Desde los inicios de la ficción, el ser humano se ha sentido atraído por las posibilidades que alberga el futuro, tanto el individual como el colectivo. Es una hoja en blanco en la que cualquier desvarío cabe y todos nuestros sueños pueden realizarse. Pero del mismo modo que los sueños pueden convertirse en pesadillas, las utopías puede transformarse en distopías. La urgencia que el avance nos despierta es dual: por un lado nos posee la fascinación del abanico de posibilidades que este nos ofrece; pero por otro, los miedos y preocupaciones de su mala praxis nos invaden. Y de este pesimismo intrínseco de la naturaleza humana nace la distopía, una manera de prever posibles desenlaces del ignoto futuro, tanto del lejano como del cercano.
Desde hace unos años, estamos presenciando todo un «boom» en este tipo de productos, que se multiplican y expanden ante un público que se siente más atraído que nunca hacia estas historias. Dos de los máximos exponentes -en cuanto a popularidad- recientes y que acaban de retomar sus emisiones con sus respectivas segundas temporadas, son The Handmaid’s Tale y Westworld. Dos productos que, mirados detenidamente, tienen un temario muy similar, pero dos maneras de hacer y contar completamente distintas. Me propongo desgranar las diferentes narrativas de ambas series, y mostrar por qué Westworld no será una gran serie y The Handmaid’s Tale sí.
Esclavitud a los diálogos. Mostrar antes que contar
Como ya he dicho antes, ambas series comparten diversos temas en común como la insurrección ante un poder corrupto e injusto o la reivindicación de la mujer. Las dos se encuentran en un futuro más o menos cercano, pero, y aquí es donde empiezan sus divergencias, ponen el énfasis en puntos distintos: Handmaid’s Tale en sus personajes y Westworld en su universo. ¿Quiere decir esto que el mundo de Handmaid’s Tale sea más pobre o simple? Ni de lejos. Pero al haber puesto el centro del desarrollo en sus protagonistas, el funcionamiento y configuración de este universo se revela de manera paulatina vía sus personajes, dejando que la serie respire y pueda calar más en el espectador. En cambio, Westworld necesita que el público comprenda el contexto completo del lugar en el que ocurre su historia y, al haber invertido gran parte de sus esfuerzos en la tecnología, tiene que estar dando explicaciones constantemente acerca del porqué pasa lo que pasa y cómo.

El resultado es que una basa su progreso en acciones y otra en explicaciones. Todo guión de una obra considerada como clásico o como producto gran calidad, pasa por una norma simple pero estricta: mostrar antes que contar. Al buscar un núcleo más emocional, Handmaid’s Tale puede permitirse mostrar constantemente, moviéndose por el subtexto y por las reacciones, mientras Westworld pierde demasiado tiempo justificándose.
La profundidad de personajes
Al ser necesarias estas holgadas explicaciones sobre el funcionamiento tecnológico y sobre la viabilidad de las acciones, se pierde espacio para el desarrollo de personajes. Al tener menos lugar para su crecimiento, Westworld muchas veces tiene que recurrir a la estandarización de sus personajes para polarizar la trama y facilitar así el progreso argumental. Esto se ve reflejado en las diferencias del tratamiento que reciben los temas comunes en ambas series, siendo The Handmaid’s Tale mucho más capaz de captar los matices y de profundizar en las claves de los dilemas, tratando las cuestiones con una mayor contundencia y no quedándose en el discurso, a veces encorsetado, del que abusa Westworld.
Lo bonito ante lo poético
Curiosamente, lo visual es otra parte del cómputo de la serie que se termina resintiendo. La dependencia de los diálogos que Westworld en ocasiones padece, repercute en la pérdida de dinamismo de los escenarios. Al necesitar contar demasiado, los entornos dependen única y exclusivamente de su estética para evitar la monotonía, mientras que en Handmaid’s Tale llegan a ser un personaje más, comunicando y fortaleciendo la necesidad dramática de cada escena.
Ambas series son indudablemente atractivas a la vista, teniendo una dirección de fotografía fantástica las dos, pero al utilizar la estética como un elemento narrativo más, The Handmaid’s Tale consigue trascender a lo poético, siendo capaz de decir una cosa con los diálogos y otra con el entorno, creando esa cuarta dimensión narrativa que sale del comunicar mostrando y no mostrar comunicando. Esa es la característica que distingue los buenos productos de los grandes.
Conclusiones
Ante todo, debo decir que no creo que Westworld sea una mala serie, tiene sin duda momentos muy buenos y propuestas sumamente interesantes. Pero por culpa del modelo narrativo al que se ha encadenado, hay momentos en los que colea, y su necesidad explicativa la priva de llegar a esa siguiente capa de calidad que los grandes productos gozan. Los diálogos son sin duda importantes, pero en contra de lo que la mayoría de la gente piensa, el guión no son solo las conversaciones, es todo aquello que se ve aparece en pantalla. Hitchcock se explicó mejor que yo cuando dijo: «cuando un guión está terminado y se le han añadido los diálogos, se puede empezar a rodar». Mostrar antes que contar, subtexto antes que texto.
