Young Justice: Phantoms, tras tomarse un respiro para referenciar la serie animada de Linterna Verde, vuelve a su trama principal y nos da esperanzas a aquellos que queremos que Conner vuelva a ver a sus amigos y a Megan. Con guiños interesantes a la continuidad de DC, este capítulo no presenta nuevos personajes sino que se limita a cerrar las tramas, acercándonos ya al final de la temporada.
El kryptoniano, el marciano y el bicho
Este episodio transcurre de manera paralela al anterior, mostrándonos cómo los villanos principales aprovechan la batalla de Metrón contra Raze para intentar robar el proyector de la Zona Fantasma. Ma’alefa’ak, Lor-Zod y Mantis forman una incómoda alianza que funciona muy bien, pero no es tan incómoda como la de Orión y los terrestres, entre los que han surgido rencillas que dificultarán su colaboración.

Mientras tanto, Superboy conoce a los seguidores del general Zod, atrapados dentro de la prisión kryptoniana, que le instruyen a la hora de enfrentarse a las alucinaciones provocadas por este purgatorio. Beast Boy, por su parte, tiene su primera sesión de terapia con Canario Negro, en la que intentará hacer creer a su psicóloga que no tiene ningún problema. Sin embargo, este engaño está destinado al fracaso.
Robando en la casa de un dios
No hay mucho que decir sobre el capítulo: durante estos veinte minutos, acudiremos por fin a la culminación de la trama marciana, cuyas consecuencias se desarrollan de manera lógica e interesante. Los tres villanos forman un equipo eficaz, con unas diferencias en sus motivaciones y naturaleza que hace que sus interacciones resulten muy divertidas. Los guionistas tienen el buen gusto de recordar que estos personajes cuentan con una máquina del tiempo, utilizándola para resolver el conflicto. Al igual que Forager consiguió que los nuevos dioses tomaran en serio a los bichos, Mantis hace lo mismo en el bando de los malos.

La trama de Gar Logan también continúa sin muchas sorpresas, pero nos deja con una escena emotiva en la que el chaval metamorfo confiesa que necesita ayuda. Resulta encomiable que la serie haya sabido explorar el trasfondo oscuro de un personaje como Beast Boy, que en gran parte de su historia editorial ha sido un secundario cómico, para darnos una versión muy diferente a la imagen que solemos tener de él. A pesar de ello, el Beast Boy de los cómics ya ha pasado por situaciones similares: también perdió a la Patrulla Condenada y pasó por una etapa depresiva tras la muerte de Terra, en la legendaria etapa de Marv Wolfman y George Pérez.
En cuanto a Conner, la subtrama que protagoniza explora esta nueva versión de la Zona Fantasma y explica su funcionamiento, algo que las adaptaciones no siempre hacen. Asimismo, se da una versión más amable de Zod y sus seguidores, como ya sucedió en El hombre de acero de Zack Snyder y en los cómics de Jurgens y Bendis, donde llegó a aliarse con Kal-El. Aunque este villano parece más tridimensional que aquel tirano al que interpretaba Terence Stamp, esperemos que pronto nos revele cuán peligroso es.
Los guiños de Young Justice
Este episodio incluye algunas referencias a la Legión de Superhéroes: por una parte, la guarida de Metrón contiene el Ojo Esmeralda de Ekron, un poderoso artefacto mágico que la Emperatriz Esmeralda, una villana del grupo, utiliza para cometer maldades. Además, su perro guardián es un devorador de soles, una peligrosa especie muy importante en la historia de este equipo. Seguramente se trate de simples guiños, pero son una muestra de la atención al detalle que siempre ha tenido Young Justice.

También nos reencontramos con el ruidoso Big Bear, que apareció por primera vez en Forever People, la colección más desconocida del Cuarto Mundo de Jack Kirby. A diferencia de Mr. Milagro u Orión, con grandes etapas guionizadas por Tom King o Walt Simonson, estos hippies superpoderosos no han hallado todavía un equipo creativo que aproveche los conceptos creados por el rey del cómic. Estos cameos suplen esa carencia a medias.
Conclusión
Young Justice: Phantoms no solo se centra en los héroes, sino que también ha conseguido crear una dinámica interesante con sus villanos. Las referencias escondidas a lo largo de este y otros episodios hacen que sea toda una delicia para el aficionado a DC, y no podemos esperar a que los kryptonianos sean liberados por fin de la Zona Fantasma.



