Análisis de Watchmen. Temporada 1. Capítulo 5

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Bienvenidos al análisis del mejor episodio de Watchmen hasta la fecha. Todos los que creían que Damon Lindelof no nos iba a dar respuestas habrán visto que estaban equivocados. Las teorías van cobrando forma, unas acertadas y otras no. En todo caso, enhorabuena a los premiados. Vamos con el enlace a análisis anteriores y vamos al lío.

El origen de Espejo

Esto es lo que nos narra el episodio, el origen de Wade Tillman, alias El Espejo, el mejor personaje que Damon Lindelof ha creado para la serie, interpretado por un gran Tim Blake Nelson. El flashback con el que se inicia el episodio nos sitúa en el 2 de noviembre de 1985, en New Jersey, ahí al lado de Manhattan y justo el día en que aparece el calamar gigante. Un joven Wade Tillman estaba allí, predicando a los pecadores para que se salvaran del inminente fin del mundo. Si Alan Moore y Dave Gibbons establecian la premisa de que los superhéroes eran individuos traumátizados con problemas mentales, Wade cumple todos los puntos del guión al ser dejado en pelotas en una sala llena de espejos que le escupen a la cara lo patético que es, justo cuando llega el calamar. Los traumas consiguientes le afectaran el resto de su vida. Ya lo decía Adrian Veidt: los supervivientes afrontarán pesadillas. De ahí toda la paranoía de Espejo, su refugio anti-calamares y su máscara, fabricada con un material que le protege de las ondas psíquicas de entes extra-dimensionales. A lo largo del episodio seguimos a Wade en su día a día, hasta terminar en un grupo de apoyo para gente con traumas post-calamar, donde cae en una trampa de la Kaballería.

Como decía en la introducción, poco a poco van llegando las respuestas. El lider de la Kaballeria es ni más ni menos que el Senador John Keene, que le explica a Wade la verdad en forma de mini-CD en el que Adrian Veidt explica todo su plan. En el video se compromete a seguir con la mentira en forma de lluvia de chipirones, a la vez que detalla como lo ha orquestado todo para que Robert Redford llegue a la presidencia y le pide su colaboración en perpetuar su mentira para llegar a la utopía. También nos enteramos de que Keene lidera un grupo, que planea algo más original e innovador que hacer aparecer un calamar, que experimenta con un portal extra-dimensional y la gran revelación: Judd Crawford estaba al tanto y se dedicaba a ejercer de contrapeso a la Kaballería como jefe de policía. Está claro que tanto Keene como Crawford mantenían el orden a través de los actos conjuntos de sus respectivos grupos. También queda claro que Keene no intervino en La noche blanca ya que afirma que vino a hacerse cargo del grupo para que esa tragedía no se repitiese. Ahora bien, como dice Keene, ¿qué es verdad? ¿Y a qué viene tanta generosidad al confesar sus planes? Pues porque resulta que Keene quiere quitarse de enmedio a Angela Abar. Wade cumple con su parte gracias al micrófono que Laurie Blake puso en la maceta de su escritorio y a la confesión de Angela de que tuvo entre sus manos al asesino confeso de Crawford, su propio abuelo, y no lo detuvo. Parece ser que el agradecimiento va a llegar en forma de muerte porque el episodio acaba con la Kaballeria entrando en casa de Wade, escopetas en mano.

Por cierto que vaya una personaje ha resultado ser Laurie Blake, que trata al pobre Espejo de mala manera y le espia sin su consentimiento. Por uno de los memorandums de Dale Petey en la Peteypedia hemos sabido que, tras los sucesos del cómic, Laurie Blake adoptó la identidad de La comedianta (The Comedienne) y que justo después de la muerte de su madre, la Espectro de Seda original, fue capturada en Oklahoma, llegando a un acuerdo por el que se le requería que formase parte de las fuerzas anti-vigilantes.

EL hombre en… ¿Marte?