Ambas series merecen reconocimiento y su lugar en la mente del público a la hora de escoger qué distopía ver, pero cuando el tiempo pase y la historia ponga las cosas en su sitio, Westworld no entrará en el olimpo de la ficción televisiva por no haber sabido encontrar el equilibrio entre lo visual y lo textual, entre explicar y mostrar, entre decir y evocar.





Hola Pablo. Interesante articulo. Otro de los problemas de Westworld que tiene que ver con el guion, es la propia inconsistencia del mismo, este es un sintoma Made in Nolan que siempre tienen casi todas sus propuestas. Establecer ciertas reglas de logica interna dentro de la ficcion para luego ellos mismos pasarselas por el forro constantemente (vease el funcionamiento del parque,la propia vigilancia y seguridad del parque o la trama de Maeve) con tal de darle giros de tuerca a la trama y tratar de sorprender al espectador, esto requiere que haya que dar verdaderos saltos de fe que en una obra de cienciaficcion tan compleja,tan densa y tan pretenciosa a ratos, llega a sacarte de la experiencia. Saludos.
Buenas Solidus y gracias por comentar.
Coincido contigo. Por la dinámica de la serie, tanto personajes como historia tienden a estancarse, ya que no hay mucho espacio para su desarrollo y la trama se polariza, haciéndose previsible. Y precisamente por eso, necesitan giros complicados para impactar al público y mantenerle enganchado, provocando en ocasiones incongruencias y, como bien señalas, sacándote de la experiencia.
Pues precisamente para mi, con el segundo capitulo, Westworld se ha solidificado totalmente. Ha sido una gran sorpresa que nunca pensaria que se llegaria a hacer ( El hilar tantas cosas ) teniendo en cuenta como han sido hasta ahora. Mi opinion es que va a dar mucho de que hablar esta temporada, ya que Juego de Tronos en un año se acaba, y hay mucho en juego con Westworld.
Hola Corvus y gracias por tomarte el tiempo de comentar.
En el artículo no hablo de su falta de calidad, simplemente trato de reflexionar sobre dos series distópicas que tienen un temario de fondo común (rebelión ante el poder establecido, alzamiento de la mujer como figura fuerte…) pero que lo tratan de maneras distintas. El ejercicio de observar estas discrepancias en el tratamiento y ver los grados de contundencia a los que llegan, lo encuentro sumamente interesante y beneficioso de cara a entender mejor lo que consumimos, y por eso de la existencia de este texto.
Por supuesto que la serie tiene cosas muy interesantes, y ojalá esta temporada sea mejor que la primera (que tampoco la considero mala).
Lo que trata Westworld y The Handmaids Tale es totalmente distinto, la comparación la tomas desde el punto de que son futuros distópicos, pero no van de la mano, por así decirlo.
Es como si comparas Los 100 y Altered Carbon por el simple hecho de ser futuros distópicos.
Además el «universo» de The Handmaids Tale es totalmente explicable en la propia sinopsis de la serie mientras que Westworld necesita autoexplicarse por la complejidad que la serie conlleva, pues la sinopsis de la serie es sólo un ápice de lo que la serie luego es, totalmente al contrario de lo que le ocurre a The Handmaids Tale, donde la sinopsis explica de lo que trata la serie y la base está tomada, por lo que carece de «complejidad» (en comparación a Westworld, pues la trama de The Handmaids no es precisamente fácil).
Buenas Jorgejo y gracias por comentar.
Por supuesto que son series distintas, pero comparten temas centrales como la rebelión ante el poder establecido y el emerger de la mujer como una figura fuerte. El motivo de este artículo es el mostrar las discrepancias de tratamiento en estos temas, no hablar de ellas porque simplemente sean distopías, tienen más en común que solo eso.
Lo que dices de la complejidad de Westworld es cierto, de hecho hablo de ello, pero esta complejidad radica en que ha puesto más énfasis en su universo que en los propios personajes, lo que resulta en una menor contundencia para tratar los temas que trata a diferencia de The handmaid’s tale.
El objetivo del artículo está en exponer dos series con maneras de hacer muy distintas pero con reflexiones centrales muy similares, y ver los motivos por los que Handmaid’s los aborda con mayor contundencia.
Yo coincido sobre todo en el tema de la verosimilitud de la de Westworld, un disparate total que a mi personalmente me saco de la historia porque básicamente,ya no te crees nada.Tambien coincido en lo de Nolan,un creador, en mi opinión, excesivamente sobrevalorado.En cuanto a la de Handmaid,s he de decir que me ha gustado a medias porque tiene,bajo mi opinión, un gran problema y es que es que no logra explicar bien el porque y el como se llego a ese nivel tan bestia de recortes de libertad.Todo lo demás,perfecto.
