Análisis de Arrow. Temporada 8. Episodio 6: Reset

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Bienvenidos a un nuevo análisis de Arrow, que se acerca ya a las Crisis en las Tierras Infinitas (de las cuales haremos también análisis) que pondrán patas arriba el Arrowverso. O eso esperamos. De momento os dejo el enlace a los análisis anteriores de esta serie y del resto de series del Arrowverso y vamos al lío.

Bienvenidos al día de la marmota

El episodio de esta semana es muy, muy entretenido. Tras la emboscada en el tejado de la semana pasada, Oliver despierta en lo que parece ser una realidad alternativa. John y Lyla le piden disculpas por lo que pasó, le dicen que todo está arreglado y que han pasado unos días desde aquello. Todo parece normal hasta que aparece Quentin Lance, que murió en la temporada 6 a manos de Ricardo Díaz (y eso que muchos pensáis que era un enemigo del montón, pero en fin). Pronto les llega el aviso de que la central de policía ha sido tomada por unos terroristas y para allá que van. Tras una breve escaramuza, explota una bomba que los mata a él y a Quentin y, oh sorpresa, se reinicia el episodio. Oliver se despierta y revive otra vez lo sucedido. Parece que está metido en un bucle temporal creado por El Monitor y que tiene que evitar que explote la bomba que los mató antes. Sin embargo pronto descubrimos que el objetivo no es detener la bomba. Lo que provoca ese reinicio es la muerte de Quentin Lance.

Laurel también está atrapada en ese bucle, en lo que interpreta como un castigo de El Monitor por no traicionar a Oliver. Ambos se pegan a Quentin como una lapa para impedir su muerte las veces que haga falta. Sin embargo, tras morir más veces de las que a uno le gustaría, pronto queda claro que ese no es el objetivo que busca Mar Novu. Laurel escapará del bucle temporal tras despedirse de Quentin, algo que ninguno de los dos pudo hacer. Quentin le dice lo orgulloso que está de ella y ella le da las gracias y le dice que si es una superheroína es por él. Oliver se despide también de Quentin y acepta que no puede escapar de su destino. No tiene sentido luchar contra lo inevitable. Tras la prueba, Laurel y Oliver se reúnen con John Diggle y con el Baby Arrow Team donde empezó todo, en Lian Yu, listos para la prueba final.

Atrapado en el tiempo vs Al filo del mañana

Las referencias / homenajes del episodio están más que claras. Por un lado tenemos esa obra maestra que es Atrapado en el tiempo (Groundhog Day), la película donde Bill Murray revivía incontables veces el mismo día. Hasta le han puesto a Oliver un reloj muy similar cuando se despierta, marcando las 6:27 PM, algo de agradecer porque a Bill Murray lo despertaban a las 6 de la mañana con un frío que pelaba. ¡Arriba excursionistas!.

Si Groundhog Day era la referencia generacional de Quentin Lance, que la debió ver de joven, para Laurel (más joven) la referencia es Al filo del mañana (All You Need Is Kill), la película donde Tom Cruise moría una y otra vez en un intento de salvar el mundo de los alienígenas. Tanto una como otra sirven de modelo al episodio, aunque para Oliver y Laurel no sea tanto tiempo como para sus precedentes. Para Bill Murray, el director y guionista de la película, el añorado Harold Ramis, llegó a calcular unos 40 años reviviendo una y otra vez el día de la marmota (aunque en la película sólo se muestran 38 días). Por otro lado, no sabemos exactamente cuántos días muere y revive Tom Cruise, pero también debieron ser unos cuantos años.

Hasta siempre, Quentin

Si la semana pasada nos despedíamos de Anatoly, en esta ocasión le ha tocado el turno a Quentin Lance, interpretado desde el principio de la serie por Paul Blackthorne. Quentin no lo ha tenido nada fácil. Ha sido el personaje que más ha evolucionado (si descontamos al propio Oliver). De perseguir al Encapuchado a ser el más firme defensor de Flecha Verde, Quentin tuvo su momento de gloria cuando se lió con la madre de Felicity. El episodio era más que necesario no solo para homenajear al personaje y su intérprete sino también para dar un sentido a los vaivenes que sufría en cada temporada, que si ahora enemigo, que si amigo, que si traiciono a Oliver, que si confío en la Laurel mala… Más de una vez estuvimos a punto de mandarlo a paseo pero al final le cogimos cariño. Emociona la escena de despedida con su hija (porque a estas alturas ya es su hija) y con Oliver. La serie está dando un paseo por los escenarios que la han caracterizado y haciendo justicia con personajes que tuvieron un final algo desdibujado.

Hasta siempre.

Nada más. Como ya he dicho, un episodio muy, muy entretenido, a la par que emotivo. Que lástima que no hubiesen ido más al grano en las temporadas anteriores. De momento, nos queda uno para llegar a las crisis, así que os dejo con un avance del siguiente episodio y de las crisis dichosas. Un abrazo, sed felices.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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