A falta de un capítulo más para el cierre de la primera temporada, iZombie está más tenso que nunca. Por eso hoy os traemos el análisis del capítulo 12. Para los análisis anteriores, podéis pasaros por aquí.
¿Recordáis a aquel tío de Max Reager que intentó matar a Oli? Ha vuelto de la tumba un par de veces. Y tras un inicio a lo «Se lo que hicisteis el último verano» con adolescentes asesinos y todo, el zombie se carga a la rubia guapa (que siempre es la primera en morir), convirtiéndose así en el cadáver de la semana. Esta vez no hay reto.

En la escena del crimen, Oli le cuenta a Ravi como Maxi ha descubierto la existencia de los zombies, mientras este se prepara para morir en su búsqueda del apocalipsis zombie. Ya en la morgue, Oli se bebe el cerebro de Kimber para adquirir sus recuerdos. Y tras ver morir a «Esperanza», la rata zombie que parecía curada, a Oli se le pega el espíritu Cheerleader.
Oli se pone en plan adolescente en un interrogatorio, y gracias a eso, Clive descubre donde estuvo Kimber antes que en el coche. Y descubren el grupo de los adolescentes del principio, cuya huida resulta cómica a la par que infructuosa. Oli tiene una visisón, y Maxi el papel de su vida, hacer de inspector de sanidad en el garito de Blaine.

En una inesperada noche de chicas, Oli y Peyton reconectan. Y animada por el buen rollo de su mente animadora, Oli va con Clive a ver al grupo, pero alguien se les ha adelantado y se ha cargado a Nate (el guitarrista). Dos noticias: Esperanza esta viva, y Clive ahora come cerebros, por error, pero los come.
Clive sospecha que el resto del grupo mató a Nate, auqnue Oli tiene otras sospechas. Maxi, por otro lado, quiere saber como matar zombies. Y Blaine busca la remesa de cerebro de astronauta y se entera de que el «inspector de sanidad» no es tal; parece que Maxi está en problemas, y no solo por Blaine, si no también por la compra de armas ilegales en el maletero de uno.
Con el cerebro de Nate, la porrera Oli va a hablar con Clive. Y no es la única, por que la batería del grupo también se pasa por allí. La chica confiesa todo, pero Clive no se lo cree y Oli está muy fumada. Tras la visita del dibujante, la batería recbe un mensaje poco tranquilizador del último miembro que queda en el grupo.

Cuando a la morgue llega otro asesinato por zombie, Oli deja al porrero para volver a la animadora. Pero a pesar de la positividad, no puede evitar sentirse culpable por haber creado al zombie que la mató. No quiero pensar como se va a poner cuando se entere de que dicho zombie está rondando a Peyton.
Resulta que a Sebastian (el nuevo zombie del corral) no le ha sentado muy bien su conversión, menos aún después de verse obligado a comerse a su tía favorita. Tras un momento pelea zombie total, Peyton ve a Oli en su máximo zombilismo. A Peyton no le sienta bien la verdad.

Con el asesino en una bolsa camino del depósito, Ravi intenta arreglar la situación emocional de Oli. La guitarrista ha ido a encontrarse con el otro miembro del grupo en un hotel y suponemos que pasa algo malo… tan malo como que Blaine y su compinche tengan a Maxi encerrado en el congelador y justo en ese momento aparezca el hermano de Oli a empezar a trabajar…

En este clima de tensión nos quedamos, nos veremos en el último capítulo de la temporada, hasta entonces, sed felices.



