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Reseña Basura: 50 sombras más oscuras

Bienvenidos, amantes de la infecta bazofia cinematográfica, a esta mi humilde sección. Hace ya un tiempo que nos conocemos, y no os descubro nada nuevo si os digo que me gusta el cine malo. Pero malo de verdad. De ese en el que notas la verguencita en los ojos del actor principal. Así que no creo que os extrañaseis cuando os traje 50 Sombras de Grey a este maloliente reino. Y tampoco creo que os extrañéis si os digo que ha vuelto. He visto 50 sombras más oscuras, y os la traigo troceadita y salpimentada. Si queréis cosas menos hardcore, en almacén tengo una larga lista de películas terribles que he reseñado para vosotros. Pero al lío, que tengo mucho que decir.

Anastasia Figa Steele is back, bitches

Si recordáis la reseña de la primera película, dejamos a Anastasia muy triste, todo lo triste de lo que es capaz, porque Er Christian le había pegado cinco azotes por sádico. Ana ha dejado pasar un tiempo prudencial para reflexionar sobre sí misma y sobre lo que busca en la vida antes de volver con Er Christian. Así que tres días después de la pelea, vuelven a ser amorosamente impasibles el uno con el otro.

“… Y así es como sabemos que la tierra tiene forma de plátano”

El periodo de tiempo inusualmente corto para aceptar y superar un ruptuta, y provocar una segunda oportunidad de esta relación que ofende a los Dioses, nos da una pista sobre que le pasa en realidad a Anastias Figa Steele. Ana es ultrasensible. No es que sea muy sensible, es que siente tan rápido las cosas, que los sentimientos no llegan a generar reacciones en su rostro. Pidió que la incluyeran en la patrulla X, pero no la aceptaron. Por este super poder, a los tres días, Ana ya ha superado toda la primera película.

MILFs y parafilias varias

En el primer filme, Er Christian es un misterio envuelto en ajustados trajes grises. Pero James Foley quiere desnudar a su personaje, en muchos sentidos, y se pone a contarnos como Er Christian se trajinaba a su vecina, una MILF que pasaba por allí y que le introdujo en esto de los azotitos. Como diría mi compi Divad, el fornicio nunca está de más. El caso es que la MILF se pasa toda la película dando por culo a Anastasia. Si Anastasia fuera una tía normal, se habría mosqueado, la MILF se habría quedado satisfecha, y todos contentos. Pero con su super poder de no demostrar sentimientos, la otra no se queda tranquila, y se pasa toda la película dando por culo.

Ana sintiendo muchas cosas

También hay por ahí otra tipa, que salía antes con Er Christian y esta celosona y un montón de tipos que están enamoradisimos de Anastasia por pura conveniencia de guión, porque razones reales… Pues pocas, la verdad. Uno de ellos es el jefe de Ana, que es un cansisno. Pero ella lo de denunciar el acoso laboral no lo ve bien, no sea que haga algo con sentido en toda la película. Total, que al final vence al amor. ¿A que vence? Pues a las dos horas de absolutamente nada en tonos grises y escenas cursis que te convencen a base de diálogos de que son PORNO DURO.

Sexo, sexo y ¿Más sexo?

Cuando me dijeron que la segunda película era mejor que la primera, pensé que se referían a que, esta vez de verdad, habría porno y todas esas escenas BSDM que nos prometían desde el primer libro. Me hice ilusiones cuando vi la primera escena en la que la pareja baila la danza del fornicio a los 19 minutos (en la anterior tuvimos que esperar casi 45 minutos). Pero me equivoqué.

¿Tiene unos minutos para hablar de nuestro señor Jesucristo?

Hay exactamente 7 escenas de sexo (una menos que la anterior), 6 de las cuales son “no vainilla”. 5 escenas de tipo sado, frente a las 14 más fuertes que encontrábamos en la primera. Por último hay un decepcionante descenso de juguetes eróticos en esta segunda cinta. Ahora bien, si hablamos de dolor y/o peligro, Er Christian supera su record de poner en peligro a su churri (imagino que lo hace a la espera de que ella tenga alguna reacción, desconocedor como es de su super poder): frente a un par de heridas leves que sufre Anastasia en la primera película, provocada sobre todo por su torpeza, la segunda expone a Ana a:

  • Una ex novia psicótipa
  • Un accidente de helicóptero
  • Una MILF loca
  • Un jefe acosador que quema fotos con un cigarrillo
  • El aburrimiento mas mortal que jamás nadie haya sentido en la cama de un adicto al sexo masoquista
A ver, pon cara de alegría

 

En definitiva: más de lo mismo, que matraca. Os traeré la tercera y (esperemos) última entrega de la saga en cuanto me sea posible. Hasta entonces: sed felices.

Sofia Ricarte
Sofia Ricarte
En mis ratos libres soy la Chica Ardilla

4 COMENTARIOS

  1. Genial como siempre, es un no parar de reir con la reseña , enhorabuena!
    Pobrecica la Dakota Johnson, con lo talentosos que son sus padres, ella na de na, es una figa como dices.
    Una duda: son muy explicitos los libros? Veo que se critica mucho estas peliculas por ser demasiado recatadas, que son un si pero no, ni chicha ni limoná.
    Y que son las escenas ‘no vainilla’ ?
    Salut!!

    • Hola Malcom! Gracias por tu comentario!

      Los libros son más explicitos si. ¿Mejores? No. Son libros sobre sexo escritos por una mujer que no sabe de literatura, ni de sexo. Es como imaginar a los enanitos de blancanieves haciéndose una paja: frustrante y perturbador.

      La autora llama “sexo vainilla” al sexo al uso. Todo lo que no son cosas sado. Que se supone que es de lo que va el libro, de sado. Pero na de na. Se quieren mucho, se besan aun mas, pero azotes poquitos.

      Que decepción.

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