Más respuestas: Adrian Veidt no está en la Antártida, como especulaba yo en el análisis de la semana pasada. Parece que si, que está en el espacio, aunque… ¿es Marte lo que se ve al fondo? ¿Está en una luna? El caso es que Veidt se apaña con lo que tiene y usa los cuerpos que ha mandado a través de su prisión para formar un mensaje de aviso: sálvame. Poco le dura la alegría porque El Guardabosques (que parece claro que es uno de los clones que usa Veidt) lo devuelve a su sitio y lo arresta. De las palabras de Veidt se deduce también quién ha creado ese lugar, con todos esos clones, cuando habla de que su Dios los ha abandonado. Y es que en Watchmen no hay más Dios que el Doctor Manhattan. ¿Lo aprisionó ahí? ¿Lo aprisionó otro? Las cosas no pintan bien para el hombre más listo del terruño. Hay que señalar también que existe una cierta diferencia entre el Adrian Veidt de los cómics, más calmado, más frio y calculador, y en Adrian Veidt de la serie, que ya cuando graba el video en 1985 aparece como lo que nos han venido mostrando, más cerca del científico loco y megalómano, acercando a Jeremy Irons a la sobreactuación de forma peligrosa.

Actualizado: En una entrevista a Collider que ha sido actualizada el 18/11, Damon Lindelof confirma el lugar dónde está encerrado Adrian Veidt. Se trata de Europa, una de las lunas de Júpiter. Queda así descartado Marte, incluso como el planeta que se ve en la secuencia. También tenemos otra confirmación: para Veidt, transcurre un año en cada episodio, de ahí que veamos esos pasteles con una vela, dos velas, etc.

Little Fear of Lightning

Empecemos por el título. Little Fear of Lightning o Poco miedo a los rayos en su traducción más literal, hace referencia a una frase de Julio Verne en 20.000 leguas de viaje submarino:

If there were no thunder, men would have little fear of lightning.

Si no hubiera truenos, los hombres tendrían poco miedo a los rayos.

La interpretación hay que buscarla en el plan de Ozymandias para unir a la humanidad y en sus consecuencias, en esa lluvia de calamares que nos recuerda que los seres extra-dimensionales están ahí. También que, si nos fijamos sólo en los pequeños detalles, podemos perder de vista la amenaza global. De esta forma, el calamar gigante aparece como el trueno que nos previene ante la extinción nuclear, al igual que algunos detalles del episodio nos previenen contra la mayor amenaza, como puede ser Keene y la Kaballeria. Igualmente, no es casual que el título se refiera a una novela donde sale un calamar gigante, como tampoco lo es que los miembros del grupo de apoyo al que pertenece Wade se saluden diciendo que «son amigos de Nemo» o que el traje con el que Veidt escapa momentaneamente de su cautiverio recuerde a un traje submarino.

Puro fan service

Damon Lindelof nos quiere y nos lo ha demostrado en el flashback inicial. No sólo nos ha mostrado al calamar, algo que Zack Snyder nos escamoteó en la película (no se entiende tanta fidelidad a las viñetas, con escenas calcadas del cómic, para luego cambiar el final y el sentido de la historia) sino que nos ha llevado directamente al cómic sin necesidad de replicarlo al milímetro. Ahí está el parque por donde paseaban Jon Osterman (futuro Doctor Manhattan) y su novia, ahí está ese personaje leyendo El método Veidt, esos pandilleros de la banda Knot Top, esos amantes que veíamos siluetedos en las esquinas, y ahí están las consecuencias de hacer detonar un ente extra-dimensional en pleno Manhattan, lo que lleva a una ciudad abandonada en la que ya nadie quiere vivir.

Atención también a la escena del falso documental sobre los Minutemen, con Justicia Encapuchada en pleno acto con El Capitán Metrópolis. Que ambos personajes aparezcan retratados como gays se debe, como señala en un memorandum el agente Petey, a que se basan en gran parte en el libro Bajo la máscara, las memorías de Hollis Mason, el primer Búho Nocturno. Esa relación es insinuada por Mason, aunque sin tener pruebas concluyentes.

Steven Spielberg y su Pale Horse

En esta línea temporal, los más grandes siguen siendo los más grandes y ahí está Steven Spielberg para rodar Pale Horse, la película que se llevó tropecientos oscars. Pale Horse es el grupo que, en los cómics, está tocando en el Madison Square Garden cuando el calamar gigante aparece. Es evidente que está película se convierte en esta línea temporal es el equivalente a La lista de Schindler al hablar de una niña que aparece con un abrigo de color, el único en una película rodada en blanco y negro. El mismo recurso usa Spielberg en su película sobre el holocausto judio.

