Bienvenidos al penúltimo análisis de Bates Motel. Sí, tan sólo resta un episodio para concluir la historia de Norman en White Pine Bay. En nada tendremos que decirle adiós a esta gran serie. El hogar de los Bates esconde muchos secretos que buscan salir a la luz, y tal parece que la astucia de Madre está vez no será suficiente para sacar a nuestro protagonista del laberinto en el que se ha metido. Sin más preámbulos, entremos en materia y SPOILERS con este capítulo titulado “Visiting Hours” (Horas de visita).
1. Condena
Al igual que en el anterior, en este episodio siguen jugando con los reflejos y las pantallas para representar la dualidad de Norman y el dominio de Madre sobre su cuerpo, tan solo al inicio vemos a Norma siendo fotografiada mientras la pantalla de la cámara nos muestra a Norman. Las fotografías y tomas de huellas hacen más real la situación para Madre, en cualquier momento podrían trasladar a Norman a una prisión, y por la conversación que mantiene más adelante con su abogada nos esteramos de que incluso podría ser sentenciado a la pena de muerte. Madre aún pretende que crean que es inocente, pero Julia Ramos le deja claro que la opción más cercana a esto es ser declarado inocente por enajenación mental a causa de su Trastorno de Identidad Disociativo, lo que de todas manera implicaría ser ingresado a una institución psiquiátrica de por vida.
En el plan que ha trazado la abogada para la defensa de Norman, Dylan juega un papel muy importante, tiene que estar al lado de su hermano para lograr que el jurado crea que aún hay humanidad en él, y que todo lo que ha hecho se debe a su enfermedad mental. Sabemos que Dylan haría casi cualquier cosa por Norman, pero apenas le acaba de contar a su esposa que el cuerpo de su madre ha sido encontrado, y siendo tan evidente que Norman es culpable de ese asesinato, Emma no está para nada contenta con que reciba ayuda. Ese es el dilema que tortura a Dylan en este episodio, apoyar a su hermano en la vista preliminar con la probabilidad de arruinar su relación, o proteger el matrimonio con la posibilidad de que Norman sea sentenciado a inyección letal.
Finalmente Emma se hace un lado y decide no intervenir en la relación de Dylan con su familia, aunque advierte que es muy probable que la relación no pueda superar estas circunstancias. Dylan asiste a la audiencia aunque se mantiene un poco al margen y no tan cerca de Norman como la abogada habría querido. La acumulación de evidencias de los crímenes de su hermano convierte la situación en algo insoportable para y sale del recinto, seguido por Madeleine Loomis que le adjudica parte de la culpa, ya que no cree posible que Norman
lo haya mantenido engañado toda la vida. Y es que de cierta manera tiene razón, ninguna persona era tan consciente de la enfermedad de Norman como Dylan. Él le mencionó a Norma lo extraño y poco saludable que era el apego de Norman hacia ella, presenció los primeros ataques de ira y transformaciones en Madre de su hermano, encontró pistas de los asesinatos. Dylan siempre tuvo las mejores intenciones, pero fue negligente al no enfrentarse a Norma y detener a Norman antes de que llegara a este punto.
2. Museo interactivo
Como decía en un principio, el hogar de los Bates esconde muchos secretos y algunos de ellos han salido a la luz en este capítulo. Esa secuencia de los policías analizando la escena del crimen ha sido estupenda. Se han enterado de que aunque Norman conserva la habitación de Norma intacta, alguien ha estado durmiendo allí ya que han encontrado muestras, que
pueden pertenecer al cadáver de Norma, al mismo Norman o incluso a Romero que se recostó allí el episodio anterior antes de dispararle a Chick. El cuerpo de este último lo han descubierto en el sótano, también hallaron el equipaje de la madre de Emma, y un búho momificado me ha dado un buen susto. Y si a todo esto le sumamos la voz de Bobby Darin de fondo cantando “Call me irresponsible”, no podríamos pedir algo mejor.
3. Visitas
Tras encargarse de la cremación del cuerpo de su madre y hacer una breve visita a la tumba de Norma, que como ella lo dice, fue más una madre que Audrey, Emma decide volver a Seattle para reunirse con su pequeña hija, dejando que Dylan resuelva sus asuntos en White Pine Bay, pero con la incertidumbre de si la relación logrará o no superar las adversidades. Antes de marcharse, se presenta en la estación de policía para ver a Norman. Tan solo unos instantes de conversación le basta para darse cuenta que ese no es su viejo amigo, y le pide a Madre que le permita hablar con él, sin embargo, el alter ego dice que Norman está durmiendo y que despertará cuando todo esté solucionado. A Emma no le queda más opción que marcharse, no sin antes pedirle a Madre que le diga Norman cuanto lo extraña. Y es que no es para menos, él fue un gran amigo, y prácticamente su primer amor.
Siguiendo con el tema de las visitas tenemos a Romero que se entera por un periódico que Norman ha sido detenido y corre de vuelta a casa de Maggie para averiguar más sobre el tema. Ella intenta nuevamente persuadirlo, le propone marcharse juntos y rehacer sus vidas lejos de todo el caos, dando a entender que sus sentimientos por él van más allá que el agradecimiento y la amistad. Evidentemente, Alex la rechaza y se marcha, yendo directamente hacia la estación con arma en mano para hacerle una visita a su hijastro. Logra entrar amenazando a una funcionaría con el revólver, somete a todos los policías y logra llegar a Norman. Lo saca de la celda y la estación, se suben al auto de la funcionaría y la obliga a conducir. Por último, le exige a Norman que lo lleve hasta el cuerpo de su esposa muerta, y vemos el reflejo de Madre en el espejo retrovisor.
Ha sido un buen episodio, pero siento que desde el sexto que fue una joya, el nivel no ha remontado, y me preocupa cómo van a concluir la historia porque hay muchos cabos sueltos: La desaparición del psiquiatra, Caleb, la investigación que se ha armado con las evidencias de la casa…cruzó los dedos con el deseo de que el final valga la pena.




No lo fue