Análisis de The Expanse. Temporada 3. Capítulo 6

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Bienvenid@s, amantes de la ciencia ficción televisiva al pequeño recap y análisis de Inmolación, el sexto episodio de la tercera temporada de la serie de referencia de la ci-fi actual, The Expanse.

Ya hemos llegado. Estamos ante el punto álgido del arco argumental que se iniciaba en la temporada pasada, arco que adaptaba La Guerra de Calibán (segundo libro de la saga literaria) y que como todo clímax que se precie, nos presenta un capítulo que bien podría ser un final de temporada. Muertes, reencuentros, caídas en desgracia, redenciones, reconciliaciones… lo cierto es que estamos ante 42 minutos televisivos que cierran y abren tantos melones que se nos hace difícil pasar nada por alto, debido a la importancia de todas y cada una de las escenas.

Enseguida vamos a meternos en faena, pero antes los avisos habituales a navegantes. Primero, este artículo contiene todos lo spoilers del mundo y segundo, podéis leer el resto de los análisis de la serie haciendo clic aquí.

Bobbie se lanza contra Katoa, en parte por el grupo y en parte para vengarse por sus compaeros caídos

Inmolación tenía ante sí una papeleta importante. No sólo debía cerrar la trama política concerniente a esa guerra ilegal perpetrada por Errinwright, Mao y Nguyen, sino también dar carpetazo a varias de las subtramas de los personajes como el reencuentro de Prax con su hija Mei o el desenlace del tenso desencuentro amoroso entre Holden y Naomi. Todo ello sin olvidarnos de la protomolécula y Venus, el elemento ‘de fondo’ que une todo lo anteriormente mencionado y al que se ha conseguido seguir dando relevancia dentro de todo este embolado. Sólo puedo exclamar ¡bravo! ante unos guionistas que han tenido la suficiente pericia para saber resolver todos estos hilos argumentales, y hacerlo aprobando con honores.

Como recordaréis, el capítulo anterior nos dejaba en una situación más que comprometida. Katoa había sido transformado en un híbrido protomolécular, poniendo a Mei en peligro como la próxima de la lista, mientras que el Almirante Nguyen había perdido los papeles y lanzado una serie de cápsulas ocupadas por más híbridos hacia marte, amenazando con ello la supervivencia de buena parte de la especie humana que se enfrentaría a un segundo Eros, mucho más catastrófico que el primero, y a un círculo vicioso de violencia que prolongaría la guerra aún más, evolviendo a la totalidad del sistema solar en un mar de llamas.

Comenzamos en Ío, donde el equipo formado por Holden, Amos, Prax y Bobbie se enfrasca en una tensa persecución trufada de momentos de acción a lo largo y ancho de la estación. Mientras Amos y Prax deciden ir a rescatar a los niños, Holden da con Mao y le detiene, pero el plato fuerte es, sin duda, la batalla entre Bobbie y el malogrado Katoa en la que brillan unos efectos digitales y tradicionales muy logrados. El traje de combate de Bobbie es una maravilla y, unido a la interpretación física de Frankie Adams (ojo, no debe de ser nada fácil moverse así con todo el armatoste encima) convierten esta secuencia de combate en una de las más memorables de la serie.

Y hablando de Amos y Prax, tras todos estos capítulos plagados de incertidumbre por fin asistimos a ese reencuentro entre padre e hija que esperábamos con ansiedad. Si bien es verdad que la babosería de Strickland resulta estomagante, es esperanzador comprobar que por muy vengativo que aparentase ser, Prax se ve incapaz de ejecutarlo a sangre fría. Todos sabíamos que el buen doctor ‘no es así’, pero la situación no podía acabar de manera más satisfactoria que con un Amos declarando amenazadoramente que el ‘sí lo es’. ¿Necesitabais un recordatorio de quién es el personaje más chungo de la serie? Pues ahí lo tenéis. Entre esta genial escena, la enternecedora reunión entre padre e hija y la declaración de Prax de que Amos es su ‘mejor amigo’, con la consiguiente expresión de sorpresa por parte del segundo, no veo cómo esta subtrama se hubiese podido cerrar de forma más satisfactoria, y es que aunque el mundo de The Expanse sea muy oscuro en ocasiones, siempre hace falta algo de esperanza.

