La enormemente equivocada clasificación por demografía del manganime

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Es comúnmente conocida la forma en la que el manganime organiza sus géneros con el objetivo de indicar a qué nicho de mercado va dirigido una obra determinada. Este sistema se basa en hacer una clara distinción entre dos cosas; a qué sexo se dirige, y en segundo lugar, dentro del sexo, a la edad a la que correspondería dicha obra.

Dentro de esta distinción entre Shounen (hombres jóvenes), Shoujo (mujeres jóvenes), Josei (mujeres adultas) y Seinen (hombres adultos), que en realidad no se refieren al género sino a la demografía (aunque a la hora de la verdad hacen de lo mismo), vendrían una especie de subgéneros, que son los que aquí llamamos “los géneros de toda la vida”. Pero el problema es que este sistema no da pie con bola, porque esta separación artificial no se corresponde con la realidad que las estadísticas nos demuestran.

La primera razón por la cual este sistema no tiene sentido es que no hay un criterio claro que se haya repetido con regularidad para establecer qué supuestas características tienen que reunir estos géneros. Por ejemplo tenemos series clasificadas como Shoujo que mas bien parecen Shounen, como es el caso de Inuyasha, o incluso series Josei que parecen Shounen, como Karneval. ¿Qué es lo que decide la demografía a la que están dirigidas las obras, entonces? Pues lo hace algo tan absolutamente subjetivo e inexacto como la revista en la que se publican.

Y aquí es cuando la cosa se empieza a enmarañar, porque la revista más leída por mujeres es la Weekly Shounen Jump, con títulos titánicos como Naruto o Dragon Ball. Muchos alegan que ésto se debe a que es la revista más leída de por sí, por lo que reunirá mayor cantidad de lectores de ambos sexos, pero parece que el patrón se repite, puesto que el Seinen también es muy leído por las féminas. Lo que está claro es que, sin embargo, el Shoujo y el Josei son bastante menos leídos.

Aun con todo, sí es cierto que existen ciertas tendencias que podrían englobar de manera general y difusa a las obras de un mismo género. Una de ellas, y en realidad creo que la más indicativa, sería el dibujo. Mientras que el dirigido a hombres, tanto adolescentes como adultos es más realista y sobrio, el de las mujeres tiende a ser más estilizado, pomposo y en algunas ocasiones hasta barroco. Esto me parece algo bastante divertido, porque cuando hablamos de lo que es el argumento, suele pasar lo contrario, especialmente si comparamos el dirigido para adultos. Los géneros masculinos son del gusto de la ciencia ficción, de la comedia disparatada, del género de aventuras y de la fantasía, mientras que el femenino del costumbrismo, el realismo, el romance, en menor medida la fantasía e incluso de la espiritualidad.

Entonces, si el criterio que separa a las demografías en realidad no es indicativo de nada, ¿porqué unos son más leídos que otros? algunos creerán que se trata simplemente de sexismo, en concreto que los hombres no se dignan a leer las obras destinadas al público femenino, y es una opinión que comparto en parte, pero la realidad detrás del problema es más compleja.

Creo que la mejor manera de hablar de ésto es poniendo como ejemplo al Josei. Se trata del género más olvidado con una abrumadora diferencia, quizá porque fue el más tardío, quizá porque toca temas menos populares, quizá porque hay mucha menos producción, quizá porque históricamente parece que ha quedado restringido a autoras. En particular creo que es una mezcla de todas estas razones, pero las que tienen más peso son su baja producción y por lo tanto baja publicidad y concretamente los temas que toca, siendo esta diferencia tan sutil el verdadero quid de la cuestión.

Si tuviésemos que encontrar un análogo a lo que llamamos “de autor” o “independiente” en el manga sería sin duda el Josei. Sus tramas, a pesar de que puedan tener tintes de fantasía o ser directamente fantasía, tienen un poso realista e incluso rutinario. Abunda la crítica social, las reflexiones sobre las relaciones humanas, sobre los sentimientos más mundanos, sobre enfermedades como la bulimia, la ansiedad, la depresión e incluso sobre temas espirituales. El ritmo sólo obedece al desarrollo de los personajes, y al ser más realista en general suele ser más lento. No hace falta irse a comparaciones muy lejanas para saber que este tipo de historias recaudan mucho menos al ser menos populares y paradójicamente más “universales”. Pero no os confundáis, porque ésto no significa que el Josei sea más adulto o vuele más lejos que otras demografías, sino que lo hace en otra dirección. A mí misma me gusta en promedio aquello más “comercial”.

Sin embargo, todo hay que decirlo, la edad de los lectores también es un factor a tener en cuenta, como es el caso del Shoujo. A edades del pavo, así bien dicho, los estereotipos ligados al sexo son un impedimento a superar, y en este caso los hombres simplemente no leen “cosas para chicas”. Cuando esta edad se supera y los prejuicios desaparecen, el interés por los temas amorosos tiene un cariz más sofisticado, encontrando la respuesta en los Josei o en su defecto en los Seinen.

Tras todo ésto podemos concluir que, a pesar de que haya unas diferencias muy sutiles y generales entre las demografías, en realidad son algo bastante absurdo que ni siquiera las propias revistas llegan a cumplir, siendo mucho más efectivos “los géneros de toda la vida” a la hora de guiarnos para elegir qué obra leer. Por otra parte, los factores históricos del género son influyentes, habiéndose potenciado un prototipo tanto de historia como de autor para cada demografía.

¿Vosotros qué opináis? ¡Un saludo!



el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

4 comentarios

  1. Muy buenas Kitayu, cuanta razón hay en este texto, me alegra que toques el genero del Josei ya que hace algunos años gracias a Nana lo descubrí y me encanto el como se desarrollan las relaciones de los personajes de una forma mas directa y sin dar tantas vueltas, lastimosamente y según la Wikipedia solo conozco 4 series mas del genero (Paradise kiss, Usagi drop, Nodame Cantabile y Shouwa genroku rakugo) por eso si tienes alguna recomendación te lo agradecería mucho, un saludo y que bueno tenerte de regreso.

    • Hola Jokk,
      perdón por haber estado tanto tiempo ausente, he tenido un mes de enero difícil, pero ya estoy aquí 🙂
      Con respeto a lo del Josei, toda la razón, además es que si ya hay poca producción de por sí, imagínate además lo poco que nos llega a Occidente para ver de este género. Si quieres recomendaciones, a mí me gusta mucho 3-gatsu no lion o kids on slope. A ver qué te parecen.
      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

  2. Raúl Sánchez el

    Buen post, Kitayu.

    Es posible que la denominación de géneros por demografías sea algo que se arrastre por tradición y que al final se siga hablando en esos términos por pura costumbre. Bueno, quizás vale para empezar a hablar de las cosas de modo rápido sin tirarse mucho rato explicando, pero rascando es verdad que parece un poco sinsentido.

    No sé, mi muy querido Jojo´s yo ya lo he visto por páginas web como seinen y como shounen. Incluso en tiendas online.

    Saludos.

    • Hola Raúl, ¡gracias por tu comentario!
      Fuiste la persona que me inspiró a hacer este artículo, que consideré bastante interesante de leer. Las demografías son, en efecto, algo a los que nos referimos de manera casi automática por pura costumbre, pero que ni reflejan nada de la obra ni sobre nuestros gustos. El problema es que la gente sí significa algo de verdad, o peor aún, que se restrinja géneros por ello. Como has visto por Jojo’ s, es que nadie sabe muy bien qué es lo que hace a una demografía lo que se es, por lo que esperemos que en el futuro esa clase de percepciones simplemente cambien.

      ¡Un saludo!

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