Análisis de Doctor Who. Temporada 11. Capítulo 3: Rosa

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Doctor who avanza en un nuevo capítulo que al que yo tenía muchas ganas de ver. Hace meses, cuando supimos que el título del capítulo sería Rosa, todos pensamos que sería por Rose Tyler, la acompañante que tuvimos en las primeras temporadas de la era moderna, un personaje muy querido por todos y que esperamos poder volver a ver algún día en la serie. Una vez supimos la sinopsis, supimos que el capítulo sería sobre Rosa Parks, una de las mujeres más icónicas e importantes del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Este ha sido por ahora el capítulo que más me ha gustado de esta temporada y un capítulo que puede ser vistos no solo por seguidores de la serie, sino un capítulo que gustará a muchos, sin necesidad de haber visto nada sobre el universo Who.

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El siguiente artículo está poblado de SPOILERS, dando por hecho que habéis visto el capítulo o que no os importan que os destripen la historia.

Rosa Parks

No me detendré a explicar demasiado sobre quien es esta mujer tan importante, porque si viste el capítulo deberías saber sobre su figura o si no, a click de google te podrán informar mucho mejor que yo. Rosa fue una mujer negra que en 1955 acabó en la cárcel tras no ceder su asiento a una persona blanca. Esta acción encendió la chispa de un movimiento que ocasionó disturbios y un año después, los autobuses en Montgomery dejaron de estar separados por blancos y negros, siendo un punto de inflexión en contra de la segregación racial en Estados Unidos.

Bueno, centrándonos en el capítulo,  ha sido dirigido por Mark Tondera, escrito por Chris Chibnall junto a Malorie Blackman, una de las escritoras más importantes de Gran Bretaña, famosa por su trilogía Noughts & Crosses. Malorie ha sido la primera persona negra que ha escrito para Doctor Who, por lo que después de 54 años ya iba siendo hora. En cuanto a los actores invitados tenemos a Vinette Robinson interpretando a Rosa Parks, quien coincidió con Steven Moffat en la serie Sherlock. Otro de los actores nuevos y que suponemos que veremos más veces en las temporadas es el personaje Krasko, interpretado por Josh Bowman (Revenge).

La Tardis lleva a nuestros compañeros a la ciudad de Mongotmery (Alabama) en la época de la década de 1950, dónde existía un fuerte racismo y discriminación ante las personas de color. Pronto se darán cuenta de esto, después de que Ryan tenga un altercado con un hombre, golpeándole en la cara fuertemente después de que este le recogió el pañuelo de su esposa. Para apaciguar el conflicto llegará Rosa Parks e intermediará en la disputa. La Doctor y todos muestran su fascinación al conocer a este personaje tan icónico, aunque se dan cuenta que ella aún no ha tenido el altercado de su autobus, por lo ya tenemos una pista de porqué la TARDIS ha elegido ese momento para traerlos, después de que la Doctor encuentre datos de artron en los alrededores. Al seguir la pista, se encuentran con Krasko quien es el que ha estado dejando el rastro de Artron, y al que podemos ver que lleva un manipulador de vórtices en la muñeco, como el que llevaba el capitán Jack Harness. Después de dedicarse amenazas y unas palabras, la Doctor y el resto se alejan de él. A continuación volverán a tener problemas debido al color de piel de Yass y Ryan por culpa de un agente de policía que va a visitarles,  aunque no acabará en nada debido a que Ryan y Yass logran esconderse. Divertida escena con la Doctor dialogando con doble sentido y haciendo bromas sobre Banksy, además de buenos diálogos de Graham con el policía. Por ahora el capítulo funciona muy bien, se nota sensible en el buen sentido y aunque vemos la terrible época en la que han tenido que viajar, Ryan lanza una crítica a su época actual, nuestro presente. “Rosa Parks no eliminó el racismo del mundo para siempre”, dice Ryan y continúa con la pregunta ¿Por qué la policía le detiene más a él que a sus compañeros blancos? A su vez, Yass se queja de que los comentarios racistas o cuando la llaman terrorista cuando se dirige a la mezquita. En este capítulo hemos sabido que Yass es de descendencia paquistaní.

Rosa cambió el mundo, y el universo.

