Crítica de Bodyguard en Netflix: Un tenso y adrenalítico thriller que se coloca como una de las series del año

2

La siguiente crítica la voy hacer libre de spoilers porque quiero que lleguéis a ella como me pasó a mí, sin saber prácticamente nada de los entresijos de la trama y es que como ya iréis viendo a lo largo del artículo, Bodyguard más allá de un título que nos retrotrae al célebre filme de Whitney Houston y Kevin Costner, es un excelente thriller británico que se postula desde ya como una de las mejores serie del año.

Recientemente ha llegado a España la serie revelación del Reino Unido. Una vez vista, sabemos el por qué. Estamos ante una de las sorpresas del año de la mano de BBC y distribuida para el resto del mundo por Netflix. Detrás de la serie encontramos a Jed Mercurio, un valor seguro allí tras maravillar con el serial policiaco Line of Duty, como no también de la BBC. Posteriormente se atrevió Mercurio a pasarse al folletín de época, no con mucha suerte, con el fallido telefilme El amante de Lady Chatterley donde trabaja con el protagonista de su siguiente serie, Richard Madden. Bodyguard ha sido una auténtica locura en cuanto a cifras de audiencias en el Reino Unido teniendo a un país entero pendiente de la misma.  Antes de empezar a hablar bien de ella vamos con unos datos para que veáis como le ha ido a la serie en su país de origen. El primer episodio que se emitió el 26 de agosto tuvo una audiencia de 6,7 millones de británicos. Suele pasar que muchos espectadores se bajan tras el primer capítulo, pero aquí asistimos a un caso diferente y es que la audiencia fue a más por episodio llegando a superar los 10 millones en su capítulo final y a día de hoy más de 17 millones de espectadores británicos han visto ya el final de temporada, todo un hito en la televisión inglesa.

El equipo de la Secretaria de Interior

Bodyguard: Cóctel explosivo que agita un poco de Jack Ryan, Homeland y 24.

Es una serie de 10. Le das al play y te atrapa a partir del minuto uno, allá ustedes si queréis probarlo, es adictivo. Tiene los 25 mejores minutos de inicio de una serie en mucho tiempo. Consigue atrapar al espectador con una inusitada tensión que hace que te metas de lleno ya en la historia. Para colmo dicha escena es superada por quizás el mejor capítulo del año en lo que a series de televisión se refiere, el último de Bodyguard, una obra maestra en cuanto a captación de la atención del espectador, rodaje y manejo de la tensión.

Nuestro protagonista lo pasará canutas

Bodyguard es un thriller político en Londres lleno de conspiraciones, terrorismo, espionaje, con mucha acción y cierta tensión sexual. Los protagonistas son Richard Madden y Keeley Hawes. Madden (Robb Stark, el de la Boda Roja) es David Budd, un sargento de policía, a quien se le asigna que sea escolta de la Secretaria del Interior Julia Montague, una poderosa e influyente política, tras proceder de forma heroica en una situación terrorista. Lo interesante de esta historia es lo opuesto de ambos personajes y como se van atrayendo. Ella apoyó la intervención militar en Afganistán, donde Madden resultó herido, siendo un veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas. A este respecto hay que destacar la construcción del personaje por parte de Richard Madden, un agente traumatizado, en lo que supone la mejor interpretación de su carrera. A su lado, su partenaire no se queda atrás creando Keeley Hawes una ambiciosa política de armas tomar. Una ambición que desembocará en amenazas y atentados.

Valoración Final.

Como decíamos coges una coctelera, metes un poco de Jack Ryan, otro de 24 y de Homeland y te sale el cóctel definitivo. Adrenalina pura, una serie hecha para el nuevo espectador que la disfruta en forma de maratón y eso que los episodios duran una hora y el capítulo final se va a la hora y cuarto. Pero Bodyguard tiene tantos claroscuros que engancha. Un protagonista que no dice toda la verdad, con un pasado marcado (nunca mejor dicho por las secuelas físicas) por la guerra, una Secretaria del Interior despiadada en los debates e intransigente con su séquito pero finalmente sobrepasada y mostrando su lado humano.

No hemos hablado de lo bien que luce la serie en lo que a aspecto técnico se refiere. Me llamó la atención lo bien que se ve la serie, igualmente en lo que ha sonido se refiere. Aspectos muy cuidados, marca de la casa. En definitiva Bodyguard se erige con mérito propio como uno de los estrenos del año. Sucesora en la BBC de otro drama que también tuvo en vilo a los británicos, Doctora Foster, serie que al parecer raya a un nivel igual o mayor que la que hoy os traemos. Y encima también está en Netflix.

Un saludo y sed felices.



el autor

Community manager, Historiador y documentalista, apasionado del cine, las series, la lectura y el fútbol... en definitiva de las cosas que nos hacen felices.

2 comentarios

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Buenas queridos lectores, hoy os traigo el capítulo 7 de American Horror Story Apocalypse, el cual ha sabido refrescarme la memoria, resolverme algunas dudas e…