Suburbicon es la nueva comedia negra de suspense dirigida por George Clooney, con guion de los prolíficos hermanos Coen.
La trama nos sitúa en los E.E.U.U. de la década de los 50 en una paradisiaca versión de los ‘Suburbs’, la palabra inglesa para las típicas urbanizaciones norteamericanas con la valla blanca y el césped bien cortado, y sigue a la familia Lodge compuesta por el pequeño Nicky (Noah Jupe) el patriarca, Gardner (Matt Damon) su mujer Rose y su hermana gemela, Maggie (ambas interpretadas por la maravillosa Julian Moore). La vida de esta, en principio típica familia, se pone patas arriba cuando un par de mafiosos atracan su casa, asesinando a Rose y sumergiendo a nuestros protagonistas en la parte más oscura y violenta de esta idílica comunidad. La cosa se complica aún más cuando estallan protestas raciales en el vecindario y un agente de seguros (Oscar Isaac) empieza a sospechar que Gardner y Maggie podrían haber orquestado la tragedia para cobrar una cuantiosa suma.
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En el aspecto técnico estamos ante una película muy preciosista, rodada entre exteriores de ensueño cuyas blancas viviendas enmarcadas por el azul y el verde nos trasladan a la era dorada de la posguerra norteamericana y atmosféricos interiores fotografiados por el gran Robert Elswit en los que Clooney despliega toda su maestría para el suspense, y es que a nivel de dirección estamos ante una película bastante oscura a medio camino entre el estilo más puro de los Cohen, plagado de criminales incompetentes y una película de suspense doméstico puramente Hitchcockniana, algo que acentúa perfectamente la BSO del francés Alexandre Desplat.
A nivel interpretativo tenemos a unos actores perfectamente caracterizados que nos regalan unas interpretaciones a la altura de lo que podemos esperar teniendo en cuenta el talento involucrado, Matt Damon nos presenta un papel contenido bastante atípico, mientras que Julianne Moore está muy próxima tanto en caracterización como en carácter con su personaje de Las Horas (2002). Las grandes sorpresas vienen de parte del pequeño Noah Jupe que hace un papelón casi mudo pero que nos transmite perfectamente un amplio espectro de emociones (vaya si sabe llorar) y un breve, pero intenso Oscar Isaac que imprime ritmo a un filme que lo necesita gravemente.
Y es que, por desgracia a pesar de un impecable apartado técnico Suburbicon desluce muchísimo en la parte del guión. Si bien la cinta cuenta con diálogos chispeantes y un buen uso del humor negro, su estructura, temática y ritmo están completamente deslavazadas. Al comienzo del filme se nos plantea la subtrama principal, la familia más reciente del barrio, los Myer, son afroamericanos y una gran parte de la comunidad decide acosarlos hasta el punto de organizarse en una asamblea para realizar protestas.
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Algunas de las escenas más impactantes de la cinta, como la señora Myer tendiendo la ropa mientras una multitud enfurecida le lanza improperios y enarbola la bandera confederada delante suya, pertenecen a esta línea argumental, sin embargo, la película parece estar separada en dos partes que nunca interactúan. Mientras que los Lodge están metidos en su rifirrafe con los bajos fondos, los Myer se encuentran sumergidos en esta violenta y a priori sumamente interesante situación que, en última instancia, carece de entidad más allá de un vacuo comentario social que parece más bien impostado. La cinta cuenta con cuatro guionistas acreditados, algo que se nota porque su guion parece un monstruo de Frankenstein en el que todos han puesto ideas, pero al que no han sido capaces de dar forma definida.
En conclusión, Suburbicon es una película técnicamente notable que cuenta con una cinematografía de lujo y unos actores más que a la altura pero que cojea de la misma pata de lo que lo hacen la mayoría de los filmes del Hollywood actual, el guion. Es una película que disfrutarán sin lugar a duda los fans de las películas de los Coen como Fargo o Sangre Fácil y que agradará también a lo fans del suspense pero que en última instancia da la impresión de contar una historia algo dispersa y lenta, apartando los conceptos más interesantes para ponerle el foco a una trama algo trillada que nos da la sensación de haber visto ya cientos de veces.