Nostalgia, by Veidt

Hemos averiguado, gracias a la ex-mujer de Espejo, que las pastillas que Angela encontró en la guantera de su coche y que pertenecían a su abuelo son recuerdos en píldoras, llamadas Nostalgía, prohibidas porque podían causar psicosis. Aun así Angela se las toma de golpe y a palo seco, sin agua, no sea que se las quiten cuando la arrestan y no pueda averiguar la verdad sobre Will Reeves. Y Nostalgia era también el nombre de un perfume que Adrian Veidt comercializaba en los cómics y que debía oler a perro muerto, porque una botella se le rompe a Rorschach cuando lo arrestan y los agentes no están precisamente encantados con el olor. Por cierto, ya que hablamos de la ex-mujer de Wade, hay que ver el escaso valor que le dan a la vida de los clones en esta utopía, que si te sale un poco defectuoso el perrito lo meten en una secadora y lo fulminan al momento. No se como los animalistas no le han dado de palos al pobre Lindelof por esa escena.

Gracias a la Peteypedia hemos averiguado que las píldoras Nostalgia fueron desarrolladas por Industrias Trieu para ayudar a personas con ansiedad, demencia y traumas psíquicos, convirtiendo los recuerdos elegidos en tabletas digestivas. Cada pastilla contenía de 1 a 5 recuerdos seleccionados. Ojo porque según el prospecto, Nostalgía presenta una serie de posibles efectos secundarios que son para pensarselo: psicosis, esquizofrenia, pérdida de identidad, catatonia,… y resulta que Angela Abars se ha tragado un bote entero.

Hasta aquí hemos llegado. Como he dicho, el mejor episodio de todos y eso que el nivel ya estaba alto. Espejo era un personaje fascinante y merecía este episodio, que no solo se estructura en torno a él por lo  que cuenta sino también por cómo lo cuenta. Espejo ve la vida precisamente a través de eso, de un espejo, ya sea cuando está trabajando, ya sea cuando ve el documental en la tele, o cuando entra en la guarida de la Kaballería. Una pena que se lo hayan cargado. O no. A ver que pasa. No quiere terminar sin señalar lo cerca que estuvo Dan, comentarista del episodio 4, que nos decía:

Las pastillas son para dormir y soñar con eventos reales vividos por quien haya mezclado su adn con las pastillas (si Ángela las toma sabrá lo que ha vivido su abuelo y entenderá su plan… y ese sueño serán todos los flashback con los que inician los capítulos.

Anduvo muy, muy cerca. Enhorabuena por la perspicacia porque yo creía que eran un suplemento vitanímico para que Will Reeves andase y levantase 100 kilos. Los efectos de las pastillas, en el episodio 6. Un saludo y sed felices.



el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

12 comentarios

  1. No he entendido porque la caballería experimente con un portal interdimensional si Veidt en el video dice que el calamar gigante fue idea suya. Y esta claro que protegen a Angela porque despues de su detención en el final del capitulo van a por espejo.

    • Pedro Pérez S. el

      Hola Juan. Yo creo que la Kaballeria experimenta con el portal porque tienen la intención de crear su propio evento, su propio acontecimiento para cambiar el status quo pero no tengo ni idea de qué pretenden cambiar, ni cómo, ni cuándo. Ni siquiera tengo claro si están relacionados con el plan de Lady Trieu y Will Reeves. Y no creo que protejan a Angela sino que más bien van a eliminar cabos sueltos. Una vez que Espejo les ha servido para quitar a Angela de en medio, es mejor que no hable. Aunque también está por ver si lo matan o no porque la escena queda en suspenso. Y no creo que lo aclaren en el siguiente episodio, que parece estar más centrado en las consecuencias del atracón de Nostalgia que se ha pegado Angela. Gracias por el comentario y por leernos.

