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Tres preguntas con respuesta sobre Mr. Milagro, de Tom King y Mitch Gerards

Se podrán decir muchas cosas sobre Tom King. Guionista estrella, maestro de la narración, cantamañanas… Sin embargo, no se puede negar que no deja indiferente a nadie. Mucho menos a la crítica, que le ha entregado el premio más importante del mundo del cómic a Mr. Milagro, serie limitada de 12 números en el que King vuelve a colaborar con Mitch Gerards tras El sheriff de Babilonia y algunos one-shots de Batman.

El Batman de Tom King.

Reseña de El sheriff de Babilonia

Reseña de La Visión

Este artículo responderá a tres preguntas más que necesarias. En primer lugar, hablaremos sobre quién es Mr. Milagro para introducir al lector en un personaje que no tiene por qué conocer. En segundo lugar, sopesar sus virtudes y defectos, lo que nos llevará a si tanta alabanza está plenamente justificada o la crítica pone el piloto automático cuando se trata de King. Por último, en un apartado repleto de spoilers, hablaré sobre el significado que un servidor ha encontrado en un cómic con múltiples capas y carne de relectura como es Mr. Milagro. Es decir, que es una interpretación subjetiva.

PRIMERA PREGUNTA: ¿QUIÉN ES MR. MILAGRO?

Creado por Jack Kirby (el Rey) en 1971, Mr. Milagro es uno de los personajes fundamentales de El cuarto mundo, un panteón de personajes desarrollados por Kirby durante su fichaje estelar por DC tras su larga etapa en Marvel. Hablamos del dibujante por excelencia de la Edad de Plata del cómic estadounidense, co-creador junto a Stan Lee de varios de los personajes claves de la editorial: Los 4 fantásticos, X-men, Thor…

Con El cuarto mundo, Kirby intentó dar forma a su obsesión por la mitología y la divinidad enfrentando el mundo de Nueva Génesis con el de Apokolips. De su mente salieron personajes como Highfather, Orión, Lightray, Mr. Milagro… o Darkseid, uno de los villanos más conocidos del universo DC y el que más quebraderos de cabeza ha dado a La liga de la Justicia.

Mr. Milagro es el hijo de Highfather, representante de los dioses, digamos, buenos que residen en Nueva Génesis. Tras una guerra entre Nueva Génesis y Apokolips que estuvo a punto de destruir el Universo, sus respectivos líderes dieron fin al combate con un pacto a la manera bíblica: un intercambio de herederos.

Así, Orión, hijo de Darkseid, se criaría con Highfather. Por otro lado, el hijo de éste se criaría en el duro Apokolips bajo el yugo de Darkseid. En medio de esa crianza tan complicada, el niño recibiría el nombre de Scott Free. Con el tiempo, Free escaparía desde Apokolips a la Tierra con la compañía de Big Barda, una soldado de Darkseid que se enamora de él. Allí se asentaría ocupando el puesto de un conocido mago escapista, Mr. Milagro, el mejor escapista del mundo.

Porque no hay nada de lo que no haya podido escapar, ni puerta que no haya podido sortear…hasta la llegada de Tom King.

SEGUNDA PREGUNTA: ¿ES UN GRAN CÓMIC?

Pese a la larga trayectoria editorial del personaje (fue creado en 1971), toda esta historia que os he contado queda reflejada a modo de prólogo en las primeras páginas del tomo.

¿En qué punto de la historia de Scott Free comienza Mr. Milagro? Básicamente, con su intento de suicidio. Tras salir del hospital, Scott descubre que Darkseid ha conseguido la Ecuación de la Antivida, con la cual es capaz de controlar  las mentes y las esperanzas de todo el mundo. Es decir, puede conseguir una forma de controlar mentalmente a la gente y robarle la esperanza.

Se desata una guerra cósmica entre ambas facciones en la que Scott y Barda tienen que ocupar sus puestos como soldados de las filas de Nueva Génesis a la vez que lidian con problemas de índole cotidiana.

Nada más empezar el tomo, King nos cuenta que la historia de Mr. Milagro surge de un ataque de pánico que éste sufrió estando con su familia. No es casualidad que haya escogido a este personaje para realizar esta serie de 12 números. Scott Free es un ilusionista, el mejor del planeta en la Tierra, y el hijo de un dios en el Cuarto Mundo. ¿Qué mejor personajes para aunar épica y cotidianidad? Algo que el escritor ya ha abordado en La Visión y en Batman.

De esta manera, King y Gerards se salen del transitado camino del género superheroico a través de una historia que aborda temas tan variopintos como la guerra, las expectativas, la responsabilidad, el amor o la depresión. Para ello, el guionista utiliza con maestría todos los recursos narrativos del noveno arte… a costa de un estilo ya conocido y que no es del gusto de todos. Como ya se apreció en Batman o La Visión, King busca contrastar lo cotidiano con lo épico, la minitrama con la trama externa. Para él, es tan importante la fiesta de cumpleaños de un hijo como enfrentarse a Kalibak o Darkseid. Solo King tiene los redaños de mostrar a Mr. Milagro y Big Barda destrozar a los hombres de Orión mientras hablan de reformar el piso en el que viven. Cualquier momento es bueno para demostrar el amor que se profesa la pareja.

Sin embargo, es entendible que esto no cale en muchos lectores. Más cuando se nota que a King le interesan más las minucias de la vida cotidiana que los enfrentamientos intergalácticos. Es por ello que, al igual que en Batman, King despoja de todo interés estos conflictos al hacerlos absurdamente épicos. No importan las miles de bajas por cada bando o las muertes que se suceden a lo largo de la historia.

