Como señala mi compañero Miguel en su artículo, muchas son las preguntas que nos hacemos acerca de este Nuevo Universo Star Wars tras ver El despertar de la fuerza. Creo que casi todas se irán respondiendo con el tiempo pero por el momento, en Las cosas que nos hacen felices, estamos en condiciones de responder a una: ¿Qué es La Primera Orden y por qué coincide al mismo tiempo con La Nueva República y La resistencia? Y creemos que la respondemos con un 99% de acierto. Vamos a ello.
La Primera Orden no es un nuevo Imperio sino que es una organización paramilitar fundada a partir de los restos del Imperio Galáctico, una organización que si tuviéramos que buscar su equivalencia en el mundo real habría que hallarla en grupos como Sendero Luminoso en Perú o las Juventudes Hitlerianas fundadas por el Partido Nazi en 1926. No puede haber idelogía más opuesta en estos ejemplos pero el punto en común surge en que ambas, al igual que La Primera Orden en la ficción, son organizaciones con una estructura, entrenamiento y función similares a las de un ejército que no llega a formar parte de manera oficial y formal de las fuerzas de un Estado. En este caso, sin embargo, me atrevo a decir que están más cerca de los grupos paramilitares de extrema derecha que de los de extrema izquierda, sobretodo por que su jefe, Snoke, es denominado como Lider Supremo y ese concepto de lider alrededor del cual se articula todo y al que todos veneran y responden sin rechistar es más propio de los fascistas italianos que de las fuerzas paramilitares de ideología marxista.
Los miembros de este tipo de organizaciones suelen reflejarse como fanáticos, no como soldados que obedecen órdenes porque les pagan para ello. Eso queda reflejado en una de las escenas más criticadas de la película: la escena en la que el General Hux (bautizado por mi compañero y sin embargo amigo Mario Losada como «el merluzo pelirrojo») suelta una arenga a sus tropas, a voz en grito y con la cara desencajada, cuál si fuera Mussolini o Hitler y al acabar las tropas responden con un grito y levantando el puño. Creo que ningún seguidor de Star Wars, fan o no de El despertar de la fuerza, se imagina a Darth Vader o a Tarkin soltando ese discurso y a los verdaderos y auténticos stormtroppers respondiendo como respondieron en la película. Por si fuera poco, en la película se habla de un cierto adoctrinamiento o acondicionamiento de los soldados, en concreto en una conversación entre Hux y Kylo Ren, llegando a sugerir este último que quizás fuese mejor utilizar clones. Ese adoctrinamiento también se explica de forma más clara en la novela Antes del despertar, del prestigioso guionista de cómics Greg Rucka. En esa novela, formada por tres historias independientes protagonizadas por Finn, Rey y Poe Dameron, se muestra las técnicas de entrenamiento y adoctrinamiento con los que la Primera Orden somete a sus soldados.
También es una explicación de por qué al pobre Finn le grita «traidor» Kylo Ren cuando se lo encuentra, con una rabia que no se corresponde con la que pensamos que tendría que tenerle a un soldado del montón, porque a sus ojos ha cometido traición a La Primera Orden, a faltado a su palabra o a su juramento de fidelidad. A un soldado que cobra una paga no se le grita «traidor», si queréis lo llamamos «chaquetero» o «vendido» o «desertor» o simplemente no se le grita nada y se le pega un tiro directamente. También podría explicar porque cuando se encuentra con un soldado tras el ataque al palacio de Maz Kanata, este tira su blaster y saca una especie de porra para liarse a golpes con él tras gritarle el «traidor» de marras, porque a sus ojos Finn ha traicionado sus ideales y eso hace que acabar con él sea algo más personal que no dispararle con un blaster.
A esta idea de lo que es La Primera Orden también contribuye la frase de Poe Dameron cuando, volando hacía el palacio de Maz Kanata para rescatar a su droide, dice algo así como: «qué vean esos matones que no nos dan miedo» (más o menos, cito de memoria). Ese calificativo de «matones» responde muy bien a lo que eran en realidad las juventudes hitlerianas y a lo que son los combatientes de La Primera Orden: matones armados liderados por histéricos y niñatos fanáticos. Por desgracia, este tipo de gente existe y es peligrosa.

