¿Qué ha pasado con los X-Men? Esa es la gran incógnita y el punto de partida de The Gifted, la nueva serie de Fox sobre el universo mutante. En una época en la que Marvel está brillando en colaboración con Netflix, era de esperar que el resto de compañías que tienen un pedazo de la tarta de La Casa de las Ideas, se lanzaran a ganar a las masas televisivas. Sin embargo, no es el primer salto a la pequeña pantalla de alguno de los miembros de la familia mutante, recordemos que Legion llegó este mismo año con una propuesta completamente diferente y muy bien recibida.
Bueno, pues ha llegado la hora de The Gifted. Esta es la primera serie (de las dos que de momento hay) que mayor relación con el universo cinematográfico de Fox y que parte, como he comentado antes, con la desaparición de los X-Men del mapa. ¿Cómo? Aún no lo sabemos pero cronológicamente podríamos situarlo entre los eventos acontecidos en La Decisión Final y Días del Futuro Pasado.
Y, ¿qué ha quedado? Pues pequeños grupos de mutantes, proscritos y perseguidos por las autoridades federados. En resumen, son considerados una amenaza que hay que paliar. La situación, sin embargo, no se percibe muy diferente de la vista en las primeras cintas de la saga en el cine. Ser mutante sigue sin ser algo cool y que se quiere pregonar a los cuatro vientos. Un gran acierto de la serie como premisa habría sido potenciar esas repercusiones que tiene ser mutante en esta época.
Este piloto tiene las expectativas muy altas. Quiere alcanzar un alto grado de epicidad y espectáculo para que no lo encasillemos como un producto menor en relación a las cintas de la saga mutante. De hecho, la serie tiene mucho potencial y ha sentado las bases para ser una gran producción, pero sacrificando aspectos como el ritmo o sus personajes. Nos cuenta mucho en muy poco tiempo, sobre todo en sus primeros compases lo que origina que los personajes sean introducidos de una manera muy abrupta, más si cabe debido a que en esta historia tenemos dos grupos de ellos.
Por un lado tenemos a la familia Strucker (que no Striker) formada por Reed y Caitlin, los padres, y Andy y Lauren, los hijos adolescentes. Esta última lleva una vida de instituto normal, con su novio, amigas, fiestas… Sin embargo, su hermano sufre bullying de manera constante, hecho que originará que salgan a la luz sus poderes. Y, ¿cuál es la ironía de todo esto? Pues que su padre trabaja con el Estado en la persecución de mutantes peligrosos. Es una vuelta de tuercas interesante en la mentalidad de estos personajes. Andy es el «campeón» de su padre, su hijo pequeño y querido, y resulta ser que es lo que ha estado persiguiendo durante toda su carrera laboral. Para colmo su hija Lauren también es mutante, aunque ella tiene controlados sus poderes. Este punto de inflexión nos llega pronto, demasiado diría yo. No conocemos a los personajes y al momento están con todo su mundo patas arriba.

Por otro lado tenemos al grupo de mutantes subterráneo. Su aparición se da en los primeros minutos del capítulo salvando a Blink de acabar de nuevo en la cárcel. Y sí, esta no sería una serie estrechamente relacionada con el universo mutante si no incluyera a personajes célebres. Tenemos a Thunderbird, Polaris y un novato Eclipse como miembros (no los únicos pero ya sabéis que pasa, a pesar de ser un grupo grande los demás solo son figurantes) del grupo, encargados de salvar a cualquier mutante que se encuentre en peligro en Atlanta. Su primera escena juntos es más bien de deleite. Los guionistas saben que conocemos a la mayor parte de ellos, con lo que las introducciones son mínimas y se centran más en enseñar qué poder tiene cada uno para que el espectador medio pueda diferenciarlos.
Sin embargo, pasados sus primeros 25 minutos el capítulo se toma un respiro, pisa el freno (aunque a veces vuelve a acelerar) para introducir la gran amenaza de esta serie: el Servicio Centinela. Este grupo actúa bajo mando directo del gobierno en la caza de todos los mutantes, sin excepción. La diferencia entre el trabajo de Reed y de estos hombres uniformados vendría a ser que estos segundos reciben órdenes directas y encarcelan a todo mutante conocido, sin necesidad de haber amenazas o denuncias.
Con la introducción del Servicio Centinela, Fox establece una conexión directa y una posible hipótesis de lo que podría haber ocurrido con los X-Men. Recordemos que el Programa Centinela, creado por Bolivar Trask, consistió en el desarrollo de robots preparados para la búsqueda y el exterminio de mutantes, lo que desencadena los hechos ocurridos en Días del Futuro Pasado. Este movimiento por parte de Fox es lo que dota a la serie, según mi parecer, de cierta curiosidad y ganas por ver cómo exploran el universo mutante. Todos los eventos que estamos viendo encajan de una manera u otra en la (compleja) línea cronológica que la compañía ha desarrollado en el cine.

