Hace unos días se estrenó el primer capítulo de la cuarta temporada de Bates Motel y junto con su llegada revive mi afición por Norman Bates y su locura. En las siguientes semanas estaré analizando capítulo tras capítulo, y cabe resaltar que dichos análisis estarán llenos a más no poder de SPOILERS tanto de la serie como del libro y película Psicosis. Así que les sugiero ponerse al día antes de leer este artículo.
Para quienes no la conozcan, Bates Motel está protagonizada por Vera Farmiga y Freddie Highmore y es una precuela del clásico del cine Psicosis dirigida por Alfred Hitchcock a principios de los 60’s que nos cuenta la historia de un asesino que tiene una extraña relación con su madre. La serie por otro lado, nos trae a Norman Bates del siglo XX al siglo XXI y narra su adolescencia y las circunstancias que lo llevaron a acabar siendo un asesino en serie.
Ya habiéndose advertido sobre los spoilers… empecemos con el análisis del primer capítulo titulado “Un peligro para sí mismo y para los demás”.
Las primeras dos temporadas de Bates Motel fueron muy buenas pero hay que admitir que la tercera fue más bien floja y tediosa, prácticamente no vimos a Norman y todo se centró en subtramas que por lo menos a mi no me importaban mucho. A penas en los últimos capítulos se recompuso dejándonos un final excelente en donde vimos a Norman completamente fuera de sí asesinando a su primer amor Bradley Martin, para luego desechar su cadáver y auto en un lago al puro estilo de Psicosis. He de decirles que tenía mis dudas de cómo iba a desarrollarse esta cuarta temporada, pero desde los primeros minutos nos damos cuenta que la serie viene rodada, y que como el nombre del capítulo lo indica, Norman Bates es un peligro tanto para él como para la gente que lo rodea.

El capítulo empieza con el Sheriff Alex Romero terminando de limpiar los últimos trapos sucios de Norma, con Emma en el hospital a punto de entrar en cirugía para su trasplante de pulmones comprados por la bondad y el dinero de Dylan. La trama sigue con Norma sumamente preocupada por no saber dónde se encuentra su hijo, y con un Norman que despierta muy trastornado en medio de un pastizal convencido de que fue su madre y no él quien asesinó a Bradley Martin.
De vuelta al hospital, conocemos a la madre de Emma quien no había aparecido nunca en la serie y a la que le hubiera convenido no aparecer. Con la llegada de esta mujer podemos darnos cuenta que el padre de Emma no es solo el maravilloso padre abnegado que hemos visto con anterioridad, parece ser que tiene un pasado violento y que quizá fue esa violencia la que llevó a la madre de Emma a abandonar a su familia. Por lo visto en esta serie ningún personaje es una fuente de bondad. Tras el encuentro con su ex pareja, la madre de Emma decide (prácticamente a la fuerza) marcharse del hospital y registrarse en el motel Bates para lograr que algún miembro de esa maravillosa familia le entregue un peluche y una carta a Emma, porque claro, no es suficiente con un marido maltratador, necesitas sumar a un potencial psicópata a tus contactos.

Por otro lado, vemos que Norma ha sido informada que en medio de su estado, Norman a atacado un hombre y ha
sido llevado a un horrible centro psiquiátrico del estado donde tendrá que pasar unas cuarenta y ocho horas para ser dado de alta. Alex Romero, no está dispuesto a ayudarla. Ya está cansado de lidiar con sus problemas, y no es para menos, este hombre lleva esperando tres temporadas y Norma no le suelta ni un beso pero si lo carga con sus líos. Ojalá Romero siguiera por el camino de la indiferencia y se diera cuenta que acercarse a
Norma es labrarse una muerte segura. Depués de encontrarse con que Romero no piensa ayudarla, Norma intenta conseguir que ingresen a Norman en el precioso loquero de la élite Pineview, pero sin seguro, dinero, contactos, ni diagnóstico, su intento resulta fallido. Pero ella no se rinde, intenta persuadir a un psiquiatra con sus encantos para terminar estrellándose con otro muro ya que dicho psiquiatra es totalmente gay e inmune sus insinuaciones, parece que este no es el día de Norma.

