Con Dieciocho otra vez, irónicamente teniendo en cuenta el tema que trata, parece que nos encontremos en bucle de clichés ya vistos. Sin embargo, esta cinta original de Netflix es sincera en lo que propone, y su duración de menos de una hora y media hace que los excesivos homenajes a sus predecesoras sean aceptables. Pero… ¿de qué va Dieciocho otra vez? No os lo podréis creer.
Dieciocho otra vez
Amelia pensaba que su vida sería mejor después del instituto, pero no ha sido así: el día que cumple cuarenta años, y al compararse con una compañera de clase que comparte su fecha de nacimiento y ha triunfado como cantante, descubrirá que se encuentra atrapada en una existencia insípida con pocas esperanzas de futuro. Ese mismo día perderá su trabajo y, como colofón, un vehículo la atropellará mientras pasea por el campo. Pero, en vez de morir, se despertará… hace veintidós años.

La protagonista vuelve a ser ella misma con dieciocho años, e intentará disfrutar de esa felicidad que parece habérsele escapado con el tiempo. Sin embargo, pronto descubrirá que además de haber viajado al pasado, se encuentra en un bucle donde revivirá una y otra vez su decimoctavo cumpleaños. Desesperada, intentará todo lo posible para escapar del ciclo, pero nada parece funcionar.
Bucle de referencias
Dieciocho otra vez no esconde sus influencias: la propia película menciona Atrapado en el tiempo, cuyas imágenes llegan a aparecer, y la traducción con la que ha llegado a España esta One More Time remite a Diecisiete otra vez, en la que un hombre adulto vuelve a tener la edad de un estudiante de instituto. En esta ocasión, la cinta mezcla ambas premisas para dar lugar a un producto nuevo pero que sabe a ya visto. Esto no tendría que ser malo (Atrapado en el tiempo, después de todo, no inventó los bucles espaciotemporales), pero la película que nos compete no aporta demasiado a este subgénero.
A decir verdad, no sería justo compararla con un clásico como este (del que hablamos aquí) si el propio largometraje no invitara a estas comparaciones, pero la idea es muy similar: una persona se ve atrapada en un bucle donde deberá aprender una lección que le hará afrontar la vida de un modo distinto. En este caso, hay que aplaudir que la resolución nos pille por sorpresa y que se centre más en la relación de las dos protagonistas que en una moraleja similar a la del filme original. En ese sentido, las actrices principales hacen un buen trabajo.

Dieciocho otra vez tiene algunas referencias a la cultura popular sueca para resaltar que la acción sucede veinte años en el pasado, pero no resultan invasivas, y la película puede entenderse perfectamente desde cualquier cultura por los temas universales que trata: la nostalgia por una época que parecía perfecta, las oportunidades perdidas, los arrepentimientos que llevamos arrastrando desde hace tiempo… y, aunque no brille a la altura de otros filmes con la misma temática, su simplicidad y falta de pretensiones la convierten en un pasable entretenimiento ligero para una tarde aburrida.
Sin embargo, dentro de este subgénero, Dieciocho otra vez no puede ser considerada más que una nota a pie de página. La propia cinta se resigna a ello, llegando a imitar escenas de la propia Atrapado en el tiempo o de la mucho más reciente Feliz día de tu muerte. Además, se desperdician algunas oportunidades de diferenciarse, como esa escena en la que la protagonista abraza a alguien que, se intuye, morirá en el futuro… y que no vuelve a aparecer en toda la película. Aunque hay buenas ideas repartidas por el metraje, la escritura del libreto no parece haber llevado mucho tiempo, y el producto se habría beneficiado si sus dos elementos principales (el viaje en el tiempo y el bucle) se hubieran entrecruzado más veces.
Conclusión
Si no tienes muchas expectativas, Dieciocho otra vez te puede gustar. Sin embargo, para alguien ya experimentado en este particular compartimento de la ciencia ficción, no merece la pena acercarse a una película que parece una repetición constante de tramas y situaciones que resultaban más divertidas antes de verlas repetidas en bucle. La mayor utilidad que tiene esta película es recordarnos ver de nuevo Atrapado en el tiempo, así que al menos nos llevamos eso.



