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Entrevista a Jaime Martín – Sangre de Barrio. Norma Editorial. Verano de 2026.

Bienvenidos a Las cosas que nos hacen felices. Hoy tenemos el enorme placer de estar en el Hotel Pax Atocha de Madrid con Norma Editorial y un invitado muy especial: El historietista y dibujante Jaime Martín, autor de obras tan importantes del cómic español contemporáneo como Jamás tendré 20 años, Las guerras silenciosas o Siempre tendremos 20 años. Sus obras han marcado a varias generaciones de lectores, de eso no cabe duda.

Jaime

Esta entrevista se enmarca en la presentación de la nueva edición integral de Sangre de Barrio, recientemente publicada por Norma Editorial. Es una obra que relata con crudeza la rabia, la desheredación y la vida en los barrios periféricos de Barcelona.

Con vosotros, DAve Solís. Y quién sabe, quizás esta charla sea también el punto de partida para recuperar nuestro canal de YouTube con nuevas entrevistas y contenidos sobre cómic y cultura. Jaime, muchísimas gracias por estar con nosotros.

Jaime Martín: A vosotros por invitarme.

Jaime

DAve Solís: En todas nuestras entrevistas siempre damos comienzo con la misma pregunta clásica: ¿Cuál es el primer cómic que leíste, que recuerdas haber leído o simplemente el que te marcó en tu vida como lector?

Jaime Martín: Dudaba entre dos, pero me ha venido claramente cuál fue el primero: Las aventuras del Príncipe Valiente. También rondaba por casa un álbum de Tintín, El cetro de Ottokar, pero fue El Príncipe Valiente, publicado en unos tomos en grapa retapados de Buru Lan Ediciones.

Recuerdo que fue el primero porque hay viñetas repasadas con bolígrafo rojo. Yo todavía no sabía leer, pero ya me gustaba dibujar y mis padres me contaban que me dedicaba a repasar apretando el boli sobre los dibujos que más me impresionaban, hasta que me dijeron que mejor dibujara en un papel en blanco para no estropear el libro. Aún lo conservo. No lo leía, lo hojeaba, pero en cuanto aprendí a leer volví a él y lo estuve releyendo durante mucho tiempo.

DS: No está nada mal: El cetro de Ottokar y El Príncipe Valiente, dos referentes del noveno arte. Para situar a quien conozca menos tu trayectoria, empezaste a publicar en los años 80 y tu nombre siempre ha aparecido vinculado a la revista El Víbora y al cómic adulto de aquella época ¿Cómo recuerdas esos primeros años en los que empezaste como profesional en España? ¿Qué ambiente había?

Jaime Martín: Había cómic por todas partes y muchas revistas que se encontraban en los quioscos, además de algunas librerías especializadas. Los álbumes eran algo más minoritario que ahora, aunque también los había.

Ocurría algo curioso que se ha perdido al no haber revistas mensuales: Los días de cobro nos encontrábamos en la editorial todos los dibujantes que colaborábamos en la revista. Íbamos a cobrar las páginas dibujadas y se producía un ambiente muy interesante de intercambio de conocimientos y solución de problemas.

Recuerdo a Martí en la redacción de El Víbora explicando cómo solucionar un problema de guion que le había planteado otro compañero. Era una dinámica similar a la que se da hoy en día a través de las redes sociales o canales donde coincidimos autores de toda España.

Antes esa reunión se producía en persona en las redacciones: Cobrábamos el cheque, charlábamos, bajábamos al bar a tomar una cerveza y luego cada uno volvía a su casa.

Jaime
Jaime Martín. Hotel Pax Atocha de Madrid

DS: En tu obra se percibe una mirada muy pegada a la realidad: Barrios obreros, zonas periféricas, precariedad, violencia cotidiana y humor negro. ¿Qué querías contar de tu generación y de tu entorno cuando empezaste a dibujar estas historias?

Jaime Martín: Más que cosas concretas, estaba interesado en recrear un cierto ambiente y el sentimiento que tenían los personajes. En Sangre de Barrio, la idea era mostrar la sensación de abandono de los protagonistas, personas conscientes de vivir en un lugar hostil que no les ofrecía un futuro próspero, donde la realidad diaria era la aspereza del barrio y saber que en cualquier momento te podían atracar a punta de navaja. Quería transmitir ese sentimiento de un grupo de personas con las que yo me relacionaba.

DS: Te interrumpo un momento porque me he sentido muy identificado. Yo me vine a vivir a Madrid con 10 años a un barrio periférico residencial donde apenas circulaban coches. A la semana de comprarles mis padres las bicicletas a mis hermanos, a uno de ellos lo atracó un delincuente para quitarle la bici. Me he sentido muy reflejado en el ambiente que retratas en tu primera obra.

Jaime Martín: Es que la problemática de la heroína en los años 80 fue brutal. Recuerdo volver un fin de semana en metro al barrio desde el Barrio Chino de Barcelona y ver a gente pinchándose dentro del propio vagón en marcha. No era algo cotidiano para todo el mundo, pero tampoco resultaba extraño ver situaciones así.

