InicioCómicsReseña de Hellblazer: John Constantine y los demonios personales

Reseña de Hellblazer: John Constantine y los demonios personales

Los héroes imperfectos. Luces y sombras en torno a un personaje principal que a menudo nos hace preguntarnos si debemos admirarle u odiarle. Si algo tiene John Constantine es mucho de todo esto. A veces te provocará una sonrisa y otras querrás cerrar el cómic y no saber nada más de él. Un ser con tantos recovecos como carisma y que aguanta el paso del tiempo tan bien como los pesos pesados de DC y Marvel. Ahora ECC nos recoge en tres entregas sus mejores historias de la mano del guionista inglés Peter Milligan. Aquí tenéis el enlace  https://www.ecccomics.com/comic/hellblazer-peter-milligan-vol-01-de-3-2966.aspx

Para los no iniciados que no conozcan al bueno de John, hablamos de una especie de hechicero ocultista con dones para tratar con demonios y acabar con ellos o, por el contrario, llegar a jugosos acuerdos con los mismos. Dime con quién andas y te diré quién eres. Obviamente este tipo de compañías han acabado por moldear a Constantine hasta convertirlo en un personaje cínico, apático, traicionero y despreocupado, aunque siempre guarda un resquicio para la heroicidad y la compasión hacia contadas personas. En este primer tomo encontraremos una serie de historias cortas, aunque con un cierto argumento que se continua, redactadas por Peter Milligan para Vértigo. Podremos ver cómo Constantine se enfrenta a un hongo sobrenatural que lo está consumiendo, al fantasma de un médico de la peste que asoló el Reino Unido, a un cambia formas babilónico e incluso le veremos desesperado usando un filtro de amor para intentar recuperar a la chica que le roba el sueño. Todo ello bañado de un lenguaje muy coloquial, demasiado para mi gusto, y la actitud de desgana, culpa arrastrada y cinismo que acompaña a nuestro atípico héroe. El dibujo correrá a cargo de Giuseppe Camuncoli y aunque su arte no me convence, su trabajo en esta etapa es correcto y capta bien el carisma del personaje.

Como broche final del tomo nos brindan una historia escrita por Ian Rankin llamada Entradas Oscuras la cual en su día vio la luz como una sola novela gráfica aunque en un principio estuvo pensada para ser presentada por entregas. En ella se hace una crítica mordaz a los reality shows ingresando a Constantine en uno de ellos al más puro estilo de Gran Hermano. Aunque se nos presenta como una guinda fantástica al tomo a mí la historia no me atrapa y me parece bastante floja de contenido así como el dibujo me parece totalmente horrible. Prácticamente todo el relato transcurre entre cuatro paredes donde una serie de personajes intervienen relacionándose entre ellos y donde el hechicero tendrá que desmadejar el misterio que los rodea. Personalmente la primera parte del tomo me parece mucho más entretenida e interesante que esta última historia con la que en teoría nos obsequian.

Milligan llegó a la serie cuando ésta ya llevaba 250 episodios y dio a la misma un giro creativo cimentando los hilos argumentales que llevarían a Constantine a un plano superior de profundidad en sus vivencias y rincones morales. Los golpes de efecto que se le dio al personaje a lo largo de los siguientes 50 capítulos atraparían a muchos lectores que ya no dejarían de seguir al hechicero de Liverpool.

Personalmente tengo que reconocer que no había leído mucho sobre Constantine. Había visto la película, la cual me gustó, y desde entonces tenía el gusanillo de desentrañar entre mis manos alguna de sus historias. Desde luego el personaje atrapa. Ese cargo de culpa que arrastra por dentro y que auto protege de cara a la galería con su pose de cínico y apático suele dar buen resultado en la literatura. Y cuando tiene que ser un héroe se remanga y lo es. A su manera, pero hay que estar ahí. Y eso compensa muchas de sus otras acciones de dudosa moralidad. Si no conocéis mucho del personaje os animo a que compréis el tomo. Seguramente lo disfrutaréis. Unas historias más, otras menos. Después estaréis en disposición de decidir si queréis comprar las próximas dos entregas. Cargar con la culpa no es fácil. Redimirla aún menos. Causa estragos en el cuerpo y en el alma. Y Constantine lleva décadas intentándolo. Eso merece ser leído. Al menos por una vez. Luego si queréis podéis dejarle luchando con esos demonios que asolan a las almas atormentadas.

Un abrazo a todos.

Enrique Ortega
Escritor y superviviente. Autor del libro ¨Mi faro en las Estrellas ¨ disponible en Amazon. Pienso y algunas veces acierto.

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