Después de problemas burocráticos y con la promesa de conseguir tratamiento para Norman, Norma logra sacarlo de ese horrible hospital. Es ahí donde nos damos cuenta que Norman va en picado. El apego con su madre es cada vez más obsesivo, le hace prometer que nunca va a permitir que lo alejen de su lado, y como es natural en todos los adolescentes, pasan la noche en la cama y en los brazos de su madre, porque nunca está de más forjar una estrecha y edípica relación con su progenitora.

Norma se ve obligada a dejar encerrado a Norman en la mañana para ir a ver a Romero, pero no para disculparse o pedir una cita. Ella va a la cita y le pide matrimonio, no porque quiera pasar el resto de su vida al lado del policía, que siempre ha estado ahí para cuidarle las espaldas, no, para nada, ella simplemente necesita el seguro médico de Romero para
poder internar a Noman en Pineview. Pero como a ella el romance no se le olvida, le dice a Romero que está dispuesta a tener sexo con él, que a ella no le molestaría hacerlo, que le da completamente igual. Sin embargo Romero se mantiene en su postura de no intervenir y le pide que se marche, aunque presiento que su postura no durará mucho porque recordemos que en el libro se cuenta que Norma se casa con un policía, y los dos son asesinados por Norman. Esperemos que Norma le de al menos un poco de buen sexo a Romero para que su muerte no vaya a ser totalmente en vano.

Ya vimos la romántica propuesta de Norma a Romero. Ahora volvamos a la casa de los Bates donde Norman azota las
puertas de la habitación hasta romperlas tras darse cuenta que su amada madre se ha ido y lo ha dejado encerrado. Como es típico en cualquier persona, porque un vaso de agua o una ducha serían demasiado extravagantes, cuando Norman logra salir del encierro decide calmarse poniéndose ropa de su madre y sentándose frente al espejo haciendo ademanes con los que
nos damos cuenta que Freddie Highmore hubiera sido un buen candidato para interpretar a Lili en la Chica Danesa. Ya metido en la ropa de su madre y convencido de ser ella, Norman atiende la puerta encontrándose con la madre de Emma, quien después de recibir una negativa por parte de Norma, decide pedirle al chico del que su hija le ha dicho que ha estado enamorada que haga entrega de la carta y el bendito peluche. Norman como buen ciudadano le invita a pasar a tomar el té y ella acepta a pesar de parecerle muy extraño encontrarse con un adolescente vestido con la bata de su madr. Después de una charla amena y una buena taza de té, el capítulo no podía acabar en mejores términos que con Norman ahorcando a la madre de Emma con su propia bufanda y reclamándole el haber abandonado a Emma a pesar de su enfermedad. Como dije antes, a esta mujer le convenía más seguir estando ausente en la vida de su hija.

Para concluir un poco. En este capítulo vemos que Emma ha tenido un trasplante exitoso y que su relación con Dylan promete, aunque no tengamos ni idea en donde va a acabar eso, aunque posiblemente sea con sus muertes a manos de Norman. También tenemos indicios del futuro matrimonio de Norma con Romero, lo que nos acerca cada vez un poco más a los eventos desarrollados en Psicosis. Y por último, nos damos cuenta que Norman es cada vez más peligroso y que su alter ego como Norma se encuentra cada vez más latente. Este ha sido el capítulo que más se ha acercado a Psicosis y al parecer la serie sigue esa senda a pasos agigantados, lo que quiere decir que no quedan muchas temporadas por delante. Por mi parte sigo contemplando la idea que que muy posiblemente veamos un remake de Psicosis en la última temporada de Bates Motel, aunque todavía no termino de convencerme que sea conveniente.



