IniciocineCrítica de El Rey Arturo: La Leyenda de Excálibur. Por favor Arturo,...

Crítica de El Rey Arturo: La Leyenda de Excálibur. Por favor Arturo, deja la espada en la piedra y vete a casa

Guy Ritchie nos presenta esta semana El Rey Arturo: La Leyenda de Excálibur (de la Espada en medio mundo) después de la algo cansada y poco interesante duología de Sherlock Holmes, y la interesante pero floja propuesta de Operación UNCLE. Aquí pretende rescatar la leyenda del rey Arturo desde un punto de vista fantástico, alejado completamente de la versión de 2004 de Antoine Fuqua que buscaba el realismo histórico y las relaciones humanas de lo que quedaba de los míticos caballeros de la mesa redonda. Una cinta bastante decepcionante, que gustará a muchos por su simplicidad, pero aburrirá a otros tantos (entro los que yo me encuentro).

El comienzo de la cinta crea falsas expectativas. Al ver esa colosal escena sacada de alguno de los borradores de El Retorno del Rey, el espectador pensará que está ante una épica de aventuras que le dejará completamente satisfecho. Y puede que sí, sobre gustos no hay nada escrito, pero para mí ha supuesto un burdo intento de traer la leyenda del Rey Arturo (con la que crecí) a un modernismo vacío, soso y con exceso de la fórmula Ritchie.

Ritchie aborda la historia de Arturo desde el clásico planteamiento de un héroe despojado de lo que quería y que finalmente acabará reclamando lo que es suyo. El villano de esta cinta es Jude Law, quien lo intenta con todas sus ganas a pesar de que todo a su alrededor se derrumba. Vortigern (Law) ascendió al trono tras asesinar a su hermano y su cuñada, reyes de Camelot, dejando a su hijo pequeño Arturo despojado de todo lo que quería y amaba, y viéndose obligado a huir y crecer en la calle. Ahora el autoproclamado monarca mantiene un estado de represión ante sus vasallos con el fin de que lo consideren el verdadero rey, a pesar de los rumores de la llegada del verdadero gobernante de Camelot.

Seamos realistas, no es la primera cinta de Arturo y no esperaba algo como Excálibur de John Boorman o el Arturo de Fuqua, dos visiones más realistas, pero con toda la esencia de la leyenda. De hecho, el ver una visión más fantástica de esta historia siempre es bienvenida, pero no del modo que nos ofrece Guy Ritchie.

El problema ya no es que la historia sea simple y muy propia de un videojuego donde hay que hacer aliados para derrotar al malo malísimo, es el intento de llevar una leyenda medieval a un modernismo que falla en todo, donde los 175 millones de presupuesto se han ido principalmente en su reparto y unos efectos digitales apabullantes en algunos momentos, decepcionantes en otros.

En este caso Arturo está interpretado por Charlie Hunnam, quien tiene menos carisma que Clive Owen interpretando al mismo rey 13 años antes. El británico deja las motos y los jaeger, y se embarca en dar vida al destronado rey que parece salido de una revista de moda moderna. Con una gabardina entre abierta, andares chulecos, camiseta sin mangas y un look de chico Tumblr, el Arturo de Hunnam roza el ridículo.

Y es que esa es otra gran falla de la película, el diseño de producción y de vestuario baila entre un blockbuster con todas las letras y una cinta para televisión con un presupuesto mínimo. Recalco la primera escena de la cinta: Música acorde al momento, vestuario sacado de las fantasías medievales, una set-piece algo simple pero interesante. Es CGI con todas las letras, pero a día de hoy y con un presupuesto así, una cinta que se apoye tanto en lo visual puede ser apetecible.

Sin embargo, pasada la primera media hora todo se derrumba y parece que hayan pedido al bueno de Uwe Boll el vestuario y los decorados de En el Nombre del Rey. Poco mimados, sosos y cutres en exceso. Londinium (Londres) luce vacía y poco cuidada, así como los decorados que vemos de Camelot. Lo único que se salvan son las localizaciones exteriores escocesas. A su vez, muchos de los trajes no distan de los que podrías encontrar en cualquier tienda de disfraces, máscara de Jason Voorhees negra incluida para la tan temida guardia del malévolo rey.

