Planeta Cómic publica en España el primer tomo de Bunny Mask, un cómic de terror de Paul Tobin y Andrea Mutti editado originalmente por Aftershock. Es cierto que el terror es un género que funciona bien en el mundo de las viñetas (que se lo digan a Cullen Bunn), pero que tampoco llega a proporcionar enormes éxitos de ventas. Por eso siempre es una buena noticia que las editoriales se decidan a salir un poco de la comodidad de los superhéroes o la ciencia ficción para ofrecer este tipo de historias, que bien contadas, pueden ser muy satisfactorias.

Lo primero que hay que señalar es que Paul Tobi es un escritor que tiene experiencia en el género ya que es el cocreador de la escalofriante Colder, además de haber pasado por Creepy y de haber trabajado también con otros “monstruos” como los Aliens o los Depredadores. Y los dibujos de Andrea Mutti ya los hemos visto en Maniac of New York y Hellblazer, otras dos obras del género. Así que al menos podemos estar seguro de que los autores de Bunny Mask saben lo que se traen entre manos.
La historia que Paul Tobi nos cuenta sigue a Tyler Severin, un médico que ha logrado rehacer su vida después de sobrevivir hace años a un tortuoso secuestro con torturas a las que le sometió el demente Leo Foster. Cuando Tyler se reencuentra con Bee Foster, la hija de su torturador y a la que suponía muerta, las cosas empiezan a volverse realmente extrañas, sobre todo por la posible relación de la joven con la misteriosa entidad conocida como Máscara de Conejo que fue la que salvó a Tyler de Leo Foster ¿O tal vez fue nuestro protagonista el que desató en el mundo a un ser aterrador pero que parece tener buenas intenciones?

Lo que más llama la atención de Bunny Mask es la capacidad de sus autores para salirse de lo establecido e ir un poco más allá de lo que podríamos llamar “terror”. En sus páginas hay de todo, desde un secuestro con tortura, hasta macabros asesinatos y una complicada investigación policial, pasando por una criatura aterradora que no sabemos muy bien de donde sale o que quiere. Incluso hay una historia de amor (entre Tyler y Bee) que muchas veces se sitúa en el centro del relato y que funciona realmente bien dentro de ese ambiente malsano que rodea toda la obra. Hay muchas escenas donde la relación entre los protagonistas toma el mando de la trama y donde la habilidad de Paul Tobin para escribir buenos diálogos (y con bastante gracia, algo que se agradece dentro de tanta oscuridad) brilla sobre todo lo demás. Todo sin olvidar una pizca de acción y bastante mala leche cuando Paul Tobi decide que ha llegado la hora de que corra la sangre.
La mezcla entre la relación entre Tyler y Bee y las pistas que se van dejando sobre el misterio de Máscara de Conejo hacen que la lectura de esta obra sea muy interesante, sobre todo porque la relación entre la criatura y Bee no queda nunca clara y eso hace que el lector siga leyendo con avidez para intentar averiguar qué demonios está pasando. Y es que ese es realmente el tema central de la historia, la búsqueda de la verdad y si es cierto que queremos o nos interesa conocer las verdades del mundo. A pesar de que la historia queda más o menos cerrada, con un final bastante bueno, es cierto que quedan muchas preguntas en el aire que esperemos que los autores puedan responder en el futuro.

En cuanto al trabajo de Andrea Mutti solo puedo decir que ha mejorado bastante desde sus tiempos en Hellblazer. Sin tener un dibujo brillante, se puede decir que las páginas que dibuja el italiano en Bunny Mask ofrecen un trabajo de ambientación muy bueno. La atmosfera del relato beneficia el arte de Mutti, que además se encarga del color de la obra, ofreciendo un acabado como de acuarela que siente perfectamente a la historia. Mención espacial al diseño de Máscara de Conejo, tan sencillo como brillante.
Estando como estamos ante una obra de terror hay que recordar que no estamos ante un cómic para todos los públicos. Los niveles de violencia y sangre son muy elevados y los temas que trata son decididamente adultos, además de contener desnudos y diálogos duros que pueden no ser del gusto de todo el mundo.

Este tomo recoge los cuatro números que forman la primera miniserie del personaje, una obra que parece haber tenido el éxito suficiente para que ya este programada una segunda parte que esperemos ver también pronto en España. En cuanto a la edición de Planeta no puedo más que quitarme el sombrero. Estamos ante un volumen de 168 páginas encuadernadas en tapa dura que incluyen múltiples extras que dan contexto a la obra como la transcripción de un informe de vigilancia, una nota manuscrita, una muestra del diseño de personajes, otra de las composiciones de algunas páginas interiores, la biografía de los autores, el resumen del volumen y la opinión de un par de críticas especializadas. Sin olvidarnos por supuesto de las portadas originales y alternativas de la edición original. El precio de venta es de 18,95 euros.
En resumen, Bunny Mask es una original historia de terror que se preocupa de contar algo más que la típica ración de sustos y sangre para ofrecernos una interesante reflexión sobre temas tan importantes como la verdad y el amor. Todo ello sin olvidarse de presentar un misterio sobre el que vertebrar una historia tan absorbente como interesante.



