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Análisis de The Expanse. Temporada 2. Capítulo 8

Bienvenidos amigos y amigas una vez más a nuestra cita con The Expanse, la serie de SyFy basada en la obra literaria de James S.A. Corey que hará las delicias de aquellos de vosotros a los que os guste la ciencia ficción con un toquecito “duro”. En esta ocasión vamos a reseñar el octavo episodio de la segunda temporada titulado “Pyre” (Pira) que, en la línea de toda buena historia de ci-fi, explora abiertamente temas de nuestra sociedad actual como la crisis de los refugiados a través de una lente fantástica, con la esperanza de que reflexionemos sobre ellos y los entendamos mejor.

¿Estáis preparados? El Rocinante está a punto de despegar, pero siempre podéis refrescar vuestra memoria echándole un vistazo a los capítulos anteriores.

Doris conforta a un devastado Prax.

Secretos y mentiras por todas partes. Esa es la única forma en la que se pueden definir los últimos episodios… desde Holden ocultándole a Naomi su intento de asesinar a Cortázar hasta la propia Naomi ocultándole a él su misil cargado hasta arriba de protomolécula, pasando por Drummer, Diogo y Dawes apuñalando a Fred Johnson por la espalda. Por si eso fuese poco, los Belters de Tycho deciden dar un Coup d’etat para hacerse con los misiles terrestres… y es que no hay nada como un buen secuestro para hacer brillar un episodio de televisión, que se lo pregunten al bueno de Jack Bauer o, ya puestos, al propio John MacClane.

Pero no nos adelantemos. El capítulo comienza presentándonos a un nuevo personaje: el doctor Praxideke Meng (Terry Cheng) un botanista del asteroide agrario Ganimedes herido y hacinado en un carguero repleto de Belters. Prax estaba trabajando cuando, debido al enfrentamiento del episodio anterior, uno de los espejos orbitales que proporcionaban luz a su invernadero cayó encima de la estación destruyendo su hogar y llevándose por delante la vida de su hija Mei (Leah Jung). Es impresionante ver la manera rápida y eficiente en la que, ayudado por una compañera de trabajo llamada Doris, Prax atraviesa toda una gama de emociones -negación, pena y aceptación- dibujándonos en un par de pinceladas un personaje genuinamente humano e imbuido de una profunda carga emocional. Eso es economicidad narrativa, señores y señoras.

El mensaje de despedida de Dawes no vaticina nada bueno para el futuro del sistema solar.

Mientras tanto en Tycho las cosas se ponen feas. Anderson Dawes le envía un mensaje de despedida a Fred Johnson en el que le comunica que piensa entregar la protomolécula a sus compatriotas y acusa al exmilitar de seguir teniendo una mentalidad terrícola. Y es difícil no darle la razón, el cinturón ha sido la esquina de mear de la tierra y marte durante generaciones, estamos hablando básicamente de colonialismo galáctico así que no es de extrañar que los Belters estén dispuestos a todo con tal de controlar su destino. Por otra parte, como podemos ver en este capítulo, sus métodos son más que cuestionables … dada la capacidad destructiva con de las facciones en juego, una guerra a gran escala podría acabar con la mayoría de la raza humana. Por un lado, dan ganas de apoyarles pero por el otro da miedo pensar en lo que puedan ser capaces, especialmente con la protomolécula en sus manos.

Fred intenta convencer al personal de que con la investigación de Cortázar en sus manos sigue al frente de la carrera, pero no engaña a nadie, se está quedando fuera de juego. Entretanto Naomi se entera de que el exprisionero había detectado una nueva muestra de protomolécula y por poco le da algo al pensar que Holden y Cía podrían descubrirla.

Entre la mentira de Naomi y los tira y afloja de Amos y Alex, el primero enfrascado en un viaje de autodescubrimiento y el segundo obsesionado con ser útil, ya tenemos plantadas las semillas del conflicto dentro de la tripulación del Rocinante, habrá que ver si no salen escaldados con tanta intriga. Por suerte para nuestra Belter preferida, la señal de la protomolécula no provenía de su misil secreto sino de ¡Ganimede! Y además durante la batalla entre la tierra y marte. Por supuesto nosotros ya sabemos que el monstruo protomolécular es la fuente, pero nuestros héroes se quedan con el culo torcido.

