Análisis de Jack Ryan. Episodio 6: Fuentes y métodos

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Bienvenidos al análisis del sexto episodio de Jack Ryan, la serie de Amazon Prime que se ha revelado como una de las apuestas más sólidas de la cadena. Superado el ecuador de la serie, vamos encajando piezas y llegando al desenlace final. Os dejo con el link a los análisis anteriores y entramos en materia.

6 meses antes

El episodio se abre con un flashback que nos sitúa en Liberia, 6 meses antes de lo que nos están contando. Suleiman y su hermano Ali desentierran un cadáver con el virus del ébola EVD-27, una cepa que les servirá de base para su futuro ataque. Al tratarse de una cepa que se supone erradicada, los análisis no cuadran y los tratamientos resultan equivocados. Sólo la doctora Cathy Mueller se huele algo y más cuando descubre que el paciente cero trabajó en el cementerio y ayudó a desenterrar un cadaver. Veremos como acaba la cosa porque sólo quedan dos episodios y los acontecimientos amenazan con precipitarse.

Willy Fog y Rigodón

Willy Fog y Rigodón, esto… Jack Ryan y James Greer se plantan en Turquía para llegar hasta Hanin y sus hijas. El contacto de la CIA en el país les lleva hasta Tony, un proxeneta que conoce a los traficantes de personas que operan entre Turquía y Europa. La personalidad de boy scout santurrón de Jack choca con lo que tienen que tragar para que Tony acceda a ayudarles. La verdad es que no se le puede culpar. Cualquiera con un mínimo de decencia se espantaría ante la situación: niñas maltradas prostituyéndose, degenerados ganando dinero a costa del sufrimiento de los demás,… Jack debe lidiar entre sus sentimientos y la necesidad de cumplir con su misión.

Ryan y Greer alrededor del mundo. Y es que no paran de viajar

En su camino se cruza de rebote, como quien no quiere la cosa, Victor Polizzi. ¿Y qué hace Polizzi en Turquía? Pues el hombre ha tenido la peregrina idea de llegar hasta el padre de aquel que asesino en el tercer episodio, cuando lo conocimos, para entregarle el dinero maldito, como si algo así pudiese compensar la pena. La trama no ocupa mucho tiempo y está bastante bien llevada pero aun así resulta algo fantasiosa. Que un militar estadounidense pueda viajar a territorio DAESH sin que nadie le toque un pelo resulta más inverosímil que todo el resto de la serie.

No sabéis lo que es sufrir

El grueso del episodio se centra en el viaje de Hanin y sus hijas a través de Turquía en su intento por llegar a Europa, un viaje que resulta desgarrador. No sólo se nos muestran las circunstancias particulares de la mujer de Suleiman sino que se acerca a lo que es la vida de los refugiados que huyen de sus países, una vida llena de miseria y sufrimiento, hacinados en campos y a merced de las mafias. Y digo que se acerca porque estoy seguro de que no reflejan ni la mínima parte de la realidad, aunque tampoco lo pretenden. En aras del entretenimiento se sacrifica la crudeza pero es a lo que venimos. Aun así, lo que nos muestran parece que no es nada comparado con la vida que le espera a las niñas si Suleiman consigue recuperarlas, cosa que está a punto de suceder ya que Yazid las persigue hasta la playa donde embarcan en la patera. Es la escena final la mejor del episodio, con la tensión creada entre traficantes, Yazig y Ryan y Greer. Lo mejor es que cuando parece que las niñas ya se dan por perdidas, Greer reacciona y le vuela la cabeza a Yazid. Al final nos enteramos, por fin, de qué le sucedió en Karachi. James Greer y Jack Ryan se muestran como un reflejo el uno del otro al afirmar el primero que, antes, cuando era más joven, también creía que podía marcar la diferencia sin necesidad de transitar por el lado oscuro de la vida.

La huida de Hanin y sus hijas

El tercer Ryan

Por aquello de rellenar huecos y también porque lo prometí en su momento, hablemos del tercer Jack Ryan cinematográfico, el estoico Ben Affleck, protagonista de Pánico Nuclear (2002). Lo mejor que podemos decir de la película es que resulta entretenida. Harrison Ford no regresó al papel porque tampoco regresaba Phillip Noyce y eso acabó resultando en la elección de Phil Alden Robinson (Los fisgones, Campo de sueños) en la dirección y de Affleck como Ryan, un Ryan que por arte de magia devenía más joven que sus predecesores y que, por una de esas casualidades, resultaba menos héroe de acción y más humano que el Ryan de Ford. Por desgracia, el carisma de Ford no lo tiene Affleck, que también es más limitado como actor y el público lo vio así, dando la espalda a la película. Que hubiesen pasado 8 años desde Peligro Inminente tampoco ayudó mucho y si sumamos que la trama va de un atentado terrorrista en la SuperBowl, meses después del 11 S, ya rematamos la faena. Destacar la presencia de Morgan Freeman como jefe de Ryan y de Liev Schreiber, que le pisan el protagonismo al bueno de Affleck en cada escena que comparten. Tardaríamos más de 10 años en tener a Jack Ryan de vuelta, pero de eso hablamos otro día. Nos quedamos con que Pánico Nuclear (si querían mantener la saga y crear una verdadera franquicia, deberían haber dejado el título original, La Suma de todos los miedos, que es mucho más impactante y jamesbondiano) quizás mereciese mejor suerte de la que tuvo y que Affleck no es, desde luego, el mejor Ryan pero si que hizo lo que pudo.

Affleck al lado de Freeman, a ver si se le pega algo

Y con esto y un bizcocho nos leemos en el próximo episodio, penúltimo de esta primera temporada, lo que seguramente hará que los acontecimientos se precipiten. Un saludo, sed felices.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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