Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Garras de ángel. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Hay cómics que uno abre esperando una historia más o menos normal. Un héroe, un villano, un problema y un final. Ya sabéis, el manual básico del lector de tebeos.
Luego existen cómics como Garras de ángel, donde desde la primera página te das cuenta de que aquí la normalidad se quedó en la puerta. Y claro, cuando los nombres que aparecen en la portada son los de Alejandro Jodorowsky y Jean Giraud, alias Moebius, ya deberíamos saber que lo que viene es un viaje como mínimo peculiar.
La reciente edición publicada por Norma Editorial recupera esta obra para nuevas generaciones de lectores, y la verdad es que sigue siendo tan provocadora y extraña como cuando apareció originalmente. Quizá incluso más.
Porque Garras de ángel no es un cómic cómodo. Ni pretende serlo.

Garras de ángel, una protagonista dominada por sus impulsos
La historia gira alrededor de una joven marcada por una sexualidad intensa, salvaje y difícil de controlar. Desde el principio queda claro que estamos ante un personaje que vive sus deseos sin filtros, empujada constantemente por impulsos que la llevan a situaciones cada vez más extremas.
Pero reducir el cómic a una historia erótica sería quedarse muy corto.
Jodorowsky utiliza a esta protagonista como un vehículo para explorar algo que le obsesiona desde hace décadas, la relación entre deseo, identidad y libertad personal. La protagonista no solo busca placer, sino también entender quién es realmente en un mundo que intenta etiquetarla o limitarla.
A lo largo del cómic la vemos enfrentarse a diferentes experiencias, relaciones y situaciones que ponen a prueba esa búsqueda de identidad. Algunas son sensuales, otras inquietantes, y otras directamente surrealistas, porque en el universo narrativo de Jodorowsky lo simbólico siempre acaba mezclándose con lo carnal.
Jodorowsky sin freno creativo
Hablar de un guion de Alejandro Jodorowsky es hablar de exceso.
El autor chileno siempre ha tenido una manera muy particular de abordar las historias, ya que mezcla filosofía, psicología, provocación y simbolismo como si fuera un alquimista narrativo. En Garras de ángel esa mezcla se nota muchísimo. Muchas personas lo podrían calificar como una obra pornográfica, más allá del erotismo.
La protagonista no es simplemente un personaje dentro de una trama, es casi una representación de los deseos humanos más primarios, de esa parte de la mente que la sociedad intenta esconder pero que siempre termina saliendo a la superficie.
Jodorowsky juega con esa idea constantemente. A veces con humor negro, a veces con escenas incómodas, y otras con momentos casi poéticos donde lo físico se convierte en algo más espiritual.
Es el tipo de cómic que no busca agradar a todo el mundo. Busca provocar reacción.

Moebius y el arte de convertir lo extraño en belleza
Si el guion es atrevido, el dibujo de Jean Giraud es lo que hace que todo funcione.
Moebius tenía una capacidad casi sobrenatural para dibujar lo extraño sin que dejara de resultar elegante. Sus líneas limpias, su narrativa visual y su forma de diseñar personajes convierten cada página en algo hipnótico.
En Garras de ángel despliega una mezcla muy curiosa de sensualidad, surrealismo y delicadeza. Incluso en los momentos más provocadores el dibujo mantiene una especie de belleza estilizada que evita que la historia caiga en lo vulgar.
Hay páginas que parecen sacadas de un sueño raro. O de una película experimental que alguien rodó en los setenta después de leer demasiado a Freud.
Y aun así funcionan.
Un cómic adulto en el sentido más literal
Conviene decirlo claramente: Garras de ángel es un cómic adulto, pero no solo por su contenido erótico.
Es adulto porque habla de obsesiones, de identidad, de deseo y de los límites entre libertad y autodestrucción. Y lo hace sin filtros.
No intenta suavizar sus ideas ni hacerlas accesibles para todo el mundo. Es una obra que se mueve cómodamente en el terreno de la provocación artística, algo muy habitual en el cómic europeo de finales del siglo XX.
Por eso sigue resultando tan particular hoy en día.
La edición de Norma
La edición reciente de Norma Editorial es una gran oportunidad para redescubrir este título.
El volumen recupera el cómic con una presentación cuidada y una reproducción del arte de Moebius que permite disfrutar de cada detalle. Y cuando hablamos de un dibujante de su calibre, eso es fundamental.
Porque si algo tiene esta obra es potencia visual y la obra se rinde a sus pies con el mejor papel posible para tener una obra imperecedera.

EL REGRESO DE UNA OBRA DE CULTO TAN GENIAL COMO INQUIETANTE
Garras de ángel es una joven que, tras enterrar a su padre, se iniciará en un camino de autodescubrimiento sexual sin límites a través del cual alcanzará nuevas formas de trascendencia.
El mago Alejandro Jodorowsky y el irrepetible Moebius volvieron a aliarse, tras colaborar en Los ojos del gato y El Incal, para ofrecernos un perturbador relato de iniciación sexual con un fuerte componente psicoanalítico y místico marca de la casa. Una auténtica obra maestra en la que los autores demostraron tener la fórmula alquímica para transformar en poesía las imágenes más explícitas e inquietantes. Recuperamos ahora esta obra en una edición de lujo en gran formato perfecta para apreciar como se merece el trabajo de quien es, sin duda, uno de los mayores genios del noveno arte.
SOLO PARA PÚBLICO ADULTO

Un saludo y sed felices.



