Crítica de Doctor Sueño, la secuela de El resplandor.

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En un Hollywood cada vez más falto de ideas, las grandes productoras no dudan en sacar adelante títulos basados en novelas de grandes popes del éxito de taquilla y secuelasprecuelasspin-offs de películas que han calado en el público. Con toda la atención centrada en Disney y su imperior cercano al monopolio taquillero, poco se habla del incremento de adaptaciones de las novelas del prolífico Stephen King a la gran (o pequeña) pantalla.

En el caso de Doctor Sueño, no hablamos solamente de una secuela. Al igual que Blade Runner 2049, esta adaptación de la novela que Stephen King publicó en 2013 como continuación de El Resplandor no solo debe contentar a los fans de King, si no a la legión de admiradores de la película de Kubrick. Y eso que King detesta la película original.

Todas las dudas que podría tenerse acerca de una película de estas características desaparecieron en gran medida al conocerse el fichaje de Mike Flanagan, conocido por su magnífica dirección en La maldición de Hill House, éxito de terror de Netflix. Además, Flanagan es un conocido fan de King, habiendo adaptado previamente El juego de Gerald.

Dicho esto, ¿Qué podemos encontrar en Doctor Sueño? ¿Es una digna secuela de la novela de King? ¿Está a la altura de la obra de Kubrick?

Doctor Sueño cuenta la historia de Danny Torrance (Ewan McGregor) tras su traumática experiencia en El Resplandor. El niño se ha convertido en un politoxicómano con ataques de ira y alcoholismo, al igual que lo fue su padre. Aunque intenta acallar su resplandor, Torrance acabará ayudando a una chica con los mismos poderes que él, perseguida por una asociación de devoradores de almas ambulantes liderados por Rose la Chistera (Rebecca Ferguson).

Reconozco no ser fan de las novelas de King y, por tanto, no puedo referirme a su calidad como adaptación. Encontramos el sello de Mike Flanagan a lo largo de toda la película, con el uso de la música altisonante y diversos movimientos de cámara que aportan tensión en las escenas deudoras del terror clásico.

El reparto cumple sin encontrar ningún papel excepcional. Rebecca Ferguson y la debutante Kyliegh Curran eclipsan a McGregor, que no adquiere papel protagonista hasta bien entrada la película. La primera porque no es una villana de terror al uso. De hecho, en más de una ocasión veremos a los buenos utilizando el miedo contra los villanos. La segunda porque rompe el estereotipo de niña con poderes que debe ser protegida por el maestro. A diferencia de Danny Torrance, Abra Stone intenta comprender sus poderes y utilizarlos conscientemente contra aquellos que quieren hacerle daño.

Sin embargo, pese al buen hacer de Flanagan en la dirección y la ruptura de estereotipos de algunos personajes de la película, Doctor Sueño tiene un defecto difícilmente salvable: su guión.

La película dura unas larguísimas dos horas y media, con una trama dividida en tres actos tremendamente irregulares. Esto es especialmente sangrante en el primer acto. Y es que lo que se conoce entre los guionistas como incidente incitador, el acontecimiento que inicia la trama, tarda demasiado en llegar. Todo lo anterior se dedica a presentar a los personajes, pero se dedica tanto tiempo que la sensación de dispersión y relleno es inevitable.

En lo que respecta al segundo acto, este es el más interesante porque se aleja de su predecesora (y del terror) y muestra sus mejores virtudes visuales en los duelos telepáticos.

Por último, el tercer acto es el más deudor con la película de Kubrick y, pese a que Flanagan sabe jugar con las emociones del espectador, peca de homenaje fácil y, una vez más, de escenas innecesarias que solo buscan el recrearse con la inmortal película de Kubrick.

En definitiva, Doctor Sueño es una secuela que podría resultar digna por su interesante labor en la dirección y lo competente de su reparto. Además, la trama sorprende por alejarse del tono visto en El resplandor, pese a ser una continuación en su trama. Sin embargo, un guión descompensado estropea la que podría haber sido una película notable. Y es que no hay peor sensación, cinematográficamente hablando, que sentir que una película se hace larga. En el caso de Doctor Sueño, muy larga.

Un saludo y sed felices!



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

4 comentarios

    • Fernando Vílchez el

      En este sentido, no te cierres a ver Doctor Sueño porque, tanto en tono como en trama, dista mucho de parecerse a El resplandor.

  1. De acuerdo en todo contigo la vi ayer y la verdad es que tuve sensaciónes encontradas.No es una mala película,ni un desastre,como apuntan otros,pero si muy descompensada en sus,como tú también has dicho,excesiva duración.La música me pareció demasiado machacona e innecesaria en muchas ocasiones,buscando el crear un ambiente de opresión en momentos inocuos y eso siempre me ha parecido un truco fácil y algo pueril.Me quedo con lo mejor,lo que la salva de la quema,como una maravillosa e increíble villana,en mi opinión lo mejor con diferencia de la película y una segunda parte que afortunadamente levanta el vuelo y la redime de caer en el precipicio.Me esparaba mucho más de este director después de su excelente “La maldición de Hill House” pero sigamos confiando en su cine,se lo merece.

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