Prax no es así, pero Amos sí

Sin embargo, la acción no se detiene en la luna de Júpiter. No podíamos quedarnos sin saber que ocurre a bordo de la Agatha King, especialmente teniendo en cuenta que una de las cápsulas con híbrido impacta contra ella cuando las naves de ambos bandos (incluyendo la Roci) intentan destruirlas. Alex y Naomi, temiendo por el futuro marciano, se introducen en el acorazado infectado y la tensión dramática va en aumento cuando encuentran a un Nguyen moribundo pero pletórico, muy seguro de su victoria. Naomi intenta desviar las cápsulas mientras el irredimible almirante deja claro su intolerante racismo ante los habitantes de marte, propiciando la ira de Alex. Sin embargo, el giro inesperado viene de parte del bueno de Coytar que, en una escena cargada de un dramatismo muy real, se sacrifica haciendo estallar la nave para prevenir que la protomolécula se extienda. R.I.P. Coytar, hay que admitir que para ser un personaje secundario tenía su encanto (Nick E. Terabay es un muy buen actor) además de uno de los arcos internos más pronunciados de la serie ¿o es que alguien esperaba que este personaje acabase sacrificándose por algo?

Y por supuesto, si lo que estamos haciendo es dar carpetazo a tramas, no podíamos olvidarnos de la tierra donde tiene lugar una de las escenas a la vez más satisfactorias y repulsivas dentro de la trama política de la serie. Si, Errinwright se va al carajo, por fin. Hay que decir que después de todo ha resultado ser un antagonista con dos bemoles y da un poco de pena verle ir cuando por fin se había convertido en un cabronazo interesante. Por mucho que sus métodos sean odiosos, no se le puede reprochar su asco hacia Sorrento, un personaje que finalmente se relévela como la sabandija que todos sabemos que es cuando confirma que lo que le importaba de verdad era su legado en los anales de la historia, y no la gente de la tierra. La cara de la pobre Anna lo dice todo.

Ya era hora de hacer las paces, tortolitos

Finalmente, cerramos con la resolución de uno de los asuntos más peliagudos de la temporada: la redención de Naomi. Es gracias a su idea de avisar a Fred Johnson sobre el tema de las cápsulas que marte consigue salvarse y esta vez toda la tripulación da el visto bueno, sin trampa ni cartón. La reconciliación entre ella y Holden no podía resultar más *ejem* visual, así que por fín podemos correr un tupido velo ante esa situación tan tensa y antagónica que hemos tenido últimamente dentro de la Roci. Me alegro por la máquina de café, la verdadera víctima de todos los estallidos de rabia de Holden, ahora podrá respirar tranquila.

Pero no todo podía acabar de esa forma tan edulcorada. El plano final, con esa ciclópea estructura protomolécular en forma de medusa saliendo de Venus, nos indica que no estamos más que al principio de lo que promete ser un punto y aparte para la historia humana. ¿Queréis descubrir lo que es ‘la obra’ de la Protomolécula? Pues estáis a un pelo de hacerlo.

VALORACIÓN

La ‘obra’, o la medusomolécula, como nos gusta llamarla por aquí, se alza triunfante desde Venus

La verdad es que poco más queda que decir sobre este capítulo. Por sacar algún puto negativo podríamos apuntar que la batalla entre Bobbie y Katoa podría resultar algo decepcionante a nivel de acción, desde luego era mucho más impresionante en el libro, pero el presupuesto televisivo es el que es. Lo cierto es que las quejas son menores y dudo que cualquiera que siga The Expanse se sienta decepcionado por este capítulo que resulta ser una verdadero ejemplo de las virtudes, a todos los niveles, de esta serie. En el próximo ya empezamos con la trama del siguiente libro, La puerta de Abadón, que completará la segunda mitad de la temporada. Sí, parece raro teniendo en cuenta el ritmo actual, pero el tercer libro es algo particular y la verdad es que cabe perfectamente dentro de los siete episodio restantes. Nos leemos en el próximo análisis y hasta entonces, que el punto final lo pongan las palabras de Dominique Tipper, la actriz que da vida a Naomi:

“Sabes que estás en una gran serie cuando tu culo al desnudo no es lo más comentado del capítulo”

 



el autor

Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

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