      • Anoche estuve dandole vueltas a unas cosas del capitulo. Cuando Adrian Veidt graba el video está en el año 90 y tantos y parece estar igual que ahora y no ha envejecido, aunque a Laurie Blake si que se la han notado los años. Y por otro lado se alegra cuando el satélite ve el mensaje de sálvame, es como si los de la kaballeria vieran esa imagen y estuvieran probando con lo del portal para traer de vuelta a la tierra a Veidt. Ojo con el detalle de que cuando teletransportan el balón se ve una luz azul como la del Dr. Manhattan. Por cierto, ¿cuando veremos al Dr. Manhattan? ¿Será realmente ese hombre trajeado que vimos al final del segundo trailer que se agacha a coger una mascara de el mismo?

        • Pedro Pérez S. el

          No te se decir en cuanto a lo del satelite y lo del Doctor Manhattan. En cuanto a lo de Veidt, lo de no haber envejecido, aunque lo han «disimulado» un poco tiñéndolo de rubio y añadiendo un poco de maquillaje, es verdad que hay que hacer un esfuerzo para olvidar que está casi igual. Supongo que al haber optado por Jeremy Irons es lo que tiene, eso y que no hay presupuesto para retoques digitales tipo «El irlandés». Solo una cosa, no está en los 90 porque él dice que graba el video el 1 de noviembre de 1985, justo el día antes de lo del calamar, lo que aun pone peor lo del envejecimiento.

          • Sí, que mal. Por lo menos hubiesen usado a otro actor. Y apoyo tu comentario de que Irons se ve sobreactuado en el video del 85, pensé lo mismo que tú, no parece el Adrian Veidt de ese año.

  2. Hola Pedro. Me gustó bastante este episodio, creo que no tengo mucho que añadir, todo está dicho, salvo que ya voy por el comic nro 8 de Watchmen, espero terminar lo que me resta esta semana. Oye, saludos de este lado del charco.

    • Pedro Pérez S. el

      Hola Alfonso. Yo lo he estado releyendo. Me acuerdo que cuando lo leí por primera vez a la altura del 8 me quedé algo atascado. Lo de los piratas siempre se me ha atragantado. Eso de que te pongan las viñetas por un lado con textos de apoyo o bocadillos que hagan referencia a otra cosa siempre me ha descolocado. Me pasa incluso en el cine, que si lo que me dicen no tiene que ver con lo que veo me cuesta concentrarme. Espero que lo acabes y ya me comentas. Un saludo.

      • Oye, si supieras que ese aspecto de este comic me gusta, aunque hasta ahora no sé de qué va, pero me hace sentir que soy uno más de la ciudad, de alguna forma me involucra, al principio también me descolocó un poco pero como que ya le agarré el sabor.

  3. Para mi un espectáculo de episodio de principio a fin, lleno de detalles que complemento con la lectura de tú articulo porque algunos se me escapan jeje… Espejo es un personaje absolutamente genial. La verdad que nivel muy alto de la serie, a ver como va a avanzado.

    • Pedro Pérez S. el

      Hola Rodri. La verdad es que si, el episodio es una pasada. Somos unos cuantos en la web siguiendo la serie y estamos todos entusiasmados. Me alegra que mis artículos sirvan para disfrutar más de la experiencia. Un saludo y gracias por leernos.

  4. Excelente análisis. ¡Ya es un ritual ver un episodio y venir a leer tus comentarios!
    Un par de aportaciones:
    1- La idea de Veidt usando los cadáveres para escapar de su prisión me recordaba a la escena de «Relatos del navío negro» (el cómic de piratas que leía el chaval en la obra original) en la que el superviviente usaba los cadáveres que le rodeaban para hacer una balsa y escapar de la isla.
    2- Es curioso que tanto el origen de Rorschach como el de «El Espejo» tengan que ver con el «pecado del sexo». Y el nivel de paranoia es similar : el bunker privado, esa gorra forrada de aluminio como esos locos que esperan protegerse de una invasión alienígena (je…).
    3- Me encantó la cantidad de pequeños planos que usan el recurso del reflejo para ver lo sólo y «roto» que está el personaje y establecer paralelismos con Rorschach (en la cocina, comiendo judías en lata…)
    ¡Un abrazo!

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