Tengo una anécdota de puro humor negro que nunca he incluido en un cómic por temor a que resultara demasiado descabellada: Iba con mi pareja por una callejuela del Barrio Chino a las cuatro de la tarde y delante de nosotros caminaba un hombre ebrio cantando una ranchera. De repente escuchamos un grito y un golpe enorme justo delante de él. A un jonqui que estaba en una azotea se le fue el pie y cayó desplomado a escasos centímetros del borracho.

En esa época muchos subían a los terrados para que nadie les molestara, y aquel acabó cayendo a la calle en mitad de la canción.

Jaime

DS: ¡Qué barbaridad! Tienes que incluirlo en la siguiente historia. Sangre de Barrio nació como una serie de historietas en El Víbora a finales de los 80 y principios de los 90. ¿Cómo surgió la idea de recopilarlas en un volumen integral?

Jaime Martín: La Cúpula llegó a recopilar la primera y la segunda parte en un álbum, pero no fue hasta llegar a Norma Editorial cuando se reunieron las tres partes en la Colección Nómadas.

Esta nueva edición las recopila por primera vez a un tamaño muy cercano al original. Para mí es la mejor edición que se ha hecho hasta la fecha, con una portada que rememora la primera edición en grapa y el edificio Vanguard, una antigua fábrica de electrodomésticos de mi barrio que actualmente se encuentra en remodelación.

DS: Sangre de Barrio te valió el Premio al Autor Revelación en el Salón del Cómic de Barcelona ¿Cómo viviste ese reconocimiento y qué impacto tuvo en tu carrera?

Jaime Martín: Fue un espaldarazo. Yo tenía unos 23 años, quería ser dibujante y había hecho todo lo posible por publicar. Que tu primer álbum tenga buena acogida y reciba un premio fue como si me abrieran la puerta de la profesión diciendo: «Lo has hecho bien, ahora demuestra qué más sabes hacer«. Fue un empujón de moral para confirmar que podía tener un futuro en esto.

DS: ¿Has retocado alguna página para esta nueva edición?

Jaime Martín: No. El primer impulso al reeditar siempre es arreglar viñetas o pulir diálogos, pero mi editor en Norma Editorial, Álvaro Nofuentes, me aconsejó no hacerlo.

Tenía razón: Retocar cuatro detalles no cambia la totalidad del libro; habría que redibujarlo entero o dejarlo tal cual. Lo único que ha cambiado es la tipografía de las primeras partes, que originalmente estaba rotulada a mano y ahora cuenta con mi tipografía digital para dar coherencia al tomo. Hay que dejar las obras con la perspectiva de la época en que se crearon.

Jaime

DS: Leyendo el libro hoy en día, muchos lectores se preguntan si lo que cuentas es el retrato de una época pasada o si sigue teniendo actualidad ¿Crees que existen barrios y situaciones parecidas en la actualidad?

Jaime Martín: Hay demasiados paralelismos. No estamos igual de mal que en los 80, las cosas han mejorado, pero la sociedad funciona de forma cíclica. Volvemos a vivir una atmósfera global de tensión similar a la Guerra Fría de aquellos años. Además, la falta de perspectivas entre los jóvenes en los barrios periféricos se sigue percibiendo.

Sigo viviendo en el mismo barrio de L’Hospitalet, Santa Eulalia, y veo los mismos grupos de jóvenes deambulando de madrugada, el incremento del uso de armas blancas en las periferias europeas o la conflictividad ligada al tráfico de drogas. Esa sensación de incertidumbre ante el futuro sigue presente.

Jaime

DS: Si tuvieras que señalar una página o escena concreta que sea especial para ti, ¿cuál sería?

Jaime Martín: Hay una escena en la primera parte de Sangre de Barrio en la que los protagonistas van caminando a cometer un atraco y se ve un plano a ras de suelo de sus pies junto a las ruedas del coche de la policía secreta que los va siguiendo. Toda esa secuencia me gusta bastante.

DS: Para terminar, ¿en qué proyectos estás trabajando actualmente?

Jaime Martín: Estoy dibujando un álbum vinculado a mis raíces y a mi barrio, Santa Eulalia, pero ambientado en los años 50, cuando mis padres eran niños. Era un barrio muy humilde repleto de barracas. Quiero reflejar cómo jugaban los niños y cómo percibían a unos adultos marcados por las secuelas de la Guerra Civil, la pobreza, la represión y la delación. Más que una trama convencional, busca ser un fresco histórico de cómo era la vida en aquel entorno.

DS: Jaime, muchísimas gracias por compartir este tiempo con nosotros y por acercarnos tu obra. Ha sido un placer tenerte en Las cosas que nos hacen felices. Recordamos a los lectores que la edición integral de Sangre de Barrio ya está disponible en librerías. Y como decimos siempre: ¡Sed felices!

Jaime Martín: Eso es … ¡Sed felices!

DAve Solis
DAve Solishttp://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Graduado en Trabajo Social. Empecé en el mundo de los tebeos en los 80. Mi primera lectura fue un número de La Espada Salvaje de Conan. La segunda fue un número de Spiderman de forum. Flipé con la peli de Superman, de Christopher Reeve y aluciné en el cine con el Batman de Michael Keaton. Casi 40 años después ... Sigo aquí... Algo alejado del cómic "mainstream" y ... Disfrutando de Las cosas que nos hacen felices.
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