Análisis de The Walking Dead: World Beyond. Temporada 1. Episodio 7

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Nueva entrega de The Walking Dead: World Beyond que implica, por supuesto, nuevo análisis: el séptimo episodio de esta primera temporada lleva por título Verdad o Reto. La serie, creada por Matthew Negrete y Scott N. Gimple, transcurre diez años después de los sucesos del inicio de la franquicia, pudiendo verse para América Latina por AMC y para España por Movistar+.

Bienvenidos sean, una vez más, a nuestro encuentro con The Walking Dead: World Beyond, hoy para analizar el séptimo episodio que, como el clásico juego de infancia y adolescencia, se llama Verdad o Reto (según los países, también conocido como Verdad o Consecuencia, Verdad o Castigo, Verdad o Desafío, etc.).

Como dato de color, el episodio está dirigido por Michael Cudlitz, quien se hiciera querer interpretando a Abraham en The Walking Dead. Cumplo en advertir, como siempre y para el caso de que aún no lo hayan visto, que SE VIENEN VARIOS SPOILERS DE LA TRAMA.

Si quieren echarle un vistazo a nuestros análisis de episodios anteriores, pueden hacerlo aquí.

Para los de The Walking Dead, aquí.

Y para los de Fear the Walking Dead, aquí.

El Estigma de Huck

Lo primero que hacemos es reencontrarnos con Huck, a quien no habíamos visto durante todo el episodio anterior por haberse ido a buscar suministros. Para su sorpresa, se cruza en el camino con su compañero Felix conduciendo el camión del cual aún nada sabe, como tampoco acerca del ilusionista Tony y su sobrino Percy, a quienes pasa a conocer.

En forma de sueños y recuerdos, su pasado va emergiendo: algo habíamos ya sabido tras aquella charla con Hope dos episodios atrás, pero ahora los flashbacks echan algo más de luz si bien, como es normal en la serie, no se nos cuenta todo de un tirón. Sabemos que se desempeñaba como joven infante de marina y que, al momento de iniciarse el apocalipsis, formaba parte de una fuerza destinada a eliminar caminantes. Pero cuando se complicó dispararles a los mismos por estar entremezclados con supervivientes, la orden fue disparar a mansalva sin discriminar unos de otros.

Tal situación descolocó a Huck (de quien, fugazmente, escuchamos que su verdadero nombre era Jennifer), la cual, si bien comenzó, a su pesar, cumpliendo con la orden recibida, luego se rebeló y disparó contra uno de los oficiales a ella más allegados. Después la vemos, al parecer, guiando a un grupo de supervivientes hacia su salvación, sin que sepamos nada más.

Uniendo lo que aquí hemos visto con aquella conversación con Hope en la cual contara haber sido encontrada en una balsa a la deriva por el río Missouri, podemos pensar que desertó de su fuerza y que lo sucedido la traumó de por vida, sin que lleguemos a saber realmente si se bloqueó y perdió la memoria o, más bien, se trató de un ardid para no hablar de su pasado y ser aceptada entre las fuerzas de seguridad de la Colonia Campus.

El Estigma de Hope

Tony, en tanto, sigue exhibiendo ante el grupo sus artes de ilusionista y parece estar encontrando en Elton un entusiasta alumno que ya empieza a poner en práctica sus primeros trucos. Pero otra de las cosas con que Tony los asombra es un prisma que, al proyectar la luz de un farol sobre los mapas de la República, permite ver ubicaciones secretas de puestos de combustible.

Como no podía ser de otra manera, Iris y Hope se valen del mismo para descifrar también el mapa que ellas tienen en su poder y así es como, al exponerlo a la luz, logran apreciar una doble hélice que, según suponen, debe identificar la ubicación del laboratorio secreto en que, supuestamente, se halla su padre.

Por la noche y tras acampar en instalaciones abandonadas a la búsqueda de combustibles y de fuentes de energía para cargar los walkies, juegan al famoso “Verdad o Reto” (Truth or Dare) que da, justamente, título al episodio. Así, mientras las preguntas van pasando de uno a otro de los participantes, en determinado momento le toca a Hope responder qué fue lo peor que hizo en su vida y su rostro, obviamente, cambia por completo de tonalidad, pues bien sabemos que carga con la muerte de la madre de Elton. Parece a punto de quebrarse y hablar, pero se contiene y acaba contando una travesura de sus años de colegio.

Más tarde, en conversación aparte, se sincera al respecto con Huck, quien busca consolarla con que era entonces apenas una niña que, para colmo, acababa de ver morir a su madre ante sus propios ojos. Mientras Hope se debate sobre si debe o no contar a Elton la verdad, Huck le recomienda no hacerlo ya que no aportaría nada positivo y, por el contrario, solo sumaría angustias y resentimientos, posiblemente ya sin vuelta atrás.

Por lo pronto, la relación entre ambas se va fortaleciendo cada vez más: las dos cargan en sus respectivos pasados con cosas de las que se arrepienten. En cuanto a Elton, sigue entregado a los juegos de ilusión que está aprendiendo y, siempre propenso a buscar la parte filosófica de todo, se justifica en la idea de que mostrarle a la gente lo imposible es una forma de hacerles ver que, en definitiva, nada lo es: algo que, inevitablemente y para mayor malestar de Hope, relaciona con el hallar con vida tanto a su madre como a su hermana.

Cada vez parece más difícil que el secreto pueda ser mantenido por mucho más tiempo. Aun si Hope lograra sobreponerse a su culpa y, siguiendo el consejo de Huck, no emitiese palabra al respecto, siempre está la posibilidad de que Elton pesque alguna conversación al pasar pues, contando a Iris, ya son tres quienes están al tanto.

La cosa se complica cuando, momentos después, se topan con un superviviente armado que, en su desesperación, toma a Hope como rehén. Al parecer, lo que lo altera es el uniforme de la República que Huck lleva puesto: está claro que teme a dicha organización o que ha sufrido por culpa de ellos. Tiene, además, una pierna visiblemente infectada, razón por la cual Huck le promete ayuda para curarla si suelta a Hope. No logrando convencerlo, se ofrece a sí misma como rehén y, al momento de producirse el intercambio, lo termina matando con un cuchillo ante una turbada Hope.

El Estigma de Silas

Por otra parte, Tony y Percy anuncian al resto del grupo su cambio de planes: no solo los piensan acercar hasta New York sino que, además, se ofrecen para ayudarles a encontrar a Leo Bennett. La noticia, desde ya, es recibida con alegría por todos a excepción de Silas, cuyo talante sombrío revela que no ve con buenos ojos que Percy siga más tiempo con ellos a la vista del vínculo que viene construyendo con Iris.

De hecho, poco después, Percy invita a Iris a reunirse con él en el camión durante la noche. Al llegar ella al vehículo, sin embargo, lo encuentra adornado con fotografías de famosas obras de arte y preparado, al parecer, para un encuentro romántico, pero sin rastro alguno del joven.

Buscándolo dentro del edificio, Iris se encuentra con el más horrendo e impensado espectáculo: sobre el piso yace sin vida el cuerpo de Tony, solo reconocible por la chaqueta, pues su rostro está totalmente destrozado. Junto al mismo puede apreciarse un rastro de manchas de sangre, así como el farol de Tony y la enorme llave francesa que, ensangrentada, delata a Silas como autor del hecho…

Horrorizada, Iris llama a los gritos al resto y así es como descubren a Silas dentro de uno de los excusados, en posición casi fetal y con expresión ausente: todo indica que ha sido víctima de un nuevo ataque de ira, quizás como consecuencia del ya mencionado vínculo entre Iris y Percy. A propósito, sigue sin haber señales de este último y una ventana abierta parece delatar que quizás, aterrado por la reacción de Silas, huya huido en la noche.

Balance del Episodio

Ha sido un buen episodio: si bien no hemos averiguado demasiado más sobre La República, sí lo hemos hecho sobre Huck, quien, hasta ahora, se revelaba como un personaje no solo bastante misterioso sino, además, poco interesante, situación que comienza a cambiar. Ahora entendemos el porqué de su vínculo especial con Hope y, en cuanto a esta última, no hay episodio en el cual no parezca que, finalmente, esté a punto de revelar su culpa.

El momento del superviviente y la toma de rehén fue, quizás, demasiado fugaz y se resolvió muy rápido, pero dejó insinuar que hay un fuerte rechazo a La República, tal vez generalizado entre la mayoría de los supervivientes.  El propio Tony, recordémoslo, había mostrado algún resquemor al respecto al ver el logo en la chaqueta de Felix.

Lo impactante ha sido, por lejos, el giro del final, tanto que hizo que ni siquiera pidiéramos por una escena post – créditos (esta vez ausente), ya que no hacía falta más cliffhanger. Parece que las tensiones internas están explotando dentro del grupo y la idea de un Cuenta Conmigo en clave de apocalipsis zombie parece ir quedando atrás ante situaciones que lucen irreversibles.

¿Pero cómo interpretar lo que vimos en la última escena? Yo creo que hay tres posibilidades concretas, que paso a detallar:

A) ¿Silas mató a Tony? : en principio, se ve como lo más probable ya que hacia allí confluyen tanto su despecho por la naciente relación entre Iris y Percy, como la llave  ensangrentada y la postura en que ha sido hallado, muy semejante a la que mostrara en su anterior ataque. De ser así, cuesta imaginar para él un futuro junto al grupo, por ser un un peligro real y, consciente o no, un asesino. Pero quedaría flotando una pregunta: ¿por qué matar a Tony y no directamente a Percy? Como se aprecia, la hipótesis más evidente deja todavía algunas dudas.

 

B) ¿O será que Percy mató a Tony y escapó? : de ser así, no hay nada a la vista que deje traslucir el porqué, ni tampoco cómo se las arregló para que todo apuntara a Silas. Supongamos que utilizó su llave para golpear a Tony, pero… ¿cómo logró que Silas sufriera uno de sus episodios para así ser incriminado por el resto? Si esta hipótesis fuera cierta, es muy posible que Percy se haya llevado el camión, que aún no sabemos si falta.

C) ¿Y si Tony no está muerto? : sí, ya sé que me están diciendo que estoy loco puesto que lo vimos hecho picadillo, pero no olvidemos que, en definitiva, el señor es ilusionista y ya simuló su propia muerte con anterioridad. No se puede saber, desde ya, cuál sería la intención real detrás de ello ni cómo encajaría entonces su solidaria oferta de cooperación para hallar al padre de las muchachas.

¿Ustedes qué creen? ¿Es alguna de las tres posibilidades o una cuarta que no estoy viendo? Por lo pronto, ya nos enteraremos, si no de todo, al menos de algo, en el próximo episodio. Los espero aquí nuevamente. Gracias por leer y sean felices…

el autor

Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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