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Reseña de El Último Niño Humano Vol.1. La nueva fantasía

Continuamos con las reseñas de los tres cómics que nos ofreció la editorial Hirukoa. El primero fue Mortífera por Stephan Frost y Sarah Partington, un cómic que no alcanzó las expectativas. Ahora toca El Último Niño Humano: Atrapado en el Planeta Patchwork por David Gallaher y Steve Ellis.

Podéis adquirirlo desde la propia pagina web de la editorial Hirukoa haciendo click en este enlace.

El Último Niño Humano: Atrapado en el Planeta Patchwork nos ofrece una historia de aventuras con elementos tanto de la fantasía clásica como de la fantasía moderna. El autor, David Gallaher, al igual que Stephan Frost con Mortífera, intentará crear un nuevo universo original, pero a diferencia de Frost, Gallaher lo desarrollará a partir de unas bases más solidas, originales e interesantes. Una lectura apropiada para el publico juvenil, digamos chicos y chicas pre-adolescentes, que quieren adentrarse un poco en el noveno arte.

Dicho esto, comencemos.

David Gallaher

Presentándoos brevemente al autor, podemos decir que David Gallaher tiene experiencia como guionista y escritor a pesar de su corta carrera. Trabajó en Marvel escribiendo una historia de Hulk titulada Hulk: Winter Guard, y a parte colaboró en dos números de Vampirella, pero sus obras más significantes fueron Vampire: The Masquerade y High Moon. La primera historia, como es de suponer, va de vampiros y  la segunda, en la que ya trabajó con Steve Ellis, curiosamente va de hombres lobos. La tendencia de Gallaher por escribir historias del genero fantástico es evidente.

Gallaher también ganó varios premios entre los años 2007 y 2009 gracias a las obras mencionas anteriormente.

Un nuevo universo lleno de fantasía

El omnipresente dragón y nuestro pequeño protagonista

Esta página es posiblemente mi favorita del cómic. Su composición y su contexto resumen todo lo que pretende ser El Último Niño Humano: Una historia con sus propias reglas y con el objetivo de crear su propio ‘folklore’ fantástico. ¿Quien es ese dragón? ¿Por qué Nueva York está destruida? ¿Por qué la luna está prácticamente partida en dos? ¿Por qué hay seres fantásticos en la tierra? Rodear de intrigas a los elementos que forman tu nuevo universo original es un recurso básico para que haya historia, pero estos misterios deben ser interesantes para que el lector se vea inmerso. Y de hecho lo son.

La forma que tiene Gallaher de presentar su nuevo universo es rápida y concisa. En cuestión de diez páginas nos presenta al antagonista principal, a los protagonistas secundarios, las distintas amenazas de este nuevo mundo, las distintas razas, los distintos reinos y por supuesto, el contexto de la historia. Todo ello evidentemente sin destriparnos las sorpresas. El ambiente se construye presentando multitud de elementos en poco tiempo, y dejando intuir otros tantos para presentarlos en futuros números. La fantasía es una constante. Esta forma de narrar, como si fuese un gran estallido de imaginación, me recuerda mucho a la ‘nueva oleada de series de animación para niños‘ como Hora de Aventuras o Tito Yayo que simplemente son productos de maravillosas mentes neuróticas.

A menos que Gahaller haya volcado todas sus ideas en los dos primeros números, la historia tiene un gran potencial. Pero del mismo modo que El Último Niño Humano es un ejemplo de fantasía moderna y quiera presentarnos un sin fin de criaturas y mundos, su enfoque no es muy acertado.

Lo siguiente en parte es una visión subjetiva.

¿Una lectura juvenil?

En este apartado quería hacer hincapié en la intención del cómic. ¿A quien va dirigido? El Último Niño Humano es una historia de aventuras desarrollada desde el punto de vista de Erik Farrel, un niño de doce años. Esto precisamente ayuda a acercarse al publico más joven, algo que se lleva haciendo desde la primera aparición de nuestro amigo y vecino Spiderman. Crear un personaje concorde al publico al que te quieres dirigir es un recurso muy hábil (aunque evidente). Hacer que la historia se adapte al público, no que el público se adapte a la historia.

Pero aunque el lector pueda verse identificado con el protagonista, aun debes desarrollar la trama de forma que este se sienta atraído. Con la pregunta “¿una lectura juvenil?” me refiero precisamente a que la historia quizás es demasiado adulta o seria. Los pequeños giros argumentales, la ausencia de escenas de acción espectaculares y las ideas del honor, la supervivencia y la fuerza son una constante en la ambientación y le aportan una mayor calidad, pero también demasiada seriedad como para dirigirse a un publico entre edades de 12 y 15 años. Con esto no quiero decir que no sea apropiada, si no simplemente que no es atractiva. Por poneros un ejemplo, a esta edad preferimos leer más historias como All-Star Superman de Grant Morrison y menos como Watchmen de Alan Moore. Historias con mucha acción y una trama sencilla.

Es una buena historia, su nuevo universo está plagado de fantasía y en un futuro puede tener mucho ‘folklore’ original, pero la forma en la que se desarrolla la trama no es atractiva para el lector juvenil.

Esto ha sido todo. Lo próximo, y terminando con la ‘cosecha’ de la editorial Hirukoa, será una historia sobre el infame ocultista Aleister Crowley. Un saludo, gracias por leer y que seáis felices.

Ex colaborador de la webhttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
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