Buenas Diego, gracias por pasarte por aquí y comentar.
No sé si sobrevalorado sería el término, pero muchas veces el boca a boca y lo mainstream tiende a sobredimensionar las cualidades de creadores y productos, mitificándolos precozmente y haciéndoles más daño que otra cosa, ya que sus verdaderas virtudes se pierden en la vorágine sensacionalista. Por eso, es sano mantener una mentalidad crítica con todo y apreciar los matices en las creaciones, ya que nunca es todo blanco o negro.
Coincido en que Handmaid’s tiene todavía mucho que explicar y esperemos que lo haga. La serie ya ha demostrado que sus revelaciones son paulatinas pero contundentes, y es probable que la primera temporada haya sido para conectar realmente con los personajes y contextualizar. Cosa que suelen hacer muchas series, dejando el auténtico desarrollo y progresión para las siguientes temporadas, cuando el público las afronta con un mayor vínculo con sus personajes y tiene menos que explicar de ellos.
Es un interesante artículo pero no termino de estar de acuerdo. Me he visto únicamente las dos primeras temporadas de ambas series, así que má allá de allí no puedo opinar. Es evidente que el universo de Westworld es más complejo y explican muchas más cosas, pero no únicamente por el factor tecnológico, sino porque the handmaid, no quiere explotar el otro factor que debería ser primordial en su universo, que es la política. Se centran mucho en los personajes y muy poco en lo que pasa en el mundo, pero es porque quieren no porque deban, mientras que Westworld se centra más en el mundo que han creado. Creo que viendo las primeras temporadas, quedan muchas más preguntas sin contestar en the Handmaid que en Wesworld. Por ejemplo poco o nada han incidido en las Naciones Unidas, que recordemos tiene en su carta Magna cuatro tratados sobre derechos humanos. La mencionan de pasada. También se menciona muy de pasada los posible problemas comerciales derivados de la expulsión del país de las Naciones Unidas, porque es de suponer que los expulsaron. Por qué en Cánada están tan bien las cosas? Que tienen para darles dinero a mansalva a los miles de refugiados que han llegado. No se, tienen mucho que explicar y me gustaría que se diera ese caso en vez de centrarse tanto en los personajes, ir a burdeles, etc. Me gustaría que se centraran más también en la política que nos mostraron en el último capítulo y los ojos. Westworld por el contrario en esta primera temporada me pareció más redonda, y tuvo buenos giros en el guión. Si que es cierto que visualmente, ambas series en su estilo, son excepcionales, pero en Westworld es más común esa excepcionalidad. En cualquier caso, ambas series me gustan, y cuando esten completas las segundas temporadas me pondré a ello.
Me alegra que te haya parecido interesante el artículo.
Tienes toda la razón en que Westworld explica mucho más acerca de su mundo que Handmaid’s, como digo en el artículo, las series ponen el énfasis en aspectos diferentes: una en sus personajes y la otra en su universo. Precisamente por esto Westworld explica tanto del funcionamiento de su mundo, porque depende en gran parte de lo complejo y rebuscado de este para funcionar, mientras que handmaid’s lo consigue con menos. Al tener que explicarse tanto, es lógico que haya menos espacio para el desarrollo de personajes -menos aún siendo lo coral que pretende ser Westworld- y la contundencia del drama se reduce, teniendo que compensarlo con repentinos giros en su historia y extensos monólogos moralistas un tanto pretenciosos.
Totalmente de acuerdo en que a Handmaid’s le faltan muchas cosas por explicar y que deberían hacerlo, pero la serie ya ha demostrado que las revelaciones de su universo son paulatinas pero contundentes y que van ligadas a la progresión de personajes. No quiero hablar por los creadores de la serie y anticiparme al futuro, pero muchas veces lo que hacen esta clase de productos es hacer que conectes con sus personajes en las primeras temporadas y mostrarte su contexto más adelante, cosa que parece que es lo que está haciendo esta segunda temporada, aunque es demasiado pronto para juzgar todavía. Esperemos que sea el caso y averiguemos más de su intrigante universo.
De todos modos, disfruto con ambas series y creo que tienen cosas interesantes, simplemente creo que handmaid’s alcanza unos niveles de contundencia superiores al tratar los temas que tiene en común con Westworld, pero por supuesto que ambas son disfrutables y es bueno tener distopías de calidad.
Aunque no termines de coincidir con mi postura, los debates sanos y respetuosos siempre son productivos, gracias por comentar.
Ok gracias por contestar y si,coincido contigo en que tiene margen aun para desarrollar esa trama,en mi opinión,importante sobre el porque se llego a ese tremebundo estado.He leido el comentario de abajo de Pablo y también estoy absolutamente de acuerdo,pero como bien dices tu aun hay margen.Por cierto y cambiando de serie os recomiendo The terror,llevo 6 episodios y la verdad es que tanto la trama,el desarrollo, las actuaciones y el diseño de producción son fantásticos.Todo un descubrimiento.