Análisis de Twin Peaks. Temporada 3 (2017). Episodio 9

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Tras un doloroso parón de una semana, vuelve la emisión regular de Twin Peaks: El regreso, la tercera temporada de la serie. No es casualidad que esta semana sin episodio viniera precedida por el octavo capítulo, uno de los más complejos y rompedores episodios de la serie y de la televisión reciente que ya comentaba en esta web hace un par de semanas. El episodio 9, This is the chair, ha vuelto a sorprender pero por otras razones. Vamos al tema.

Encajando piezas

Tras un episodio poco concesivo al espectador despistado y que ahondaba en la mitología de la serie (o más bien la expandía) viene un capítulo más relajado de seguir, más explicativo y con más concesiones a la añoranza. Se empiezan a aclarar muchos de los misterios de la serie, se vuelve a mostrar el humor original e incluso hace acto de presencia uno de los míticos temas de Badalamenti. Por partes.

En primer lugar, tenemos la oportunidad de comprobar que el anterior episodio no ha tenido consecuencias directas en la trama principal. Era de prever, puesto que era una exploración más profunda de los conceptos de su universo y no tanto una revelación argumental que fuera a influir. Comenzamos el episodio con el doppelgänger de Cooper caminando ensangrentado hasta llegar a una granja en la que se encuentra con Hutch, el matón poco sofisticado que interpreta Tim Roth (una delicia encontrar a este acorazo en la serie) y con Chantal (la ¿hermana? de este) a quien habíamos visto ya en el segundo episodio interpretada por la gran Jennifer Jason Leigh. Ambos personajes están fielmente al servicio de Evil Coop y el primero recibe como tarea eliminar al alcaide de la prisión de la que acaba de escapar.

Aquí vienen tres revelaciones interesantes: la primera, evil Coop muestra dónde fue disparado y revela que es el mismo punto del estómago en que el agente Cooper fue disparado al final de la primera temporada. Esta es quizás la menos importante (incluso puede que una mera referencia, pues aquel disparo lo había hecho Josie) de las pistas. Segunda: Cooper envía un mensaje a Diane (“Around the dinner table the conversation is lively“) que posteriormente parece afectar a esta. Tercera: Comprobamos, llamada mediante, la sospecha de que evil Coop estaba detrás de las órdenes de matar a Dougie/Cooper y todo se vuelve más sencillo al reducir la ecuación. Eso sí, seguimos sin saber qué papel jugaba exactamente la mujer en Buenos Aires y aquel extraño artefacto parpadeante. ¿Fue lo que ayudó a Cooper a armar jaleo en prisión? ¿Meros intermediarios, o tendrá relación con el personaje de David Bowie? Recuerdo que el agente del FBI que interpretaba el célebre cantante en Fuego camina conmigo aparecía en las missing pieces del DVD precisamente en Buenos Aires; sabiendo que incluso iba a aparecer en la serie pero su temprano fallecimiento truncó el plan, es posible que esté conectado.

El avance de la línea argumental de Gordon Cole y su equipo avanza lentamente. Esta vez se enteran de que evil Coop ha escapado (chiste incluido a cargo de Lynch, “Cooper flew the Coop” es literalmente “Cooper escapó”). También cambian su ruta para parar en Buckhorne, Dakota del Sur… y allí es donde averiguamos finalmente la relación de Bill Hastings con las viejas tramas. Me parece genial que Lynch nos la haya  jugado en los primeros episodios añadiendo nuevos personajes y localizaciones aparentemente inconexas que servían primero para ampliar el concepto de Twin Peaks y ahora para continuar viejas tramas. En este caso, se trata de la relación del director de escuela (y campeón de canicas) con el Mayor Briggs. Sabemos que evil Coop mató a la mujer de Hastings con el arma del abogado con quien ésta engañaba a su marido, y sabemos que la policía ha arrestado a este abogado por la muerte. Sabemos que es probable que ambos se la jugaran a Hastings sin saber que cierto doppelgänger movía los hilos. Sabemos que Hastings vio a Briggs y le entregó unas coordenadas que le había pedido; seguramente las mismas que evil Coop busca desde el principio de temporada al decir que estaban en manos de la secretaria de Hastings. Así que ahora las grandes preguntas son sobre la importancia de estas coordenadas (¿acceso a la Logia Blanca? Briggs siempre habló de ella) y cómo importarán para lo que venga después. También seguimos sin saber si el cuerpo es realmente el de Briggs a pesar de la incoherencia de edad y quién cometió el crimen, cómo y por qué (la bibliotecaria, y su cabeza, siguen siendo una incógnita).

