Llegamos a mitad de la segunda temporada de The Walking Dead: Dead City con un cuarto episodio en que, además de algunas revelaciones, se produce por primera vez en la misma el esperado y tenso reencuentro entre Maggie y Negan. Creada por Eli Jorné, la serie que toma como principal escenario a la New York postapocalíptica es emitida por AMC+.
Bienvenidos una vez más, caminantes y sobrevivientes, a analizar otro episodio de la segunda temporada de The Walking Dead: Dead City, en este caso el cuarto cuyo título Feisty Friendly es, traducido, algo así como “Agresivo Amigable”. Una entrega que tiene como punto interesante la reaparición de Bruegel y las facciones rivales de New York, de las cuales nada habíamos vuelto a saber después del inicio de la temporada, pero también y como principal atractivo el reencuentro entre Maggie y Negan, que viene cargado de tensión pero también del saberse necesarios uno al otro por mucho que les incomode o moleste.
Pasemos pues ya mismo a ver qué nos ha dejado no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden echar ojo en esta web a nuestros análisis previos, tanto de esta como de las demás series que componen la franquicia.
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Una Noche en el Museo
En New York y junto a una comitiva de “burazi”, la Dama, el Croata y Negan se dirigen a un encuentro cumbre con Bruegel en el Museo Metropolitano de Arte, que funciona como su cuartel central. La Dama le recuerda al Croata que no olvide nada y este hace salir de una baulera a Pierce, el cronista historiador de la expedición de Nueva Babilonia que capturaran tras la batalla del río.
Negan se queda pensativo viendo en el habitáculo de una camioneta a un zombie atrapado que luego que luego tendrá importancia en la trama mientras la Dama le anoticia del motivo por el cual le ha llevado y es que confía más en su capacidad de negociación que en el temperamento impulsivo del Croata. A modo de advertencia, y para que haga bien su trabajo, le recuerda que su esposa e hijo se hallan en ese momento cruzando los peligrosos Apalaches…
Bruegel y los suyos salen a recibirles y nos enteramos que fue él quien obsequió a la Dama el Goya que tiene en su base de la catedral. Negan se ve venir una visita guiada y en efecto así es, explayándose especialmente el anfitrión sobre la pintura de Washington cruzando el Delaware que tanto tuviera que ver con el episodio anterior. Se muestra fascinado por el concepto de un pequeño grupo de continentales yendo contra una isla poderosa e incluso juega a invertir la relación.

El lugar, además, está lleno de espejos que, explica, tienen como finalidad potenciar la luz solar, lo cual se solucionaría con la electricidad que pudiese generar el metano que sus huéspedes tienen para ofrecer. Estos dicen que de la reunión podría surgir un acuerdo que histórico y manifiestan por ello haber llevado al cronista, aunque sin decir que es un prisionero capturado de la expedición de Nueva Babilonia.
Hablando de Pierce, la Dama ha reconocido la mano de Hershel en algunos de los dibujos que lleva consigo, lo cual tiene sentido por ser idénticos a los que el muchacho hiciera ante sus ojos mientras estaba secuestrado en Manhattan. No es la única en reconocer algo: durante una cena de ratas con que son “agasajados”, Pierce recuerda por fin de dónde conoce a la Dama…
Resulta ser que esta fue en el pasado una crítica teatral famosa por su estilo directo y capaz de levantar o destruir carreras con igual facilidad, pero cuando una puesta escénica recreó una feroz sátira en su contra, se disgustó tanto que acabó no solo discutiendo con el guionista, sino mordiéndole. La anécdota claramente la incomoda, pero parece divertir a Negan, por lo que ella busca poner las piezas a su favor mencionando a Hershel y su participación en las señales de humo que les alertaran sobre la llegada de los expedicionarios.
El Croata se fastidia cuando Bruegel parece burlarse de su acento y se venga enrostrándole lo sospechoso de las veintiséis victorias consecutivas de su zombie gladiador mientras Negan, más diplomático, lo adjudica simplemente al mayor tamaño del luchador, comparándolo incluso con el monstruo de Frankenstein.
