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Las Mejores Películas que transcurren en un Único Día o Noche. Parte 1

Me he tomado el trabajo de reunir las que considero como las mejores películas que transcurren en un único día o noche. La lista, por cuestiones de extensión y a los efectos de no dejar afuera títulos emblemáticos o dignos de destacar, la he dividido en dos entregas de veinte.

Muchas son, a lo largo de la historia, los filmes cuya trama se define en un período de tiempo muy breve: he decidido recopilar las, a mi juicio, mejores películas que transcurren en un único día o noche. Ha sido un gran esfuerzo tanto de memoria como de revisión e investigación ya que, justamente, a veces nuestra memoria puede engañarnos. Yo estaba convencido, por ejemplo, de que Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios, de Almodóvar, transcurría en un solo día y me encontré con la sorpresa de que recordaba mal. Lo mismo me pasó con La Tentación vive Arriba (La Comezón del Séptimo Año para América Latina), la de Billy Wilder con Marilyn y su vestido al viento y con tantos otros títulos. Al decir único día o única noche, quiero aclarar que el criterio que utilicé como común denominador fue menos de veinticuatro horas ya que, por ejemplo, son varias las que comienzan al anochecer y terminan al amanecer del día siguiente, a las cuales, por supuesto, he incluido también en la categoría.

Bueno, en fin, basta de preámbulo y aquí les entrego los veinte títulos que componen la primera entrega; en breve, la segunda con otra veintena. Aclaro que el orden no es, en este caso, por valoración ni jerarquizado, sino cronológico.

¡ARMAS AL HOMBRO! (SHOULDER ARMS), de Charles Chaplin, EE.UU., 1918:

Comenzamos con una gema del cine mudo en la que el inmortal Chaplin, interpretando a su clásico personaje Charlot, combina torpeza, heroísmo y absurdo en el contexto de la Gran Guerra, teniendo que salir de la trinchera para realizar una peligrosa misión acercándose a las tropas alemanas incluso camuflado como árbol. La sorpresa final, que no revelaré, nos termina de confirmar que todo ocurrió en único día. Chaplin hasta juega con algún toque surrealista, como la escena en que la trinchera se inunda y él está durmiendo bajo el agua.

 

SCROOGE, de Henry Edwards, Reino Unido, 1935:

Creo que la mejor adaptación del Cuento de Navidad de Charles Dickens y, además, la primera sonora. Un hombre egoísta, cascarrabias y explotador de sus empleados, detesta la navidad y es visitado, precisamente, en nochebuena, por tres fantasmas que representan al pasado, al presente y al futuro. A diferencia de otras adaptaciones, los espíritus que visitan al señor Scrooge no se ven en pantalla sino que sólo se escuchan sus voces (sólo el del presente se deja entrever, pero como una silueta de rostro apenas visible).

LA SOGA (Rope), de Alfred Hitchcock, EE.UU.,1948:

Joya absoluta y primera película en color de Hitchcock, filmada dentro de cuatro paredes y prácticamente en una sola toma (para mí, hay un casi imperceptible corte en un momento), con lo cual estamos ante una hazaña fílmica. Luego de una clase universitaria acerca de Friedrich Nietzsche, están decididos a llevar al límite sus teorías sobre el superhombre. Habiendo ahorcado a un compañero de clase, han introducido su cuerpo en un arcón al cual cubrieron con un mantel para disfrazarlo de mesa y han realizado una fiesta dentro del departamento para unos pocos invitados, dentro de los cuales se encuentra el profesor que impartió la clase (James Stewart).

RASHOMON, de Akira Kurosawa, Japón, 1950:

Obra imprescindible del maestro Kurosawa, además de su primer éxito internacional. Cuenta la historia de tres personajes (un monje, un leñador y un peregrino), que llegan a Kioto para declarar como testigos en un juicio por el asesinato de un samurai y la violación de su esposa. Allí, se verán las caras con otros tres testigos directos del crimen, con lo cual, a lo largo de la película, los testimonios irán pasando y se irán contradiciendo en la medida en que todos crean haber visto algo distinto.

SOLO ANTE EL PELIGRO o A LA HORA SEÑALADA (High Noon), de Fred Zinnemann, EE.UU., 1952:

Uno de los mejores westerns de la historia. A un sheriff ya en retiro (Gary Cooper), que ha dejado las armas para contraer matrimonio (su esposa es Grace Kelly),le ha llegado la noticia de que un peligroso criminal por él enviado a prisión, está en camino hacia el pueblo a bordo de un tren junto con otros dos secuaces para vengarse de él.


Está filmada en tiempo real: la historia se define en los 84 minutos que implica ver el filme. El impresionante manejo de algunas tomas y planos, con el reloj como ícono a lo largo de toda la película, además del talento de Gary Cooper para este tipo de personajes, convierten a este filme en un clásico inoxidable.