Más cerca de Cooper

Dougie/Cooper está más cerca de despertar. Esta vez los estímulos son la bandera americana, que estaba unida a su patriotismo, y unos zapatos rojos. Aquí hay dos posibles interpretaciones. Primero, estos zapatos rojos que Coop ve son idénticos a los zapatos rojos en los que se hacía especial énfasis en los primeros episodios de la serie, y los llevaba Audrey. Audrey aún no ha aparecido en la serie, aunque sí se ha mencionado el coma que pasó tras la explosión en el banco del season finale de la segunda temporada. Tanto Cooper como Audrey pasan, por tanto, por un estado de despertar similar; cabe añadir que su relación en la primera temporada fue una de las partes más icónicas de la serie. Si el despertar de Coop lo marcará finalmente la aparición de Audrey está por ver, porque Lynch juega al despiste: Diane también lleva zapatos rojos en este episodio. Hasta la mujer de Dougie lleva zapatos rojos. Quizás sea una forma más de decirnos que por más teorías que montemos, Lynch va por libre. O simplemente un capricho estético, porque Lynch también participó en el diseño del vestuario. 

En cuanto a investigaciones, los policías tontorrones que investigan el caso de Dougie deciden indagar en su pasado para saber quién querría matarle. Descubren que no tiene pasado antes del 97: sabemos así el año en que fue fabricado, seguramente por Bob, para ocupar el lugar del doppelgänger de Coop llegado el momento de regresar a la Logia. Apuesto porque, cuando vean que sus huellas cuadran con las del Agente Cooper, serán quienes permitan al FBI confirmar la existencia y paradero del Cooper original. También arrestan al enano sicario, y aquí es donde se utiliza el tema musical de la policía que Badalamenti compuso para Fuego camina conmigo. Mientras tanto, Bobby, el Sheriff Truman y Hawk descubren gracias a la mujer de Briggs que el Mayor había previsto todo lo que estaba por ocurrir y les había dejado indicaciones con un lugar y hora. Veremos lo que se esconde allí. También el mismo mensaje que Hastings recibió: “Cooper, Cooper”. Dos Cooper, apunta Hawk: cada vez más cerca. Cole, Albert y Diane no tardarán en encontrarse con ellos: al fin y al cabo, es otro Blue Rose.

También volvemos a escuchar a Badalamenti con una transición idéntica a las de la serie original cuando volvemos al Great Northern de noche: la serie cada vez vuelve más a los orígenes, pero los personajes no son los mismos. Ben Horne ha cambiado. Ahora, como Bobby, ha conseguido madurar. Sin embargo, la única aparición de su hijo Johnny Horne no muestra para él la misma suerte: se golpea la cabeza contra la pared y no sabemos si ha muerto. Quienes siguen igual son Lucy y Andy. Más comedia al viejo estilo en una ligera escena sobre sillones que vuelve a mostrar la peculiar relación de los dos policías. Comedia muy presente en el episodio: Jerry Horne se pelea con su pie, que dice no ser su pie, bajo los efectos de las drogas. Y ya lleva así varios episodios. También el rapapolvo al policía comiendo en la sala de investigaciones tiene su gracia: las nuevas generaciones del pueblo no entienden que no es comparable el ritual de los cafés y donuts con comer en esa sacrosanta sala. Faltaría más.

Sí: esto sigue siendo Twin Peaks

Por si a alguien le quedaban dudas, esta tercera temporada sigue siendo en cada uno de sus segundos Twin Peaks. Un Twin Peaks mucho más próximo a lo que Lynch y Frost habrían querido en su día. Tenemos la magia de sus personajes, la rareza en el ambiente, el encanto absurdo de cada escena, la belleza que horroriza y el trasfondo de investigación policial que mantiene el hilo en lo que realmente es, y siempre ha sido, un relato sobre dos mundos. Este episodio demuestra una vez más que la serie lleva detrás un inmenso trabajo narrativo que sabe compatibilizar con lo experimental, y un gran talento artístico que sabe ser misterioso a la vez que resuelve aquellas dudas que deben ser resueltas. No, no es una tomadura de pelo. Es, y todavía estamos a mitad de temporada, uno de los productos televisivos más brillantes de los últimos años.



el autor

En twitter me llamo @pga_es y hay gente que piensa que hablo de golf. No les culpo.

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