Como para alejar sospechas, Bruegel les invita a una exhibición y pueden así ver cómo el súper gladiador destroza sin piedad a un caminante para devorarle luego la cabeza a dentelladas, todo mientras él oficia como maestro de ceremonias en plan de emperador romano.
El Croata, no obstante, sigue desconfiando y acusa a Bruegel de inyectar sustancias a su luchador. La cosa se pone áspera y Negan busca recurrir una vez más a la diplomacia, pero Bruegel está ya lo bastante ofendido y, para una eventual alianza, pone como condición que se instale una planta de metano allí mismo, en el Museo. El Croata estalla y le echa en cara que no está en situación de imponer nada, así que el acuerdo se vuelve imposible.
Negan, ya para esta altura genio de la negociación, propone que todo se resuelva en la arena de combate con un enfrentamiento entre el luchador de Bruegel y uno que ellos decidan: si el suyo pierde, aceptarán instalar la planta; si vence, Bruegel se sumará aceptará la alianza sin condiciones. El plan, que parece sacado de la galera, sorprende al Croata y a la Dama que, no obstante, confía y da aval…
Noticias de Central Park
El grupo de sobrevivientes de la fallida expedición exploratoria sigue Nueva Babilonia con los Recolectores. Creí que ya no volveríamos a saber de Roksana y no es así, aunque su participación en el episodio termina siendo tan fugaz que bien podría no haber estado.
Después de que Hershel le contara a Maggie haber visto a Negan, esta llama a Armstrong para ponerle al tanto. La situación del ahora coronel se vuelve complicada pues se supone no solo que Negan está muerto, sino incluso que fue él quien lo máto y ello llevó a su ascenso.

Maggie tiene con Hershel algunas charlas sobre su padre Glenn, pero el muchacho termina no ve nada de bueno en el mundo previo al apocalipsis porque todos vivían peleando. Ella queda obviamente mal y Armstrong, después en privado, la consuela con que “traer hijos al mundo es aterrador” en el contexto en que se hallan y que entiende ahora su obsesión con Negan a quien también él también hubiera entregado si de ello dependiera la vida de un hijo suyo. La cuestión es que los tres se aprontan a partir por su cuenta a los fines de dar con Negan y con el metano, garantía para ella de que ya no molestarán a Hershel.
Mientras ello ocurre, la mayor Narváez sorprende a Ginny con una pistola que es suya. Tras contarle de sus días marginales en las afueras de Jacksonville y cómo fue sacada de esa vida por la ahora fallecida gobernadora Byrd, logra sonsacarle a la niña el motivo por el cual tiene el arma y es que esta quiere matar a quien mató a su padre. Narváez cambia de expresión al darse así por enterada de que Negan sigue vivo y, diciéndole que ningún crimen debe jamás quedar impune, devuelve el arma a Ginny como hubiese aprobado algún examen…
Gladiador
Mientras todo se apronta en el museo para la lucha mientras, Maggie y Armstrong ingresan por una claraboya y Hershel se encarga de provocar una distracción que, para espanto de Bruegel, termina siendo darle fuego a la pintura del cruce del Delaware (vaya sacrilegio).
Negan manifiesta ganas de ir al baño y, por primera vez en la temporada, se encuentra cara a cara con Maggie, quien se muestra sorprendida de lo libremente que le ve moverse en contra de lo que presumía. La seguridad de Hershel toca alguna fibra íntima en Negan y, aun a riesgo de la suya propia o de su familia, termina dando a Maggie la dirección de la iglesia en la cual tienen el metano.

Vuelta la atención a la arena de lucha, resulta que el combatiente de Negan es el caminante al que antes observara en el interior de aquella camioneta y al cual, a los fines de hacer resbaladizo, ha cubierto de aceite para así evitar que el monstruo de Bruegel pueda asirlo, lo cual da resultado aun cuando no lleve arma ni armadura alguna.