12 HOMBRES SIN PIEDAD ó 12 HOMBRES EN PUGNA (12 Angry Men), de Sidney Lumet, EE.UU., 1957:

Una película de estrado diferente a todas: no escuchamos testimonios ni alegatos de abogados; no hay encarnizadas discusiones de estrado sino que todo transcurre en la pequeña habitación en la cual el jurado delibera para llegar a un dictamen. En la medida en que el debate se vaya calentando, veremos cómo afloran a piel los resentimientos, los prejuicios y las cargas personales de los integrantes.
Sólo la primera y última escenas transcurren en la sala del juicio, pero siempre en un mismo día.

EL BAILE DE LOS VAMPIROS o LA DANZA DE LOS VAMPIROS (The Fearless Vampire Killers), de Roman Polanski, EE.UU./Reino Unido, 1967:

Parodia bien sesentera. Un cazador de vampiros, (Jack McGowan), llega hasta un pequeño poblado de Transilvania en compañía de su ayudante (el propio Polanski) para investigar una serie de extraños sucesos, los cuales lo terminarán guiando hacia un castillo cercano ante la sospecha de que Sara, la hija del posadero, ha sido raptada y llevada allí por vampiros.
Luego de esta película, Sharon Tate contraía matrimonio con Polanski y dos años después era asesinada salvajemente por el clan Manson.

EL GUATEQUE o LA FIESTA INOLVIDABLE (The Party), de Blake Edwards, EE.UU., 1968:

Bien sesentera: psicodelia, absurdo y cultura pop. Peter Sellers, incomparable, interpreta a un desastroso extra de películas hindú que es despedido de la última en la que está actuando. El productor de la misma, en tanto, está organizando una fiesta de cumpleaños para su esposa y, por error, una invitación cae en manos del actor despedido. Una vez allí, desubicadísimo, se verá envuelto en un sinfín de situaciones hilarantes hasta el final.
Para la historia: la escena del elefante, la del pollo volador o la de la espuma.

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES (Night of the Living Dead), de George Romero,EE.UU., 1968:

Con esta cinta George Romero pasó a convertirse en uno de los referentes principales del cine B, además de lo cual ( y aun cuando no se menciona la palabra) inventó la estética zombie tal como hoy la conocemos: muertos caminantes a los que sólo se los puede liquidar con un disparo o golpe fuerte en la cabeza. La historia se centra en un grupo de personas aisladas en una cabaña mientras el mundo parece haber sido invadido por muertos vivientes. Con un presupuesto exiguo y en blanco y negro, marca época al darle a un afroamericano (Doug Jones) el papel principal.

LA CABINA, de Antonio Mercero, España, 1972:

Mediometraje estremecedor y algo surrealista , a menudo interpretado como una crítica a la España franquista. Un sujeto (formidable José Luis López Vázquez) ingresa para hablar en una cabina telefónica pero luego no puede salir de ella, ni siquiera con ayuda de otras personas o los bomberos. Un grupo de operarios llega y se lleva la cabina en un camión con destino incierto mientras él, desde su interior, no logra hacerse oír y sólo ve cómo los demás toman la situación con normalidad y hasta con gracia. Párrafo aparte para la impactante música de Carl Orff.

TARDE DE PERROS (Dog Day Afternoon), de Sidney Lumet, EE.UU., 1975:

Al Pacino da vida a Sonny, un tipo sin experiencia en robos que se pone de acuerdo con un socio que tampoco tiene mucha para robar un banco neoyorquino y así conseguir el dinero para que su pareja (Chris Sarandon) pueda pagarse la operación de cambio de sexo. Tal como lo adelanta el título, nada va a salir según lo previsto y terminará acorralado en el banco junto a sus rehenes mientras le acechan tanto policías como periodistas: Sonny teme más quedar en evidencia como homosexual que como delincuente.

LA NOCHE QUE SEMBRÓ EL PÁNICO EN LOS ESTADOS UNIDOS o LA NOCHE QUE ATERRORIZÓ A AMÉRICA (The Night that panicked America), de Joseph Sargent, EE.UU., 1975:

Recrea la célebre noche de Halloween en la cual un joven Orson Welles, en formato de noticiero, condujo la emisión radial en la que se adaptó la novela La Guerra de los Mundos, de H. G. Wells, generando por todo el país escenas de pánico al creer que realmente estaban invadiendo los marcianos. En el guión Nicholas Meyer, luego responsable de algunas de las mejores películas de la saga Star Trek.

UN DÍA MUY PARTICULAR (Una Giornata Particolare), de Ettore Scola, Italia, 1977:

En la Roma de los años treinta, un padre y sus hijos asisten a un desfile de homenaje a Hitler, quien se halla de visita en la ciudad. Su esposa (Sofia Loren) no concurre por estar atareada con las labores de la casa; al escapársele un ave que tiene por mascota, va a parar en su búsqueda al departamento de un vecino (Marcello Mastroianni), quien tampoco ha asistido al desfile y con el cual establece una relación para enterarse que ha sido despedido de la radio por antifascista.