Esto no ha sido siempre así. Ya en La visión encontramos esa dualidad que tanto le interesa a King, pero mucho más sutil. También importaban los acontecimientos externos. El combate entre Visión y los Vengadores impactaba de verdad. Conforme su fama ha ido creciendo, King ya no tiene reparo en escribir únicamente sobre lo que le interesa. Y el desinterés del guionista solo puede generar desinterés en el lector. Este es el mayor defecto de Mr. Milagro.

De lo que no se puede tener queja es del magnífico dibujo de Mitch Gerards. Qué bien se adapta el dibujante a King. Si su trazo sucio ya cuajaba en El Sheriff de Babilonia, aquí vuelve a conseguirlo y ayuda a dar esa sensación de irrealidad que destila toda la obra y de la que hablaré en el siguiente apartado. Además, si se puede comparar Mr. Milagro con Watchmen es por esa estructura en nueve viñetas que Gerards ha sabido sortear magníficamente.

En definitiva, Mr. Milagro es un cómic notable tan solo por el dibujo de Gerards y por los temas tratados por King, que la convierten en una obra fresca y original dentro del género superheroico. Sin embargo, esa manera de tratar los acontecimientos externos (lo correspondiente a la trama épica de la serie) hace que el lector se aleje de lo que le están contando. Esto deja al cómic un peldaño por debajo de La Visión o El Sheriff de Babilonia.

A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS SOBRE MR. MILAGRO.

TERCERA PREGUNTA: ¿DE QUÉ NO PUEDE ESCAPAR EL MEJOR ESCAPISTA?

Vamos al lío, al meollo, a la guinda del pastel. Está muy bien esto de decir que King habla de temas tan trascendentales como el amor, la guerra, la depresión… Tan trascendentales como inespecíficos.

En su obra magna El guión, Robert Mckee establece que un buen personaje debe ser guiado por deseos conscientes, más volubles, y un deseo inconsciente, la columna vertebral de la narrativa.

Mr. Milagro comienza con la impactante escena del intento de suicidio del protagonista. Tras su salida del hospital, Scott Free se enfrenta a la muerte de su ayudante (de cáncer) y la victoria absoluta del mal: Darkseid ha conseguido la ecuación de la anti-vida. Highfather ha muerto, Orión ha ocupado su lugar y Mr. Milagro y Big Barda deben combatir en una guerra intergaláctica.

Free presenta todos los síntomas de una depresión. Es un personaje apático, incapaz de tomar iniciativa. Gracias al apoyo de Big Barda, el protagonista sigue adelante, lo que le sirve a King para hablar de la fuerza del amor. Del tirar del carro cuando uno no puede.

Los acontecimientos se suceden: Su mentora es asesinada por Big Barda, Orión le acusa de traición, acaban con Orión, Scott Free se convierte en Highfather, tiene un hijo con Big Barda, Darkseid exige al bebé a cambio de la paz y, finalmente, Mr. Milagro y Big Barda acaban con Darkseid. Continuamente observamos la dicotomía antes analizada de King. Queda claro que es un personaje ideal para el escritor porque, en esencia, es uno de los pocos héroes de DC que ansía la mediocridad de una vida normal. No quiere ser Highfather. No quiere gobernar un ejército. Quiere levantarse todas las madrugadas a tranquilizar a su bebé, limpiar sus vómitos, reformar el cuarto de baño con Big Barda y salir de parranda con sus amigos Booster Gold y Blue Beetle. Todo lo mencionado anteriormente obedece a sus deseos conscientes y voluntarios. Nada que ver con su inconsciente.

Sin embargo, tanto King como Gerards procuran que no se abandone esa sensación de irrealidad a lo largo de toda la obra. La  hipótesis más plausible es que todo está en la mente de Scott Free en su rumbo hacia la muerte mientras se desangra en el baño tras haberse cortado las venas. Es el destino deseado por el protagonista. El mejor escapista ha encontrado a la horma de su zapato. Nadie puede escapar de la muerte…

Esas viñetas intercaladas de “Darkseid es” nos dan otra hipótesis. Darkseid es. Los demás, incluido Scott Free, no son nada. El villano, al conseguir la ecuación de la Anti-Vida, se ha metido en la mente de Free, haciéndole vivir una ilusión de esperanza.

Por último, mi opinión personal queda contrastada en los capítulos finales, con la aparición de Metrón y Highfather. El padre de Free le prepara para una prueba final: una vida ideal, donde asuma el papel de Dios y tenga un bebé, para que despierte el sentimiento de responsabilidad de su hijo y este rechace esa vida ilusionante pero falsa y acepte la vida real, con los sacrificios necesarios para convertirse en Highfather.

Pero no cuenta con que, para Scott Free, hay una trampa aún más peligrosa que la muerte.

La felicidad.

Mr. Milagro es feliz y, por ello, no desea escapar de una situación ilusoria. Aunque la Big Barda que tenga enfrente no sea la real. De momento, y así queda al final de esta serie, Free acepta el engaño con una sonrisa y decide quedarse en esa cueva de Platón. Ese es su deseo inconsciente. El protagonista intuye durante toda la trama que algo no cuadra, pero decide seguir hacia adelante porque, en el fondo, lo único que quiere es tener lo más parecido a una vida normal, en la que no aparezcan los seres que le recuerdan de donde procede: Oberon, Orión, Metrón, Darkseid o su propio padre.

Desconocemos si algún día querrá despertar.

Fernando Vílchez
Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

2 COMENTARIOS

  1. A mí me parece una pedazo de obra, y, cuántas más veces la leo, más cositas le saco. Pero, quién crea que los mamporros y la épica tienen la misma importancia que el resto de temas que trata la serie es que no se ha enterado de nada.

    • Efectivamente, para King la épica de una trama puramente superheroica no le satisface, pero cae en el error de banalizarla en lugar de darle la importancia justa en la trama.

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