Las reglas del combate prohíben todo contacto físico por parte de quienes se hallen fuera de la arena, pero ello permite ciertas lagunas y Bruegel se permite distraer y atraer al caminante de Negan cuando el suyo se la está viendo mal. Negan hace entonces lo propio y hasta salta a la propia arena para atraer así al de Bruegel y, de paso, servir de distracción para que Maggie, que mira desde lo alto, pueda salir del lugar. Logra su objetivo, aunque la Dama la ha visto y lo mismo Maggie a ella, siendo obvio que ha reconocido en su rostro el del dibujo de su hijo…
El combate termina de todas formas favorable al contendiente de Bruegel, pero de manera inesperada y después de que Negan se le acerca para hablarle al oído, este cambia súbitamente su postura y anuncia que aceptará la alianza sin condición alguna. La Dama está gratamente sorprendida aun cuando ni ella no nosotros sepamos la letra pequeña del acuerdo. Al marcharse el grupo del museo, invita incluso a Negan a sentarse a su lado ante la mirada recelosa del Croata.
En la terraza, el trío se reúne, pero cierta demora de Hershel intranquiliza a Maggie y nos deja sospechando que el muchacho podría no estar de su lado. El capítulo termina sin que lo sepamos, como tampoco qué le dijo Negan a Bruegel, pero sí vemos a este último reunirse con su luchador, que no es ningún caminante sino un ex guardaespaldas hambriento y algo débil de mente. Le dice que, ahora que se sabe su secreto, ya no lo necesita, así que le rebana el cuello para luego, desde su ventana al Central Park, sentirse cerca de un poder quizás superior al que de momento tiene…

Balance del Episodio
Interesante capítulo. Como el anterior, pero aún más, reencamina la temporada hacia un final que promete mucho tras lo fallido del segundo, claramente el más flojo de la serie hasta hoy. Desde ya que el momento fuerte, por esperado, ha sido el reencuentro cara a cara entre Negan y Maggie y el ámbito no pudo haber sido mejor, solos y apartados del resto mientras ardía de manera sacrílega la emblemática pintura de Leutze.
Es sumamente interesante el proceso de ambos. Maggie siempre seguirá odiando a Negan y eso no puede ni va a cambiar, pero a veces hay que saber privilegiar otras cosas por sobre el odio, en este caso el amor por los seres queridos, que fue justamente lo que no supo hacer ella para construir una relación con su hijo. Si está allí es justamente por Hershel y si Negan acepta su nuevo rol casi como lugarteniente de la Dama, es por su esposa e hijo, a quienes sabe en ese momento en viaje, pero pendiendo sobre ellos la amenaza de una maquiavélica mujer que no muestra escrúpulos a la hora de conseguir lealtades que sirvan a sus intereses.
Maggie y Negan están en un punto en el cual, por mucho que les moleste (y por razones obvias le molesta bastante más a ella que a él) se necesitan mutuamente y no les queda otra que colaborar entre sí. Ella lo necesitó a él para saber dónde está el metano y si bien no parece creerse toda esa mierda de la Federación sobre reconstruir la sociedad en base a un futuro nuevo, bien sabe que allí reside la clave para mantener a Hershel a salvo e incluso a Ginny, convertida por fuerza de las circunstancias y casi compulsivamente en su protegida.
Lo que no termina de quedar todavía claro es hasta dónde llega la supuesta redención de Negan. Hemos tenido, tanto en la temporada anterior como en lo que llevamos de esta un par de amagos de que volvía a la vieja versión (¿por cierto, qué pasa con Lucille?), pero a la larga se terminó imponiendo la nueva, más introspectiva, casi zen y sumamente hábil para la diplomacia, cotizada y perdida habilidad preapocalíptica que le ha permitido, a los ojos de la Dama, encumbrarse por encima del Croata y generar en este lógicos celos que no sabemos cómo pueden terminar.
Es que de hecho y por fuera del asunto Maggie-Negan, hay toda una trama de interés en el juego de poder entre Bruegel y la Dama, pero también entre esta y sus propios seguidores al punto de haber allí un conflicto de tres puntas.
¿Y qué fue lo que Negan susurró al oído de Bruegel? La sonrisa con que este último mira desde su ventana al final hace presumir que no se trató simplemente de la amenaza de revelar la verdad sobre el modo en que su luchador ganaba los combates, sino que debe haber habido además la promesa de algo que aún desconocemos. Lo que no me convence tanto es que la Dama, con lo hábil y manipuladora que es, no haya sospeche nada. O quizás sí lo haga y el supuesto ascendente de Negan sobre ella termine por ser solo un bluff.
