Daxam First! Daxam First! Los reyes de Daxam han llegado a la tierra en búsqueda de Mon-El y en ocasiones lanzan un mensaje “demasiado” Trump. Veamos que tal es la primera comida con los suegros de Kara en Star- Crossed (2×16).
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Kara y Mon-El disfrutan de una velada de peli, helado y manta de lo más romanticona. Todo es perfecto hasta que una nave daxamita interfiere todas las pantallas para solicitar que Mon-El acuda a ellos antes de que ellos se lancen a encontrarlo. Supergirl se aproxima a la nave pero se la trata como elemento hostil y empieza el fuego. Mon-El, para evitarlo, se entrega. En el momento que va a ser teletransportado Supergirl se abalanza sobre él y ambos son conducidos a la nave. Para sorpresa de Kara, todo el mundo se arrodilla ante Mon-El. Todos, menos una pareja: Lar Gand y Rhea, reyes de Daxam y padres del Mon-El. Bienvenidos a “Los padres de Él” (toma chistaco bueno)!

Winn y Lyra irrumpen a la fuerza en el museo de arte de National City como cita romanticona más. Al día siguiente Maggie toca a la puerta del informático para detenerlo: ha desparecido un Van Gogh y sólo él aparece en la cinta de seguridad.
Volviendo a la cena con los suegros, los reyes daxamitas y la kryptoniana discuten sobre sus diferentes formas de comprender la vida, la sociedad y sus valores. No mejora la velada la historia de cómo Mon-El escapó de su planeta durante la lluvia de meteoritos, lo que provoca que Kara no aguante más y se largue de allí. Mon-El trata de seguirla y darle todas las explicaciones necesarias pero ella está cegada por la mentira.
Alex y Maggie llegan a la comisaría para ayudar a Winn. Le piden 48 horas a Maggie para encontrar a Lyra y aclarar el asunto. De momento saben que la especie de la extraterrestre, los valerianos, no aparecen en fotos ni vídeos, por lo que ella explota para robar piezas de arte seduciendo a geeks. En el Alien bar consiguen la dirección del parque de caravanas donde Lyra vive y allí les explica que la tienen trabajando a cambio de la vida de su hermano, el cual está en deuda con Mandrax, un traficante de arte espacial (flipa), que lo mantiene secuestrado hasta que la valeriana pague.
La reina de Daxam se aparece a Kara para que esta convenza a Mon-El de que debe volver con ellos. Necesitan que sea la nueva cabeza visible de Daxam y volver a levantar su civilización. Kara está bastante quemada con el tema, las mentiras y esas tonterías y no le pone muchas pegas para hablar con él.
Como Winn ve que en el DEO no van a ayudarle, libera a Lyra y acude al punto de encuentro donde deben hacer la entrega de la pintura. Llega a escena Mandrax, todo guapo él, pero descubre que la pintura es falsa y antes de que acabe con ellos Alex y parte del DEO irrumpe en el lugar para detener a los malosos espaciales. Todo ha sido parte de una argucia de Winn, que queda libre y sin cargos y Lyra recupera a su hermano.
Y como casi todos los capítulos que llevamos, Kara y Mon-El se encuentran en el apartamento de esta pero esta vez es para romper. Kara, pese a las mil disculpas y lágrimas del daxamita, le abre la puerta de casa para que se pire. Mon-El va a la nave de sus padres para mandarlos a paseo y renunciar a sus labores. Pasa de ellos y decide quedarse en la Tierra.
Peeero, como esto forma parte de un crossover con Flash, termina con Winn entregando el dispositivo de viajes dimensionales de Cisco a Supergirl. Hasta ahí perfecto, pero acaban de detener a Music Meister (bueno, él se ha dejado detener para llegar hasta Supergirl). Mediante sus poderes, la deja sumida en un estado hipnótico musical (Kara termina frente a un escenario de un club para cantar) y él aprovecha el dispositivo de Cisco para viajar a la Tierra de Barry y hacer lo mismo con el velocista.
Para saber cómo sigue la fiesta, puedes pinchar aquí y leer como continua este… ¡crossover musical!

Muy rico y divertido el episodio de la semana. Seguimos en racha y los personajes siguen tirando adelante. Las rupturas de Kara y Mon-El, al igual que Winn y Lyra, hacen que la cosa marche y demuestran que Kara tiene unos valores demasiado pétreos e inquebrantables, Mon-El es un tío más complejo de lo esperado (y muy inspirado por la labor de Supergirl) y Winn puede tener momentos cómicos y dramáticos a la par de ser un buen hacedor de argucias. A Lyra no la conocemos lo suficiente pero sí refleja la parte más “de comedieta” que tiene Supergirl como serie de la The CW (mezclando lo ordinario con lo más extravagante). Lo de que sea una refugiada espacial, que viva en un parque de caravanas y que tengan a su hermano secuestrado para cobrar una deuda… demasiados paralelismos con el tema de la migración actual, los espalda mojadas y todo el tema Trump, que también encuentro en pequeñas chispas en el discurso daxamita que se monta la reina Rhea.
Eso nos lleva a hablar de Teri Hatcher (que le ha pasado en la cara a esta mujer) y Kevin Sorbo (que le ha pasado a la melena de ese señor) como reina y rey de Daxam. Como cameo no está mal, cumplen y le aportan algo más a la representación de los padres de Mon-El, pero no han sido ni lo mejor ni lo más interesante del capítulo. Al menos, para al que escribe esto. Esperaba algo más que una cena y dos o tres charlas familiares. Al menos por parte del Hercules televisivo. Un duelo padre/hijo para decidir su destino le hubiera dado un poco de vidilla al tema. Pero no, ahora va y resulta que el padre es todavía más comprensivo que la caraladrillo de la madre (sí, lo siento Teri, pero más vale el colgajo en tu cara de cincuentona que tu rostro-sepia actual, un poco de clase).
Me encanta que una serie tenga referencias pop y Supergirl cada vez tiene más. De nuevo hablan de Hamilton, el maravilloso musical de Manuel Lin Miranda, así como de Una cara con Ángel del 57 con Audrey Hepburn y Fred Astaire. Muy bien traídas las referencias con el musical que se está cociendo cara al crossover. Winn es la fábrica de frikadas de la serie y no se corta en nombrar a Hulka, así como las propias referencias de la serie a si misma (siempre con humor) al citar al Super-Team que formaron al principio de la serie Kara, Jimmy y Winn. Y el espíritu de Man of Steel sigue muy vivo con el momento “You are not alone” que provocan los daxamitas al adueñarse de las pantallas para enviar su mensaje.

Siempre hablo del CGI y esté capítulo lo pongo por encima de la media. Tanto las escenas espaciales como las de vuelo me han gustado mucho (esa caída en la burbuja, liberación, aterrizaje frente a un coche y despegue… de lo mejorcito que hemos visto en lo que llevamos de serie, oiga!), así como los acabados y rendimiento de las piezas. El maquillaje sigue siendo muy guay cuando lo emplean bien y Mandrax, que podría ser un demonio mafioso salido de la serie Angel (te añoro tanto, Angelous…).
La semana que viene volvemos con Supergirl pero recuerda que todo esto sigue en Flash con Duet (3×17). Estas ocurrencias musicales me hacen muuuuuy feliz.



