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Crítica de B: The beginning, la apuesta de Netflix por el anime viene pisando fuerte

B: The beginning se impone como uno de los primeros animes originales producidos por Netflix, el inicio de una nueva etapa en la que seguirán muchos nuevos proyectos y que culminará con la popularización del mundo del Manganime.

Empecemos por decir que mientras que hasta donde tengo entendido, pues no la he visto, Devilman Crybaby fue una apuesta arriesgada que nadie se esperaba el caso de B: The beginning es lo opuesto, cosa que no es, en lo absoluto, algo necesariamente negativo. Sin ir más lejos, en este caso el resultado final ha sido redondo, con una buena historia que recuerda mucho a Death Note pero en especial a Psycho Pass y que además está acompañada por una animación que sólo sirve para ensalzar el resto de virtudes que tiene la serie. El anime ha quedado como una obra que pisa sobre terreno seguro a la vez que indaga el efecto que causa en el público con la evidente intención de, en caso de ser la reacción positiva, hacer una segunda temporada.

Para ello asienta las bases necesarias para crear un mundo en el que ambientar futuros conflictos, mundo que incluye unos personajes sobre los que aún sabemos poco pero que a la vez nos interesan, la relación entre los mismos, leyendas fantásticas que nos dejan entrever toda una mitología y misterios que yacen tras el escenario de la serie e incluso una, aunque parca presente, noción de cómo funcionan las estructuras de poder de ese mundo. Pero sin duda el personaje más interesante es el de Keith Flick, un detective genio al más puro estilo L, con unas manías y extrañezas obsesivas del que a la vez se desprende tanto una frialdad y egoísmo patológico como una nobleza y compasión enternecedora. Keith luchará contra los demonios de su pasado tras haber desaparecido durante años del cuerpo policial debido a una experiencia traumática que le cambió la vida y cuya resolución falta por esclarecer. Mientras tanto, unos extraños asesinatos dan lugar en la ciudad de la mano de un asesino implacable: B. Este revoltijo de situaciones aparentemente aisladas no lo están tanto y por fin las cartas se empiezan a poner sobre la mesa, cartas de las que Keith, su involuntariamente compañera Lily y el asesino B deben encargarse.

Ahora hablemos del argumento, y es que a pesar de lo trepidante que ha resultado la historia que cuentan creo que no ha acabado de cuajar, no sé si debido a que las diferentes piezas del rompecabezas que conforman la serie no están bien cohesionados o a que el final me ha resultado incomprensible. En cualquier caso, en general es algo que ha funcionado bien con la excepción de la figura del villano, cuyas motivaciones y acciones no se han explicado muy bien. A todo lo anterior ha contribuido un apartado técnico que me ha gustado mucho, empezando por unos diseños de personajes que me han fascinado y que realmente han conseguido caracterizarlos, siguiendo por una animación muy decente y terminando con unas peleas que han sabido lucir la serie y darle ese toque de epicidad que necesitaba y a la que hay elementos que le han faltado, como es la banda sonora, de la que ni me acuerdo. También ha estado un poco floja la parte de la fantasía y de la mitología, tema que inicialmente parece el más interesante pero del que apenas se habla en toda la serie ni apenas entendemos, ni a ella ni a lo que implica, cosa que además y de manera misteriosa parece darle igual a todos los personajes.

En cualquier caso, B: The beginning es lo que quería ser: una historia que está bien, que funciona, que no arriesga, que tiene las miras puestas en una segunda temporada pero que tampoco tenía muchas más pretensiones más allá de servir como experimento y allanador de un camino por el que la plataforma tiene pensado transitar cada vez más y con destino a un enorme nicho del público que en Occidente se tiene completamente olvidado. En resumen, escuchadme cuando os digo que Netflix está cada vez más cerca y con más seguridad de convertirse en un gran gigante del mundo audiovisual que no muy lejos se quedará de Disney.

 

Sed felices.

Kitayuhttps://kitayuland.blogspot.com.es/
Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

2 COMENTARIOS

  1. Buenas Kitayu, a mi lo que menos me gusto es como llevan ambas historias ya que al principio si que llevan relación una con la otra pero a partir del episodio 9 mas o menos ambas toman rumbos distintos, por no decir que da la sensación de que la gran mayoría de lo que tenia que contar esta serie lo ha hecho en esta temporada.

    Por otra parte me alegra que Netflix y según tengo entendido Crunchyroll estén apostando por producir series anime, a lo mejor así dejamos de ver tantos proyectos abandonados o recortes en animación en la mayoría de las series por parte de las productoras japonesas. Un saludo y quedo a la espera de tu próximo articulo.

    • Hola Jokk,
      Te entiendo perfectamente, al final todo es caótico y los misterios se quedan descolgados, pero bueno, aun con todo no es un mal comienzo por parte de Netflix, augura algo bueno para nosotros… 😛
      Un saludo y gracias por leerme.

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