A continuación trazan un plan para evitar que Krasko evite el incidente del autobus de Rosa Parks, y así no cambiar la historia. Ryan sigue a Rosa para recopilar información, quien le invita a servir café en una reunión con otras personas, el gran Martin Luther King entre ellos. Por otro lado, Graham conoce al conductor del autobus que ocasionó el accidente, intentando lograr que conduzca el autobus como debería estar escrito, pero parece que Krasko ha hecho de las suyas, cambiando la historia para hacer que Rosa Parks no tenga que ceder el asiento. Yass y la Doctor se reunen con Rosa Parks para estar seguros de que ella coge el autobus correcto. Después de solucionar los problemas que ocasiona Krasko -y siendo este derrotado de manera ridícula por Ryan- logran que el plan funcione y finalmente es Graham la persona por la que Rosa tiene que ceder el asiento. El capítulo termina con la terrible escena de la policía llevándose a Rosa en unas escenas geniales con la música de Andra Day y la canción Rise Up. Por últimos la Doctor enseña a sus acompañantes el futuro que le aguarda a Rosa y como logra convertirse en un icono histórico, recibiendo en 1999 la medalla de oro del congreso de manos del presidente Clinton. Esta vez todo ha salido como estaba marcado por la historia y finalmente Rosa cambia el mundo, y como nos muestra la Doctor el universo, al enseñarnos el asteroide que lleva su nombre.

Algo más que un capítulo

Una preciosidad de capítulo, sensible, bien escrito, logrando poner los vellos de punta en multitud de ocasiones. Bajo mi punto de vista, el mejor capítulo de esta temporada de la onceava Doctor. Me ha encantado el tratamiento de los acompañantes, con un gran trabajo en equipo y conociendo detalles sobre sus vidas. Cada capítulo que pasa echo de menos a Grace, espero que malgasten ese personaje, aunque lo veo complicado. La Doctor no ha sido la única que ha brillado en este capítulo, muy buen trabajo el de Vinette Robinson. Un capítulo que desgraciadamente suena muy actual, que tocará la fibra a muchas personas e incomodará a otras. Quizás a esas personas que en todo su derecho se sientan menos atraídos por temas sociales o por los problemas raciales o simplemente busquen aventuras espaciales en la serie, les haya gustado menos. Pero esto es Doctor Who, por capítulos tan atrevidos como este Doctor Who es más que una serie de ciencia ficción o aventuras espaciales. No hay que olvidar que Doctor Who en su primera temporada de la era clásica, nace con la idea de ser una serie educativa.

Aunque ha sido un capítulo que me ha encantado, como todo tiene sus puntos negativos. Sin duda lo peor que ha tenido el capítulo ha sido Kasko. Como vengo diciendo en cada capítulo, no logran acertar con los villanos. Pero esta vez, creo que ha sido totalmente desacertado, no solo no explican las motivaciones del villano, sino que es un personaje carente de carisma, al que sumado a su final tan patético creo que ha sido sin duda lo peor del capítulo. Puedo entender que pongan a un humano racista del futuro en el sentido de interpretarlo como que es un problema que aún no se ha solucionado, pero realmente no hay por dónde coger a Kasko. Lo único que se salva es su manipulador de vórtices, que encenderá la bombilla a los buscadores de teorías. Supongo que veremos más de él en los siguientes capítulos y espero que el personaje termine acertando.

Chibnall ha cambiado la serie, con una estructura más sencilla en sus capítulos, comparados con otros autores de temporadas pasadas como Moffat. El capítulo llega en un momento en el que a muchos dudaban o dudábamos de su buen hacer en esta temporada. Y aunque aún es pronto para hacer una valoración, creo que con este capítulo ha logrado algo muy difícil. Era complicado acertar en este capítulo, siendo el racismo un tema sensible de tratar y temía que el capítulo -con las mejores intenciones- tuviera un exceso de protagonismo por parte de la doctor, y escribieran a ella como detonante del acontecimiento de Rosa Parks. No solo no lo han hecho, sino que han mostrado un gran respeto y cariño por el personaje. Y como he dicho anteriormente, creo que ha sido un capítulo genial para desarrollar a los acompañantes, sigo pensando que esta Doctor está menos idealizada. Hemos visto algunos Doctores anteriormente que siempre iban un paso por delante de todos -o casi todos- incluso de sus acompañantes, dejándolos muchas veces en segundo plano sin confiar en ellos o sobreprotegiéndolos, teniendo esa relación paternofilia tan típica. Esta Doctor trabaja en equipo con sus acompañantes, incluso vemos como corren peligro y cuenta con ellos para solucionar los problemas.

No olvidéis dejar vuestro comentario con vuestra opinión sobre el capítulo y sobre el artículo.

Un saludo, sed felices.



el autor

Economista frustrado. Cinéfilo de videoclub, seriéfilo de sofá, amante de los videojuegos y coleccionista de todo lo que se pueda poner en mi estantería. Crecí con una Game Boy verde pistacho y un reproductor VHS.

1 comentario

  1. Recién vi el capítulo y si bien la historia de Rosa es muy interesante e inspiradora, siento que el capítulo no es muy tipo Dr Who y que se parece mucho a otras series Americanas sobre viajes en el tiempo para salvar la historia ( lo cual puede ser aburrido) y efectivamente el villano no es muy acertado y lo del aparato con que viaja ya había visto algo parecido en la serie el Ministerio del tiempo e incluso en Dr Who, creo que Jack tiene algo parecido. En resumen a manera de homenaje está bien el capítulo pero me pareció poco original.

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