Un perfecto retrato de época y de cómo las vidas privadas de las personas pueden verse afectadas por los totalitarismos pero, a la vez, moverse de manera independiente a ellos.

QUIERO TENER TU MANO ( I wanna hold your Hand), de Robert Zemeckis, EE.UU., 1978:

Debut de Robert Zemeckis como director y de Steven Spielberg como productor ejecutivo: casi nada, je. Divertida comedia que transcurre durante el día en que los Beatles visitan New Jersey, centrándose en las ocurrencias que tienen los (y sobre todo las) fans de la banda para introducirse de incógnito en el hotel. Detalle genial:los Beatles no aparecen nunca: el personaje interpretado por Nancy Allen, oculta bajo una cama, sólo llega a ver sus pies. Desopilante la escena de “sexo” con el bajo de McCartney

ENSAYO DE ORQUESTA (Prova d´Orchestra), de Federico Fellini, Italia, 1979:

Joya del siempre original Fellini. En una vieja iglesia, una orquesta sinfónica se encuentra realizando su ensayo mientras un periodista va entrevistando a los músicos que, de uno en uno, van hablando de sus respectivos instrumentos. El director los maltrata todo el tiempo e imparte órdenes con tono autoritario y acento no casualmente alemán, lo cual deviene en rebelión de los músicos y consecuente estado de anarquía. Todo ello mientras la estructura del edificio se sacude cada tanto bajo estruendosos sonidos cuya naturaleza sólo conoceremos al final, en un cierre abierto a múltiples interpretaciones.

DESPEDIDA DE SOLTERO (Bachelor Party), de Neal Israel, EE.UU., 1984:

Ojalá se siguieran haciendo comedias como ésta, producto de una época en que la filosofía era divertirse sin complejos ni culpas. Tom Hanks (en una de sus primeras actuaciones protagónicas) interpreta a un joven a punto de casarse y la película cuenta básicamente la noche de la despedida de soltero en un piso que han alquilado a tal efecto, sin saber que no lejos de allí está también teniendo su despedida de soltera su prometida (Tawny Kitaen).
Aun siendo una comedia liviana, se permite burlarse de muchos estereotipos y jugar con elementos transgresores para la época, tales como drogas, zoofilia o ambas combinadas (la escena del burro es genial).

JO, ¡QUÉ NOCHE! o DESPUÉS DE HORA (After Hours), de Martin Scorsese, EE.UU., 1985:

Paul es un“loser”: empleado de una compañía de computación, pierde el tren al finalizar su jornada laboral y, desde ese momento, se ve envuelto en una serie de circunstancias que enloquecen al espectador, quien no puede creer que le pasen tantas cosas al protagonista, magníficamente interpretado por Griffin Dunne (¿qué pasó con ese actor???).
Valiéndose de esa excusa argumental, el maestro Scorsese realiza un impresionante retrato sociológico y casi antropológico de la fauna que habita el mundo nocturno de New York, en una película que comienza con la salida del trabajo y se cierra con el reingreso al mismo a la mañana siguiente.

EL JUEGO DE LA SOSPECHA (Clue), de Jonathan Lynn, EE.UU., 1985:

En plena época macartista, seis extraños que no se conocen entre sí son invitados a una fiesta en una mansión en la cual son recibidos por el mayordomo (magnífico Tim Curry). Poco a poco, irán descubriendo el verdadero motivo de la invitación, así como qué es lo que los une entre sí. De recepción tibia en su estreno, tanto en taquilla como en crítica, la película se convirtió sin embargo, con los años, en filme de culto.

ESPERANDO LA CARROZA, de Alejandro Doria, Argentina, 1985:

Joya costumbrista que cuenta la historia de una familia de clase media baja y las molestias que les causa la abuela a quien llaman mamá Cora (Antonio Gasalla), la cual ha desaparecido (en realidad se encuentra cuidando al hijo de la vecina de enfrente) pero de quien, erróneamente, creen que ha muerto atropellada por un tren e inclusive preparan el velatorio para despedir el cuerpo equivocado.
Increíbles el elenco y la cantidad de diálogos y frases que se convirtieron en clásicos, tales como “¡tres empanadas!” o “¿adónde está mi amiga?“.

ASALTO AL BANCO DE MONTREAL o UN GOLPE GENIAL (Hold Up), de Alexandre Arcady, Francia/Canadá, 1985:

Grimm (Jean-Paul Belmondo) es un ladrón de bancos que, disfrazado de payaso, elabora un golpe minuciosamente planeado para asaltar uno de los bancos más seguros del mundo: el mismo incluye la toma de rehenes e inclusive el quedar rodeado por la policía e ir entregando a los rehenes de a uno. Si uno no sabe cómo se las va a arreglar para terminar escapando con el dinero al final, él sí. Muy entretenida.

Espero que hayan disfrutado este recorrido parcial. En breve, la segunda entrega de esta temática con películas desde mediados de los ochenta en adelante.

Un saludo y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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