La unión entre estos dos grupos se da mediante Reed. Este, junto a sus compañeros del gobierno, detiene a Polaris en los primeros minutos. Tras conocer que los del Servicio Centinela se encuentran tras sus hijos, Reed decide acudir a Eclipse, el mejor personaje, junto a Reed, del piloto a pesar de conocerlo poco (supongo que por la curiosidad de ser el nuevo), para que consiga sacar a su familia del país.
En esta última parte establecemos mejor quién es quién en esta serie. Sabemos las relaciones internas y las motivaciones de los mutantes proscritos, de la unión entre Andy y Lauren y cómo ella intenta hacer que él olvide que todo esto ha sido por su culpa… Sienta bien sus bases, pero algo tarde, corriendo el riesgo de haber perdido algún que otro espectador tras sus primeros frenéticos y abruptos primeros minutos. Además, el guion consigue dotar, gracias a un ritmo más pausado, de cierto aura de terror en torno al Servicio Centinela que le viene muy bien para sentar sus bases. En la charla con su familia, cuando conoce que el Servicio Centinela se encuentra tras sus pies, Reed ve todo su mundo desmoronarse delante suya. Este grupo actúa como una especie de policía nazi: no hace preguntas, entra y acaba el trabajo cueste lo que cueste.
The Gifted es un producto televisivo por mucho que Fox y Brian Singer (que hace de guionista y director de este episodio) digan lo contrario. Las interpretaciones de los personajes, sobre todo los jóvenes, es cumplidora y poco más, sus diálogos en ocasiones poco destacables y en cierta manera dispensables. Sin embargo, es una historia que tiene aún mucho tiempo para florecer. Su apartado visual es muy cumplidor y, aunque su estilo oscuro en la línea Nolan no gustará a muchos, este primer episodio conoce sus limitaciones y saca provecho de ellas. En la saga cinematográfica de X-Men ese espectáculo era enorme y épico, aquí está todo más medido y su acción más ligera pero con mucho potencial.
En resumen, este primer episodio es rápido, abrupto en su manera de presentar a sus personajes, pero interesante y supone una propuesta muy a tener en cuenta. Sigue las convenciones de muchos pilotos, tocando diferentes aspectos, pero sin desarrollar bien muchos de ellos. En todo momento el guion nos deja ver que estos personajes tienen mucho que enseñarnos y espero que con más pausa los conozcamos mejor, sobre todo sus conexiones con el universo X-Men. Poco más se puede juzgar sobre un episodio de 40 minutos, hablaremos más cuando tengamos los siguientes capítulos y veremos si las ganas de llegar alto que se respira en este piloto, siguen cumpliéndose. En mi opinión personal creo y espero que sí.
Nos vemos en el análisis (seguro que más escueto) del segundo episodio. Un saludo y sed Felices.






Bien, no ha sido un piloto espectacular pero me ha gustado. Se me ha pasado volando. Parece que el padre lo va a pasar mal, no logró pasar el portal. De Bryan Singer decir que a mi parecer aporta poco. Dirección en piloto automático. Lo del Servicio Centinela me ha gustado. Quizás como punto negativo citaria el casting, quitando a Moyer me parece muy anodino. Y una lástima que la serie al menos en su primer capítulo no tenga opening. 6,5 /10
Saludos compañero, que bueno leerte por aquí.
El episodio en sí quiere ser muchas cosas y no llega a tanto, no es malo pero sí que hay ciertos aspectos que de haber estado más pulidos, habría resultado en un piloto notable.
El Servicio Centinela es una buena inclusión que conecta con la saga cinematográfica, pero más adelante habrán más menciones que la hacen más interesante.
Nos leemos en otros episodios, un saludo.
Coincido con Carlos en casi todo. Sin ser espectacular, me ha gustado. Me sorprende lo conectado que está con el universo mutante de los comics, no sólo por personajes como Lorna Dane o Destello sino incluso por ese guiño en el logo a los New X Men de Grant Morridon (la E del título). La presentación de los personajes es cierto que chirría un poco pero la acepto en aras del ritmo.
En lo que discrepo es en lo de Singer y la comparación con Nolan. El cine de superheroes le debe mucho más al primero que al segundo. De hecho, sin Singer y sus X Men es más que probable que le hubiesen dado por ahí a Nolan y su Batman. Nolan, pese al prestigio que tiene, no ha hecho nunca cine de superheroes al uso sino cine de género, de autor, usando esos personajes. Al contrario que Singer, que si entiende el género y lo adapta a su mensaje, aunque ya llega a repetirse. Un saludo.