Bruegel, como villano, es una gran incorporación y con él la serie gana mucho. Lo estábamos extrañando y casi ni le conocíamos la voz después de habernos sido presentado en el primer capítulo. Su talante sádico nos ha hecho revivir algunos de los mejores momentos que Kim Coates nos hiciera pasar en esa gloriosa serie que fue Hijos de la Anarquía y puede dar lugar a una interesante química con Negan, no sé si como aliado o enemigo. Ojalá no lo saquen de en medio demasiado pronto porque sería una lamentable pérdida para la historia.
Y el giro con respecto a su luchador ha sido muy impactante, pues no ha terminado siendo ningún súper caminante, sino Tony, un simple guardaespaldas hambriento y de pocas luces que trabajaba para él antes del apocalipsis. Un tipo tan brutal y necesitado que es capaz de devorar la cabeza de sus rivales caminantes y si no se termina convirtiendo él también en uno es porque logra terminar siempre sus combates en pie, vivo y coleando.
A propósito, ¿por qué prefirió Bruegel tajearle la navaja en lugar de enterrarle la navaja en el cráneo para que ya no reviva? Si ha sido un error de su parte es bastante tonto y si Tony acaba volviéndose contra él una vez que (ahora sí) se convierta en súper zombie, cerrará el círculo que abrió Negan al compararlo con el monstruo de Frankenstein, pero la torpeza de Bruegel en no matarlo del todo tornará el asunto poco creíble. Por muy divertido que se vea ese escenario, preferiría que no llevaran la trama por ese lado…
Otro de los aciertos del capítulo y, en general, de la serie es la utilización de lugares icónicos de New York provocando una particular fusión entre lo siniestro y lo familiar que es más difícil de lograr en otras series de la franquicia por transcurrir la mayor parte de las mismas en ámbitos rurales. Sucedió en su momento con el Madison Square Garden, luego con la Catedral de St. Patrick y ahora con el Museo Metropolitano de Arte: imposible no hacer analogía con el lugar dado al Louvre en uno de los mejores capítulos de la débil segunda temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon.
Hay, de hecho, en ambas series una insistencia en remarcar la supervivencia del arte en medio del apocalipsis, casi como si las obras de la humanidad fueran a larga lo único que terminará quedando. Y no solo hablo de la pintura o el teatro (el detalle de que una psicópata como la Dama fuera en el pasado crítica teatral es simplemente genial), sino también de la música, que ya le ha costado en la temporada la vida a un violinista y que en este episodio marca brutal contraste cuando suena de fondo Bach para los combates gore que en la arena se libran entre caminantes o casi caminantes…
Por cierto, la temporada plantea un permanente contrapunto entre Bach y Mozart, casi como si sus modos de entender la música tuvieran correlato en las distintas visiones que los personajes o grupos tienen sobre cómo debería ser el mundo postapocalíptico, si uno que busque reconstruir lo ya conocido y quizás lo mejore (Bach) o uno nuevo y revolucionario que no se edifique sobre las ruinas del anterior (Mozart). La Dama lo dejó bien claro en el episodio anterior al acabar con la vida de aquel pobre guardia que ejecutaba en violín al primero.
Muy buen capítulo, en definitiva, más allá de algún punto flojo que dependerá de cómo siga la cosa. Todo promete un escenario de conflictos que, esperemos, esté a la altura, y dentro del cual queda flotando una posible traición de parte de Hershel que nos pone los pelos de punta.
Y otra cosa: la sombra de Glenn lo sigue sobrevolando todo. ¿Será posible que veamos en algún momento un cameo de Steven Yeun, quizás en algún flashback o como “fantasma”? Sería su primera aparición en la franquicia desde que su personaje se despidiera fatídicamente de la misma allá por 2016 y, por lo tanto, un gran momento para el fanservice. Es cierto que la agenda del actor surcoreano viene complicada (en 2021 fue incluso nominado para el Oscar) y que tampoco mostró nunca demasiado interés en regresar en el modo que fuese, pero nunca se sabe…
A ver qué nos depara el próximo episodio. Hasta entonces y sean felices…



