A ver, amigos de las capas y los calzoncillos por fuera (bueno, o sin ellos, que ya sabemos cómo se gastan las modas modernas en el cine), tenemos noticias. ¿Os pensabais que con el estreno de la película de Superman de James Gunn nos íbamos a quedar tranquilos un par de años? ¡Qué ilusos! En cuanto un estudio suelta una chispa en Hollywood, la maquinaria de los rumores se pone a funcionar a velocidades que dejan en ridículo a la de la luz, y los mentideros de Internet ya están ardiendo con lo que podría ser la secuela o el siguiente gran paso del Hombre de Acero. Y ese gran paso es Man of Tomorrow y ese rumor es Brainiac.
Mirando lo que se cuece por ahí (y echándole un vistazo a las últimas cositas que ha movido gente como Josh Wilding en ComicBookMovie), parece que la maquinaria comiquera no descansa ni en verano. Entre fotos filtradas de rodaje, los modelitos de Lex Luthor y las típicas idas de olla del fandom, hay un nombre que ha vuelto a sonar con fuerza en las quinielas como el megavillano de la película: Brainiac.
¿De dónde vienen los rumores?
Suele pasar siempre. Nos despistan con un par de imágenes oficiales, vemos al amigo Nicholas Hoult enfundado en su armadura top de Lex, y el aficionado medio empieza a hilar fino. ¿Y si Lex es solo el telonero? ¿Y si detrás de todo este tinglado de la nueva era de DC se está preparando la llegada del coleccionista de mundos por excelencia?
Los tiros van por pistas y filtraciones de set que apuntan a que el lore que está montando Gunn va a ser más amplio que la lista de la compra de una familia numerosa. Aunque todavía es pronto para tirar cohetes y poner la mano en el fuego (ya sabemos cómo se las gastan las productoras vendiendo humo en los tráilers), la sombra de Brainiac es alargada. Y la verdad, ya iba siendo hora de que Hollywood le diera al calvito inteligente de la botella de Kandor el protagonismo cinematográfico que se merece de una vez por todas, en vez de reciclar siempre al bueno de Luthor (aunque con Hoult molar, molará).
¿Qué podemos esperar?
Si los tiros van realmente por ahí, preparaos para ver destrucción masiva a troche y moche. Si algo caracteriza a Brainiac no es precisamente su sutileza, sino su afición por encoger ciudades enteras y guardarlas en formol digital o en una jarra de cristal.
De momento, prudencia. Esto entra dentro de la categoría de «especulación de Internet», de esas que nos gusta comentar con una cerveza en la mano mientras criticamos los efectos especiales. Pero oye, soñar es gratis y elucubrar con un Superman partiéndose la cara contra tecnología alienígena avanzada siempre pone los dientes largos.
¿Vosotros qué opináis? ¿Tenéis ganas de ver a Brainiac dando por saco en la gran pantalla o preferís que exploren a otros villanos menos trillados del universo DC?
Un saludo y sed felices.



