InicioCómicsReseña de Días de Inmortalidad: Cuando el barrio era eterno

Reseña de Días de Inmortalidad: Cuando el barrio era eterno

Habitar Días de inmortalidad es como imaginarse que encuentras una cinta de cassette de tu grupo favorito de los años 80 en el bolsillo de un vaquero que creías que ya no existía. Te llena de nostalgia, sorpresa y un poco de arrepentimiento por no haber apreciado eso antes. El cómic Días de inmortalidad es como eso. El tándem de autores lo componen Eliseo García y Javier Urrea, y no te prometen héroes con superpoderes. En lugar de eso, te invita a explorar una inmortalidad más normal y persistente: la de alguien que se cree que vivirá para siempre.

La escena comienza en un Madrid de principios de los años 80, una ciudad que no es la que salía en los anuncios de turismo sino un laberinto de barrios donde la Movida madrileña, con su glamur y luces de neón, apenas susurró a través de una puerta entreabierta. En este lugar, hay un grupo de jóvenes con nombres sacados de un póster de banda rock: Beli, Chicle, Rata, Mugre, Chino, Mono, Tarzán, Francis, Rocky, Pepepótamo, Pelas y Negrín. Estos chicos están en una especie de encrucijada entre ser jóvenes y lo que les espera después. Lo que les da miedo es convertirse en adultos, algo que no saben muy bien qué es, pero les parece muy abrumador.

Reseña de Días de inmortalidad: Cuando el barrio era eterno

Los autores son directos: olvídate de los carteles de colores suaves y los peinados imposibles de La Movida. La música de fondo es diferente aquí: heavy, punk y rock urbano. Es como si un viejo tocadiscos hubiera mezclado el Ride the Lightning con el sonido de los alquileres que no se pagan y las esquinas que huelen a porro.

Al seguir a estos protagonistas por lugares como parques, bares, parques de recreativos y descampados, uno tiene la sensación de que está leyendo un diario colectivo. En este diario, la inmortalidad no se mide por la cantidad de siglos que se viven. En su lugar, se mide por esas tardes que nunca se olvidan porque parecen infinitas. Son tardes en las que el reloj parece tener prisa por pasar, pero tú, en cambio, no pareces envejecer.

Dias de Inmortalidad drakul cosas felices

Lo especial de Días de inmortalidad es que el título no se refiere a cosas como espadas mágicas o hechiceros que viven para siempre. En realidad, se trata de algo que nos afecta a todos y que puede ser muy duro: la idea de que nunca creceremos. Una persona inmortal no es alguien que no puede morir, sino alguien que piensa que la vida le debe muchas cosas: momentos que duran para siempre, amores que nunca terminan y noches de diversión con amigos.

No obstante, detrás de esa poética ilusión de perpetuidad, se halla una realidad más áspera. El barrio no es un paraíso de risas y guitarras, sino un campo de batalla donde la heroína, el alcohol, la violencia de género, el machismo y la homofobia acechan como sombras que no se disipan con un solo rasgueo de guitarra. Los personajes no sobreviven a golpes de supervillanos con capas, sino a choques cotidianos: miradas que juzgan, padres que no entienden, oportunidades que se fugan como humo de tabaco. En ese ir y venir se revela que la verdadera inmortalidad quizás sea el recuerdo que uno deja atrás, más que cualquier futuro mitológico.

Dias Inmortalidad cosas felices

La escritura y el dibujo van juntos, casi fusionados, como dos amigos que han pasado muchas noches sin dormir. Urrea dibuja con un estilo que recuerda a los fanzines de antes, cuando hacer fotocopias era algo especial y el papel siempre salía arrugado.

El dibujante logra captar cada movimiento, cada herida que no se ve en el alma de los jóvenes. Capta cada detalle que ocurre en la escena y lo plasma con su arte. Es una delicia pararse en cada página para observar punto por punto todos los objetos clavados con exactitud. García escribe con una voz que parece ser de alguien que cuenta historias en la calle. El guionista crea diálogos que son tan auténticos, que casi se pueden escuchar los insultos, las risas y las canciones que se entrelazan.

Leer esta obra publicada por la editorial Drakul es también enfrentarse a un espejo de nuestras vidas: ver a esos muchachos que creían que podían con todo, como si la vida fuera una hoja en blanco siempre disponible. Es comprender que la inmortalidad no es quedarse vivo para siempre, sino no olvidar lo que fuimos.

drakul Dias de Inmortalidad cosas felices

También nos encontramos con humor en la historia, no todo es un drama de nuestras vidas y de lo que fuimos. Sin embargo, no es el tipo de humor falso que se ve en las comedias románticas, más bien todo lo contrario. Es el tipo de humor que sale en momentos tristes. Es como un chiste que solo entiendes tú y tus colegas. Cuando alguien tiene problemas para decir la palabra amor. O cuando le haces un simple gesto a tu amigo y, sin palabras de por medio, no podéis parar de reír. El lector termina soltando una carcajada porque reconoce lo absurdo de ser joven. Queríamos cambiar el mundo, pero el mundo nos cambió a nosotros.

Días de inmortalidad es básicamente una historia sobre los cambios de la vida. Es sobre dejar atrás una adolescencia que creías eterna y convertirse en adulto, dejar atrás las ilusiones para darse cuenta de que la vida no dura para siempre. Lo que realmente queda son los recuerdos y las cicatrices que uno tiene después de vivir con mucha pasión. Eso es lo que realmente significa ser inmortal. Cuando terminas de leer el libro, te sientes muy satisfecho, como si hubieras disfrutado de algo muy especial lleno de recuerdos y, al mismo tiempo, revives tus propias experiencias y te das cuenta del tiempo que todo eso quedó atrás y no volverá.

 

Ficha técnica

Editorial: Editorial Drakul, S.L.

Autores: Eliseo García y Javier Urrea

Idioma: Castellano

Número de páginas: 128

Encuadernación: Tapa blanda

Fecha de lanzamiento: 10/04/2025

Año de edición: 2025

Colección: Likantro

ISBN: 9788412807073

Jason Mauri
Jason Mauri
Graduado en periodismo por la Universidad de Sevilla. Disfruto sumergiéndome en diferentes mundos a través de los libros, ya sean novelas de ficción, ensayos, biografías o cualquier libro que caiga en mis manos . Cada historia que leo me enriquece y me ofrece nuevas perspectivas sobre la vida. Mis otras pasiones son el motociclismo y el fútbol.
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes