

3 COMENTARIOS

  1. ¿Solo tendrá 6 episodios esta temporada? Mala noticia, pero habrá que disfrutarlos uno a uno. Yo también veo un homenaje al actor Ken Foree curtido en películas de zombies en el nombre del planeta.

    • Hola Joseluis: gracias por comentar. No, no, esta tiene diez y la próxima también. La que se anuncia desde ahora con seis episodios es la quinta, que será la final. A lo que me refería cuando dije que nos quedaban por delante la misma cantidad de capítulos que los que llevamos vistos era al total de la serie, no de la temporada: que estamos justo a la mitad de la serie, o sea.
      Datazo el de Ken Foree que se me pasó por completo; no lo había pensado. Me llamaba la atención el nombre porque me sonaba como africano, pero ahora que lo dices tiene completo sentido. Un saludo y gracias por el aporte!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes