Análisis del Ministerio del Tiempo. Temporada 3. Capítulo 11: Tiempo de verbena

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Bienvenidos una semana más al Ministerio del Tiempo. Todo aquel que todavía no haya visto Tiempo de verbena puede acceder a la puerta que conduce al análisis de capítulos anteriores.

Antes de comenzar, quisiera dar todos los agradecimientos posibles a mi compañera Carmen, que analizó los dos capítulos anteriores cuando nadie más podía hacerlo. Dicho esto, comenzamos.

LA VERBENA DE LA PALOMA

Tiempo de verbena es un capítulo muy atípico. Por primera vez en toda la serie, la trascendencia de la trama principal de la temporada arrasa a la ligereza del leitmotiv episódico: la cancelación de La verbena de la paloma, obra pionera en la zarzuela española. Ni siquiera las dos facciones antagónicas del Ministerio tienen algo que ver en este hecho. Simplemente, la obra se cancela porque sí.

Además, para asegurar aún más la poca importancia de la misión, Angustias se embarca en ella al pertenecer a la época en la que se estrenó la obra. Una grata sorpresa para todos aquellos que dábamos por desaprovechado al personaje.

El argumento episódico no deja de ser un vodevil castizo con Angustias imitando a Lina Morgan, Lola enamorando con su rostro y con su voz y Pacino manteniéndose en una indefinición en la que lleva muchos capítulos. Parecía ser uno de los protagonistas más involucrados emocionalmente en esta temporada, durante los primeros capítulos, pero tras la marcha de Amelia parece que ese puesto se lo ha ganado Alonso.

Por lo demás, la visita de la patrulla al siglo XIX deja un apunte interesante en forma de tertulia entre Tomás Bretón, compositor de la obra, Benito Pérez Galdós y José Echegaray. Un debate entre la “cultura” elevada, la ópera, y la zarzuela como forma de acercamiento de la música al pueblo llano. Gafapastas ha habido desde siempre.

UN SOLDADO ESPAÑOL DE VEINTE SIGLOS

Mientras Pacino, Angustias y Lola juegan a la comedia vodevilesca, el presente es mucho más oscuro. Salvador debe averiguar todo lo posible acerca de los hijos de Padilla y el Ángel Exterminador. Para ello debe sacar información a una Marta amnésica y al misterioso soldado invencible de El Ángel Exterminador: Arteche.

A lo largo de esta temporada, el peso emocional ha ido rotando entre los tres protagonistas de la serie. De Pacino a Amelia hasta su marcha y de ahí a Alonso, el que para mucho es el personaje más carismático de la serie, pese a que el liderazgo de la patrulla ha sido para nuestra querida Amelia.

Alonso, el veterano de los tercios, ha visto cómo sus ideales se tambaleaban a raíz de la revelación sobre su abuelo y la marcha de Elena. En esta ocasión, el soldado reconoce en Arteche a un igual, a un soldado que es capaz de pegarse un tiro con tal de demostrar que su inmortalidad es verdadera.

Arteche es todo un necesario homenaje a una de las obras pioneras en la ciencia ficción y la temática de los viajes en el tiempo: Un soldado español de veinte siglos, novela de 1875 en la que el historiador Juan Gómez Arteche narraba la historia de un guerrero que combate durante siglos de historia, desde Roma a los Austrias. Todo con la excusa de revisionar los grandes aciertos y las grandes desdichas de España, un país donde sobran los buenos soldados y los malos comandantes.

Alonso y Arteche empatizan con sueños a lo Stranger Things de por medio. Por desgracia, el soldado inmortal acaba suponiendo otra pérdida para Alonso, a cambio del rostro del líder del Ángel Exterminador. ¿A nadie se le ocurrió intentar reclutarle para el Ministerio?

EL FIN SE ACERCA

Con Marta recuperando la memoria a costa de las perrerías de Salvador y el rostro del líder del Ángel Exterminador desvelado, el subsecretario del Ministerio tiene todo lo necesario para preparar su enfrentamiento con las dos asociaciones secretas. Veremos a ver qué ocurre en el próximo capítulo.

Hasta entonces, sed felices.



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

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