Dos frames donde se percibe el poco interés en crear un vestuario a la altura en la mitad final de la cinta. La primera imagen corresponde a los últimos 40 minutos y la primera a los 5 iniciales.

¿Hay algo bueno en la cinta? Bueno, quitando los primeros minutos, no hay mucho más que salvar. Ni el reparto vale la pena. La mayor parte de ellos cuentan con tramas propias como la de Bedivere (Djimon Hounsou), líder de la resistencia ante el tirano rey, o la del personaje de Astrid Bergès-Frisbey, una maga en un mundo en el que los practicantes de la magia han sido renegados y expulsados, entre ellos el mítico Merlín. Sus tramas están poco tratadas y en algunos casos son anecdóticas, fundamentando la idea del “quiero y no puedo”. Aun así, el guion de Ritchie no hace el más mínimo esfuerzo por hacer que nos encariñemos de ellos, o siquiera mostremos el más mínimo interés a pesar de sus 2 largas horas de metraje.

Jude Law, Eric Bana y Aidan Gillen son los demás nombres destacables del reparto. De hecho, este último está aquí por su papel en Juego de Tronos y no podía sobrar más en esta historia (entre otros tantos como el grupito de colegas de Arturo o “ese club de la lucha” londinense) . Una vez leí un artículo sobre si los actores de Juego de Tronos triunfaban más en el cine que los de The Walking Dead. La respuesta era sí. Pero la mía era, ¿con estas cintas es con lo que triunfan en Hollywood? Para eso no creo ni que valga la pena recalcar la diferencia.

¿Cuál es el punto fuerte de la cinta? Es una hoja de doble filo puesto que lo más destacable de Ritchie es su estilo, y aun con ello no levanta este despropósito. Su parafernalia visual se puede comparar con el fetiche de Snyder por sus cámaras lentas o la acción rocambolesca. Aquí el director decide mezclar épica en la línea de El Señor de los Anillos con un estilo, montaje y ritmo frenético y taquicárdico a partes iguales. No es divertido de ver, ni siquiera se preocupa por la limpieza de sus planos o por que el espectador entienda qué está pasando.

VALORACIÓN FINAL

Lo mejor:

  • Su primera media hora.
  • Las licencias en cuanto a la historia. Se percibe cierta originalidad.

Bonus: Que tengamos las cintas de Fuqua y de Boorman, así como otras tantas series y películas antes y que podemos valorar mejor después de ver esta.

Lo peor:

  • El estilo de Guy Ritchie y su montaje.
  • Esa estética chic y moderna de Arturo.
  • Los decorados y vestuarios ciertos momentos.
  • Un guion pobre que no consigue exprimir sus 2 horas de metraje.
  • Personajes y diálogos clichés.

Bonus: La intención de crear una saga de seis cintas a partir de esta.

Alberto Lloria
Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos y el cine como medio de escape, sacrificando la vida social. Aunque no me arrepiento. Fan hasta las venas de Batman y El Señor de los Anillos. El mundo se me queda corto, mejor dejadme en la Tierra Media.

3 COMENTARIOS

  1. Ufff. Creo que si entiendes lo que quieren ofrecer aquí, ponerle un tres es subestimarla.
    ¿Crees que pretenden hacer una buena película? A lo Excalibur.
    O crees que la idea, es hacer una especie de: “Hijos de la Anarquía medieval VS Toth Amon and the wailers”??
    Pues seguramente la intención está mas cerca de los segundo. Así, siendo sincero, y sabiendo lo que tenemos delante. Por varias razones, le doy un suficiente. Suficiente, para no maldecir, al menos el tiempo que tardo en salir del cine y sentarme a tomarme una caña, mientras charlamos sobre It.
    Saludos.

  2. MUY BUENA la pelicula 10/10
    un 3 es buscar lo malo donde no lo hay, es una excelente pelicula para disfrutar
    si uno esta amargado con la vida, un 3 es la nota de la vida q uno lleva

    • Un 10 en mala educación es la nota que tu te llevas, que no hace falta ponerse así por no estar de acuerdo con una triste nota de una película.

      Saludos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad