Nada. No hay manera. Puede que Apple TV sea una de las plataformas que mejor invierte en sus series de televisión. Para toda la humanidad, See, Severance, Silo, Encerrado con el diablo y tantas otras producciones que han demostrado el mimo con que la empresa tecnológica quiere dar cariño a sus espectadores. Desgraciadamente, lo de sus películas de producción propia es otra historia. Como el caso de Outcome, la nueva película del actor y director Jonah Hill con el mismísimo Keanu Reeves como protagonista.
Análisis de todos los episodios de Severance.
Análisis de la primera y segunda temporada de Silo.
Análisis de Encerrado con el diablo.
Análisis de la primera temporada de Smoke.
Reef Hawk es la mayor estrella de cine del mundo. No solo por ser ganador de dos premios Óscar, sino porque es considerado uno de los actores más queridos por el gran público. Su imagen es cuidadosamente diseñada por sus asesores y su abogado, que han conseguido ocultar su adicción a la heroína. Sin embargo, un misterioso chantajista tiene un vídeo comprometedor, por lo que Hawk se verá obligado a contactar con todos aquellos que le odian y pedirles perdón con la esperanza de que el dueño del vídeo lo haga desaparecer.
Dirige Jonah Hill, actor cómico con una carrera algo errática y una interesante trayectoria como director. Debutó con el drama adolescente En los 90 y rodó el documental Stutz, en el que el propio actor se abría el corazón frente a su terapeuta.
Ahora regresa dirigiendo y escribiendo una sátira sobre la fama hollywoodiense, con un actor (como todos los de este tipo de películas) obsesionado con la imagen que todos puedan tener de él.
Este tiene el rostro de Keanu Reeves, un actor único con más de treinta años de carrera a sus espaldas y que estaba destinado a ser recordado como Neo, el protagonista de Matrix…hasta que, en plena decadencia de su carrera, protagonizó la saga John Wick, las únicas películas decentes de Reeves en la última década.
Reeves siempre ha sido considerado como un mal actor. Curioso, tratándose de una figura que ha aparecido en Le llaman Bodhi, Mi Idaho privado, Pactar con el diablo, Drácula de Bram Stoker o Matrix. Como Bruce Willis, John Wayne o Gary Cooper, son actores que no necesitan de un ejército de expresiones y gritos para interpretar un conflicto. Su presencia y su mirada bastan para reflejar el sufrimiento interno. En este sentido, Reeves pertenece a los actores llamados underplaying.
El actor es el único motivo por el que merece la pena ver Outcome. Tanto por ser su primer papel protagonista cómico en años como porque el resto de personajes de la película no están a la altura. Tanto Cameron Diaz como Matt Bomer o el propio Jonah Hill están tan sobreactuados que caen en el ridículo. Es una comedia de tintes tan gruesos que no despierta nuestra risa.
La única interpretación que despierta nuestro interés es la de Martin Scorsese, que dirigió a Hill en la magistral El lobo de Wall Street y que aquí aporta rostro al antiguo agente de Reeves. Lo mejor de la escena es el dulce sueño de que, en el fragor del rodaje de Outcome, saliera una hipotética producción del maestro con Reeves como actor.
Hay un fondo interesante en Outcome, y no tiene tanto que ver con la imagen de la fama hollywoodiense que se ofrece como del pedir perdón más por miedo a las represalias que por un arrepentimiento genuino.
En este sentido, el tono tiene más mala leche del que pudimos ver, por ejemplo, en Jay Kelly, aquella suave sátira sobre la fama en la que el personaje de George Clooney repasaba su vida a raíz de un traumático encuentro con el compañero al que le robó el papel que le hizo famoso.
Aquí, al menos inicialmente, no hay nada de eso. Reef Back no se arrepiente de lo que ha hecho, solo quiere que el dichoso video no salga a la luz para seguir siendo la estrella más popular del planeta.
Lástima que su via crucis se desarrolle a través de personajes escasamente perfilados y chistes sin gracia. Una lástima, pero Outcome es una comedia fallida, uno de esos proyectos que Apple debería replantearse producir si quiere ascender a la cima de las plataformas de streaming.
¡Un saludo y sed felices!
¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!



