Bienvenidos, amigos de la basura cinemática. Hoy os traigo unas de las joyas de la corona de la ponzoña del cine, donde también existe el concepto de «clásicos del género« lo creáis o no. Hoy os traigo una película que se ríe de si misma, del cine, del espectador, y hasta de un repartidor de pizzas que pasaba por allí. Bienvenidos al fondo del pozo de lodo del cine serie Z. Bienvenidos a la reseña de Tomates Asesinos. Y si queréis ver mas mierda de la buena: este es el lugar.
Los tomates asesinos: Auge y caída del buen cine
Es 1978, el gobierno de los Estados Unidos ha comenzado las pruebas con transgénicos, y los tomates son su última misión. Pero ¡Oh desgracia! Algo sale mal, los tomates… ¿Es posible? ¡Si! Han cobrado vida, y no les gusta la raza humana. Solo el increíble Mason Dixon es capaz de hacer frente a esta amenaza en la que el mundo puede acabar hecho sopa… de tomate.
Este es el magnífico argumento del ataque de los tomates asesinos, que comienza con una cita a Los Pájaros de Hitchcock y una canción tan sincera como pegadiza y que yo, personalmente, no he dejado de cantar en toda la semana. Los Tomates Asesinos creo la esencia de un género, las películas tan crudamente conscientes de su hedor que son maravillosas, esencia que recogería la contemporánea Sharknado.

Una vez los tomates asesinos ya son una preocupación mayor, asistimos impávidos a una oleada de crímenes tomatiles, todos ellos inteligentemente ocurridos fuera de cámara, porque tampoco mola eso de enseñarle todo al espectador desde el principio, hay que dejar que lo que se ve y lo que no sea un todo. Una genialidad por parte de su director John de Bello, que se ocupó también del guión, la producción y la letra de la canción inicial.
¿Quién es quien en Los Tomates Asesinos?
Mason Dixon: Nadie sabe quien es ni que hace, pero ahí está, dirigiendo la operación con un éxito limitado y siendo objeto de intrigas palaciegas. Su equipo de élite consta de Sam Smith, experto en disfraces; Gretta Attenbaum (D.E.P), nadadora experta; Greg Colbum, submarinista y el Teniente Finletter, paracaidista. Un equipo de élite para acabar con los tomates.

Jim Richardson: Jefe de prensa de la casa blanca. Importante miembro de la investigación ya que tiene un huerto en casa en el cultiva zanahorias, lechugas y… TOMATES. ¿Será el guapo jefe de prensa un agente doble? ¿Habrá conseguido su cercanía con estas frutas cambiarle de bando?
Lois Fairchaild: La nueva en el periódico, la chica guapa de la sección de sociedad a la que asignan, por sorpresa, el caso de los tomates asesinos. Un grito que, asumo, se trataba de uno de los primero brotes de feminismo en el cine, riéndose del tópico de la chica guapa y tonta. Cualquier parecido con Lois Lane es causalidad.
Ted Swan; Publicista. Por que sí, cuando una horda de tomates asesinos invade américa del norte, lo que el presidente necesita es una campaña publicitaria que convenza a su pueblo de que «América va bien». Jose María Aznar se encuentra entre uno de los muchos admiradores de esta obra.
Las razones para ver El Ataque de los Tomates Asesinos
Los tomates asesinos tiene todo lo necesario para proporcionar un buen rato. Feroces ataques de endomoniados tomates; magníficas referencias al cine contemporáneo, como tiburón y maravillosas críticas al gobierno, a la sociedad y al progreso por el progreso. Algunas de sus veladas críticas inspiraron a Alan Moore para su V de Vendetta. Nunca he visto semejante ferocidad en una obra fílmica a la hora de atacar a las instituciones. Ni Al Gore.

Pero si la crítica social no es lo tuyo y te tira más el musical ¡No hay ningun problema! Por que de Bello no tiene ningún problema en poner la trama en suspenso para meter una animada canción sobre lo que acaba de pasar. Y si eso no es tener recursos narrativos, que baje Dios y lo vea. Porque además, para más versatilidad, el escribió las letras. Y ahí vuelve: «Attack of the killer tomatoes, attack of the killer tomatoes…» Y es que la música es de vital importancia en la obra, ya que «Amor de pubertad» el número 1 del mes en las listas de ventas, es el arma mas poderosa contra las terribles frutas.
Critica social, canciones, terroríficas escenas de pelea entre el ser humano y el tomate, intrigas periodísticas, amor… A esta película no le falta de nada. Ni siquiera secuestros de niños, sus toques de humor o, incluso, alguna que otra técnica de metacine que termina de ponerle la guinda al pastel. Y, si no os lo creéis, aquí os he traído una recopilación de criticas de los mas diversos medios de comunicación:
«Inspiradora, audaz y, sobre todo, llena de esperanza»
Mi vecina del quinto
«Una obra de arte, John de Bello consigue canalizar el séptimo arte y llevarlo a un nuevo nivel de auto-consciencia»
Mi peluquero
«Pura mierda. No se como puedes tragarte esa basura, Sofía»

Y con esto, os espero en la próxima Reseña Basura, que dudo que sea mejor, porque hemos tocado el techo con esta obra maestra del género. Hasta entonces, sed felices.