Prax se despide de Mei

De vuelta al carguero, Doris convence a Prax de irse con ella a marte para comenzar una nueva vida. Es interesante ver el sutil matiz romántico que subyace entre ambos personajes, lo suficiente para que su relación tenga significado, pero sin hacerse empalagoso. Por desgracia su idilio dura poco, cuando van a cambiar de nave uno de los Belters detiene a Prax, indicándole que solo los nativos de los planetas interiores pueden hacer transbordo. Tras compartir un último momento con Doris, Prax queda horrorizado al ver como tanto ella como el resto del grupo es eyectado al espacio. “Los inners se cargaron Ganimede, las vidas Belters son lo primero a partir de ahora” declara fríamente su ejecutor. Cuando llega a Tycho, aturdido y confuso nadie hace caso de su historia y con resignación se despide finalmente de su hija susurrando un melancólico “Lo siento”.

¿He mencionado que Terry Cheng lo borda en este episodio?, ¿No? Pues que conste en acta.

Un grupo de Belters en busca de camorra, incitados por el video de Dawes, intenta dar un golpe de estado en Tycho con la intención de lanzar los misiles nucleares robados contra la tierra. Están dispuestos a morir y sacrificar la estación con tal de avivar los fuegos de la “Revolución Belter” y es la pobre Drummer la que se lleva la peor parte cuando la disparan en el estómago para chantajear a Fred, sin embargo, este se mantiene impasible declarando: “No es la primera vez que alguien muere por mí, ni por mi mano. El próximo tiro me lo puedes dar a mí”. Hay que reconocer que si algo tiene son agallas. Cuando todo parece perdido Amos, por orden de Holden, corta el suministro de oxigeno propiciando un desmayo en masa, los golpistas son detenidos y una Drummer aun hecha girones coge la pistola de Alex y, ni corta ni perezosa, los ejecuta in situ. ¿Soy yo el único que piensa que el personaje de Cara Gee se come la pantalla? Lo tiene todo, el acento Belter, la caracterización y hasta el lenguaje corporal, parece una versión femenina y algo más cuerda de Miller.

La situación en Tycho se pone al límite, pero el bueno de Amos salva el día

Holden y Naomi, siguiendo la pista de la protomolécula en Ganimede descubren que un tal doctor Lawrence Strickland, pediatra de Mei y exmiembro de Protogen, estaba en Ganimede durante el ataque. Gracias a esta conexión dan con Prax y deciden interrogarle, descubriendo en el proceso que Strickland sacó a la niña del ala médica una hora antes del ataque y que Mei podría estar viva. El grupo decide ir a Ganimede y Prax se les une, con la tácita acogida de Amos que expresa su aprobación sobre la preocupación de Prax por su pequeña. Antes de partir, Naomi y Holden tienen un vis-a-vis en el que se prometen que no habrá más secretos (ja,ja,ja) y Fred, que no está muy contento con su partida, advierte a Holden que no se molesten en volver mientras que este le responde que le importa un comino porque lo más seguro es que Fred ya no sea el mandamás de Tycho cuando decidan regresar.

Valoración

Pyre es, sin más miramientos, uno de los mejores capítulos de esta temporada y, si me apuráis, de la serie. Tened en cuenta que hemos tenido: la introducción de un nuevo personaje con un mini-arco narrativo propio, incluyendo como este se une a la tripulación del Rocinante, además de toda una subtrama sobre Dawes y el secuestro de los Belters que querían hacerse con Tycho, volviendo a poner la serie en marcha tras un par de capítulos pausados y haciendo gala de una economicidad y pulso narrativo impresionantes ¡y todo en un solo episodio! Habrá algunos que estéis ya hasta las narices de que lauree la serie, pero leñe, no es culpa mía que la mayoría de los episodios sean sobresalientes. Entre The Expanse y Star Trek Discovery volvemos a tener ci-fi de calidad en la pequeña pantalla y que queréis que os diga, un servidor está más feliz que un regaliz.

Nos leemos en el próximo episodio y hasta entonces, como siempre, sed muy felices.

Álvaro Pache
Álvaro Pachehttps://www.clippings.me/kreidart
Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

3 COMENTARIOS

  1. Ya he terminado de verla. Una de las mejores series de Sci-fi de siempre. Sus bonitas imágenes y sólidas interpretaciones, incluso su fuerte mensaje ecologista. La convierten en una estupenda. Se disfruta cada episodio. Esperemos una tercera temporada “brutal”.
    Saludos.

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