Cómo se fundo exactamente, en que punto se fundó y quién fundo La Primera Orden aun no lo sabemos pero si sabemos los motivos por los que surge. Y esos motivos hay que buscarlos en la novela Star Wars: Consecuéncias. Ya realizamos un análisis de dicha novela que no llegó a tanta gente como han llegado las críticas de la película y hay que decir que en dicho análisis no incluímos (incluí, por que lo hice yo y soy directamente responsable) un punto que al final ha resultado significativo. Señalé como sí se forma una Nueva República, que la Canciller fue Mon Mothma y que esta pretendía renunciar al título de Canciller argumentando que ese título conlleva los poderes de emergencia que el antiguo senado le otorgó a Palpatine en El ataque de los clones, que esa asociación es un veneno para la democracia y le perjudica.
Lo que no señalé y al final ha resultado ser muy significativo es que, acto seguido, Mon Mothma comenta con uno de sus consejeros que propondrá una reducción del noventa por ciento de su ejército una vez se haya confirmado el fin de la guerra ya que, los que luchan en el bando de la ahora Nueva República y antigua Alianza Rebelde, no son soldados profesionales sino granjeros, mineros, pilotos y contrabandistas atraídos al conflicto por una u otra causa y que una vez acabado ese conflicto deben regresar a sus vidas. Afirma que mantendrán un diez por ciento de su fuerza militar como un ejército de pacificación (al estilo de las fuerzas de la ONU) y fomentarán la formación de ejércitos en cada planeta.

A todo esto, uno de sus consejeros le dice que eso va a provocar innumerables guerras, que esos pequeños ejércitos planetarios son sinónimo de pequeñas guerras civiles, que el autoritarismo militar y la opresión a escala planetaria se extenderá por toda la galaxia y que la Nueva República no tendrá manera de controlarlo, que la galaxia necesita ley y orden y que esa medida sólo traerá el caos, que eso fue lo que trajo la formación del Imperio y que la gente busca una autoridad central que les de protección y orden pero que no les oprima.
En un alarde de idealismo y optimismo, Mon Mothma responde que no han luchado contra el Imperio para convertirse en el Imperio y que hay que hacerle ver a la gente que confían en ella, que busca una galaxia unificada y democrática y no una galaxia gobernada por un puño de hierro.
Así pues, es lógico suponer que las peores predicciones se cumplieron, que Mon Mothma disolvió el 90% del ejército que conformaba la Alianza Rebelde, que cada planeta hizo lo que le vino en gana, que el caos se extendió por la galaxia y que en respuesta a ese caos alguien aprovechó la situación para fundar La Primera Orden. Más si tenemos en cuenta la novela de Greg Rucka, Antes del despertar, en la que se dice que La Primera Orden se mantuvo firme frente a las depravaciones de La República y «trajo el orden a una galaxia sin ley». Y ante el empuje de esa fuerza paramilitar alguien debía plantarle frente, en este caso La Resistencia, liderada por la General Leia Organa ya que la Nueva República carece de la fuerza militar necesaria por los motivos expuestos anteriormente. De ahí que el merluzo pelirrojo afirme que La Nueva República apoya a La Resistencia, porque carecen de ejército propio para enfrentarse a ellos directamente y además porque puede que, politícamente, no les interese ese enfrentamiento directo ya que al llevar el «orden» a puntos de la galaxia donde no existía, es seguro que La Primera Orden se habrá ganado sus simpatizantes, a pesar de sus métodos. Un punto que también por desgracia se da en la realidad.
Quedan muchas, muchísimas preguntas por contestar pero lo que me queda claro es que, si queremos respuestas, no habrá que buscarlas sólo en las películas sino también en los complementos, es decir novelas, cómics y series de televisión. Antiguamente teníamos las películas y un Universo Expandido y apenas se interrelacionaban unos con otros. Muy a mi pesar, la Legión Anti-Disney estará dando palmas con las orejas ante la munición que les acabo de dar porque la verdad es que Mickey Mouse ha decidido que esto es a lo grande, que hay que amortizar la inversión, que el que quiera respuestas única y exclusivamente en las películas lo lleva claro y que hay que pasar por caja para ver la historia en su conjunto. Bienvenidos a los crossover y a un universo interrelacionado al estilo Marvel o DC. Un saludo, sed felices y que la fuerza os acompañe (o no, eso ya depende de cada uno).