La simplicidad de lo complejo, es lo que convierte a estas obras perennes y pueriles es funestas obras maestras que emotiva a un viaje de sensaciones que un esperan encontrarse de camino a la conciencia. es por ello que infunden en nuestro ser los más solemnes deseos de superación a través de esta obra cinematográfica que se puede disfrutar en diferentes niveles de éxtasis sistemático acompañados de la atmosfera que causa el temor de morir bajo las manos de un tomate con intenciones expansionistas que no respeta los estándares de las sociedades.
Porque si no que seriamos, Animales ?
Sofía tus criticas darán frutos no le hagas caso a lo que dice Pedro, y recuerda pagarle el soborno a la del quinto piso y a tu peluquero!
Un Abrazo!
Si no, seríamos tomates, Gabriel!! Gracias por tus críticas a las críticas. Esta meta crítica me llevará a la excelencia, lo prometo.
me gustan los tomates asesinos
Hasta que se rebelen…
No esperaba menos de tu peluquero viendo el peinado que te hace. En cuanto a tu vecina la del quinto, la que entra y sale del psiquiátrico, creo que ese día se confundió de película.
Tu odio me hace más fuerte!
Corazón, me ha dicho un porg que no te ha gustado Los últimos jedi. ¿Cómo vas a ver esas cosas? Es que si te pasas el tiempo viendo Tomates asesinos, Sharknado y Nazis Zombies luego no puedes apreciar lo bueno.
No me ha gustado nada. Eso pasa por dejarme sola con esta gentuza, Pedro. Que no hay nadie que me haga entrar en razón.
Pero ¿En serio te han gustado esas dos horas y media de nada?
De nada no, Sofía. Es un enorme «zas, en toda la boca» a todos los fanáticos de Star Wars, esos que se preguntaban (nos preguntamos, yo el primero) quienes eran los padres de Rey, de dónde salía el mapa que llevaba a Luke, por qué se había retirado, quién era Snoke, etc etc etc. Es decir, pajas mentales. Preguntas sin respuestas. La desmitificación de la saga. ¿La Fuerza? ¿La espada de Luke? Una mierda todo. A la papelera. Al barranco de la isla, como hace Luke con su espada. Y además lo hacen aposta, con toda la conciencia del mundo. Y encima les importa una mierda. Han usado dos horas y media para decir: nos importáis un pito y haremos lo que nos salga de los coj,… Es lógico, normal y comprensible que la gente se haya cabreado.
Ese detalle es lo que me gusta. El resto de la película: las mismas virtudes y defectos que el resto de la saga. Exactamente los mismos: agujeros de guión, incoherencias, personajes mejores y peores (¿soy el único al que le sobra Benicio del Toro?), escenas espectaculares, acción, humor. Sí, humor. Y mucho mejor que cuando George Lucas creía que Jar Jar Binks era Chiquito de la Calzada, por no hablar de los penosos chistes que hacía Ewan McGregor.
En fin, que podríamos escribir novelas pero, en el fondo, todo se reduce a una cosa: nos gusta una cosa porque sí, porque nos gusta y ya está. Podemos analizar las cosas desde un punto de vista técnico, podemos argumentarlo, racionalizarlo, etc pero no tiene que gustarte una cosa por el hecho de que este bien hecha o mal hecha. Un ejemplo: las películas de las reseñas basura. ¿Te gustan? Pues ya está. No tienes que justificarte. ¿Están hechas con el culo, la mayoría? Pues también. A mi, por ejemplo, que estudie Historia del Arte y que mucha gente supone que tengo que babear frente a todos los cuadros, me gusta un cuadro que se llama «La bebedora de ajenjo», de Degas, mientras que «Los girasoles» de Van Gogh me dejan bastante frío. ¿Herejía? Pues no. Le reconozco su importancia pero no tienen porque gustarme. Además, renuncio a convencer a nadie. No vale la pena y es perder el tiempo. Yo disfruto de Los Últimos Jedi como tu de Sharknado, que la vida es demasiado corta para perderla en según que cosa. Un beso.
En primer lugar, tienes razón en que a cada uno nos gusta una cosa y no hay que disculparse por ello. En segundo lugar, no hay nada que me convenza de que hay algo bueno en Los Últimos Jedi. Y, por último, echaba de menos discutir contigo 🙁
Por cierto, los porgs son bastante tétricos. Y tienen que saber muy muy bien.
Pero cómo he estado vivo tanto tiempo sin conocer esta película
Porque aun no había llegado yo a tu vida. Por suerte, eso ha cambiado.