‘Alone in the Dark’ no podía faltar a esta infame lista de adaptaciones de videojuegos al cine. Con esta cinta viene de la mano su director Uwe Boll (‘Herr Doktor’ como es conocido entre mis amigos) un cineasta que va a ser recurrente en esta sección por su amor por entregarnos Cine Basura con pedigrí.
Con un presupuesto de 20 millones de dólares únicamente recaudó 12,7 y sinceramente mucho fue con el despropósito (palabra también recurrente en esta sección) más grande que nos trajo. No sé de qué manera engañó a Christian Slater y Stephen Dorff para participar o cuanto les pagó, pero el cineasta alemán siempre suele conseguir estrellas (relativamente conocidas) para sus infumables películas.

‘Alone in the Dark’ (el videojuego) fue el precursor de lo que se conoció como ‘survival horror’ que tan bien se le dieron a los Resident Evil de Capcom. Lo que hace diferente al título de Infogrames es su acercamiento a la obra de H.P. Lovecraft y su atractiva mitología y horror cósmico.
Sinceramente, si Lovecraft levantase la cabeza y alguien le obligase a ver esto, puedo asegurar que le faltarían insultos en inglés y en el resto de idiomas conocidos para describir a Uwe Boll y esta adaptación.
El director nacido en Wermelskirchen tiene el honor de estar en posición de disputarle el título de peor cineasta de la historia de Ed Wood. Méritos no le faltan, la verdad.

Siendo un niño, Edward Carnby (Christian Slater) tuvo una experiencia que le marcó para siempre; una prueba irrefutable de la existencia de otro mundo, siniestro y aterrador. Por ese motivo, Edward acabó convirtiéndose en investigador de lo paranormal, un detective privado especializado en casos relacionados con fenómenos supernaturales inexplicables. Ahora, el misterioso pasado de Edward está a punto de convertirse en el caso más peligroso al que se ha enfrentado jamás. De forma misteriosa, hasta 19 personas que crecieron en el mismo orfanato que él han desaparecido. (FILMAFFINITY)
En teoría la sinopsis parece que nos va traer una cinta de suspense y misterio (y no engaña) pero está tan mal dirigida y el guion está tan mal escrito que parece la típica historia introductoria en una película para adultos. Los actores y actrices también están al nivel de ese tipo de cintas mencionadas.
Uno de los muchos problemas que tiene ‘Alone in the dark’ es su excesiva dependencia de la sobreexplicación por parte del personaje de turno en lugar de construir un buen dialogo coherente. Un ejemplo divertidísimo es cuando un guardia le suelta (sin venir a cuento) a Aline Cedrac (Tara Reid) que tiene tiempo de sobra ya que no tiene novio. ¿Qué hora es? Patatas traigo, señora.

Y así en tantas ocasiones que llegas a cuestionarte si la raza humana ha llegado a tal grado de estolidez que necesitamos a alguien que nos meta con calzador la historia para que nos enteremos.
Si el guion fuese lo peor de ‘Alone in the dark’ daría las gracias, pero la desfachatez de Uwe Boll no acaba ahí y su dirección es pésima, tanto de actores como de la película en general, junto con un montaje que arruina lo poco salvable.
No hay ritmo, no sientes el terror en las escenas que tratan de serlo y las escenas de acción están resueltas de manera burda y aburrida. El cineasta recurre a un elemento que ya vimos en ‘House of the Dead’ (película que también pasará por aquí) y es poner a los personajes sobre un fondo negro y mover la cámara mucho y muy fuerte alrededor de los protagonistas. Reconozcamos que todos hemos hecho algo similar en los juegos en 3D girando la cámara como locos alrededor de nuestro personaje por mero aburrimiento, sobre todo en las pantallas de carga de Assassin’s Creed.

Es que me faltaría artículo para hablar de todo lo malo de ‘Alone in the dark’, como el uso de la música con esas escenas videocliperas más de los 80 que de este nuevo milenio. Esa escena de sexo entre Christian Slater y Tara Reid al ritmo de ‘Seven Seconds’ de Youssou N’Dour y Neneh Cherry que, aparte de innecesaria, da un poquito de vergüenza.
Conclusión
Esta sección va a acabar con mi cordura (haciendo mención a H.P. Lovecraft) ya que estas películas de las hablo ya las sufrí en su día. Todo sea por los lectores de la web.
Lo mejor de ‘Alone in the Dark’ son los créditos finales, y no solo porque la cinta ha llegado a su fin, sino por poder escuchar también el tema ‘I wish I had a angel’ de los grandísimos Nightwish.
Uwe Boll es un mal director, eso es muy obvio, le gusta deleitarse con su propia mediocridad y no busca realizar productos de calidad. Aún recuerdo cuando se atrevió a ofrecerse para adaptar Metal Gear Solid. Muy mal debía estar Hideo Kojima para dejarle a este individuo a la niña de sus ojos.

Solo de pensar en lo que se podía haber creado con la historia tan potente que hay tras el videojuego, y lo que se hizo finalmente, consigue que cualquier fan quiera llevar a esta cineasta ante un tribunal por daños irreparables a la humanidad.
En algunas películas un tercer acto repleto de acción y balas arregla un poco la situación, pero aquí no lo hace porque esas escenas están mal dirigidas y aburren más que los diálogos pésimos de los actos anteriores.
Y ya para rematar tenemos unos efectos especiales de una calidad más que dudable que se aprovechan de la oscuridad para que no se note lo malos que son, el problema es que aun así dan un poco de vergüenza.
‘Alone in the dark’ es una de esas cintas que suponen un reto poder acabar de verlas sin desviar la atención de la pantalla y dedicarse a algo más constructivo como quitarse la pelusilla del ombligo o ver un documental sobre los Koalas.
Aquí os dejo el tráiler de ‘Alone in the dark’ para que lo disfrutéis:
Un saludo y disfrutad del cine



