IniciocineCrítica de Soul (2020), Pixar hace creíble lo increíble.

Crítica de Soul (2020), Pixar hace creíble lo increíble.

2020 ha sido un año absolutamente nefasto. Tan cierto como que no nos podemos plantear mejor regalo de Navidad, mejor guinda para 2020, que Soul, la nueva película de Pixar que ha decidido estrenar Disney + gratis (al contrario que esa decisión catastrófica que cometieron con Mulan y cuya crítica puedes leer pinchando aquí).

Soul cuenta la historia de Joe Garner, un profesor de música estadounidense que desea pertenecer a una banda de jazz y cuando lo consigue, pierde la vida. Así, su alma intenta evitar viajar al más allá por todos los medios para poder regresar a la vida y tocar en el concierto de sus sueños.

El éxito arrollador en lo comercial y en lo crítico de sus películas ha hecho a Pixar la factoría de dibujos animados más importante del mundo. Y la base de ese reconocimiento está en hacer creíble lo increíble como nadie. Es decir, de coger conceptos tan complicados para niños y adultos como el amor o los sentimientos y hacerlos fáciles de entender para cualquier público.

Soul no es una excepción y, de hecho, es la película más profunda de todas las que ha producido Pixar desde que en 1995 se estrenara Toy Story. Básicamente porque los conceptos que trabaja son, ni más ni menos, que el alma, el más allá, la personalidad y el propósito de la existencia humana.

Es en ese mundo abstracto donde Soul se crece estéticamente, con formas ancladas en un arte conceptual picassiano para retratar a los seres etéreos como los Jerry y el “villano” que controla las almas que viajan hacia el más allá.

Por otro lado, sobre todo pasada la primera mitad de la película, la trama cambia de localización y de tono, centrándose más en la aventura física con gags basados en el slaptick cómico del cine mudo. Es en estos tramos donde la película se hace terrenal, pero no por ello menos profunda.

La parte más terrenal cuenta con un enfoque más jazzístico. De hecho, la excepcional banda sonora de Soul cuenta con dos compositores: los excepcionales Trent Reznor y Atticus Ross para el cielo y Jon Batiste para los arreglos jazzísticos que desfilan por la película.

Pese a esas dos vertientes claramente definidas, la trama circula con fluidez entre una y otra localización a través de una historia de pérdida y búsqueda que nos recuerda inevitablemente a Del Revés, con una química extraordinaria entre un alma demasiado obsesionada con un solo propósito frente a otra (genial 22) con un visión absolutamente desidiosa de la vida. Es muy fácil recordar a Alegría y Tristeza o a Carl y Russell en Up.

Y hay emoción. Marca de la casa Pixar, por supuesto, pero más integrada en la narración que aquel momentazo de Coco que justificaba todo el visionado de la película. Parece que Soul comienza tratando los temas de forma aséptica pero no os preocupéis, que las lagrimas llegarán después.

Y nuevamente, esto hace de la película un milagro (otro más) de la factoría Pixar. Una película fina, capaz de describir con elegancia conceptos tan inasibles de forma sencilla, a la vez que contar una aventura clásica de pérdida y reencuentro con múltiples localizaciones. Sobre todo, una película que extrae sonrisas y lágrimas, que emociona en un año en el que nos es muy difícil soñar. Y que reivindica el valor de lo cotidiano, de priorizar lo realmente importante. El fruto por encima del éxito. En una sociedad materialista que ha recibido un varapalo generalizado tan importante, es un mensaje más prevalente que nunca.

Como único “pero” que se le puede poner a la película es que, precisamente, trata conceptos tan profundos que no se podría considerar una película para niños, pese a ser de dibujos animados y provenir de la factoría que todos conocemos. Además, sus gags cómicos son magníficos, pero carecen de la genialidad de Del Revés, por lo que se quedaría un peldaño por debajo de la gran obra maestra de Pixar.

En definitiva, Soul es el mejor regalo que Disney + nos ha podido hacer en un año como este. Una película elegante, que hace lo difícil sencillo, que nos hace soñar, reír y llorar. Una película que bien hubiera merecido un estreno en pantalla grande en lugar de en el salón de una casa. Una película que merece la pena compartir. En definitiva, gran cine.

Crítica de Soul en Filmaffinity

Un saludo y sed felices!

Nos leemos en Lascosasquenoshacenfelices.

Fernando Vílchez
Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

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