Crítica de Godless, el notable western de Netflix

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Godless se suma al catálogo de Netflix como otra de sus series de cosecha propia. A la compañía no le va mal con estas producciones televisivas como ya demuestran éxitos como Narcos y Stranger Things, de hecho tampoco podemos olvidar las producciones fílmicas como Mudbound, 1922 El Juego de Gerald.

Godless deja el listón muy alto dejando claro que el género western no ha muerto, no lo reinventa, pero lo deja a un nivel cercano al sobresaliente.

Un lugar lejos de la justicia divina

Godless toma lugar en los territorios de Nuevo México, un lugar alejado de la imperante industrialización del este y de la inexorable ocupación de la Costa Este de los Estados Unidos. Formado por pueblos casi fantasmas donde no habitan más de 50 habitantes, Godless en un western más minimalista donde los grandes tiroteos y las persecuciones a caballo dejan paso a la vida en el Viejo Oeste y la ley del que desenfunda más rápido.

La ficción de Netflix es entretenida pero inconsistente al contar su historia. La sensación constante de que los personajes corren el círculos sin un punto aparente y las decisiones forzadas para encauzarlos en el camino, es recurrente. La búsqueda de Roy Goode por parte de su «padre», Frank Griffin, y el resto de su grupo nos llevará a increíbles parajes y pueblos donde el villano no dejará ni un alma con vida hasta encontrarle, pero quizá es una historia de base demasiado simple para ser contada en 7 episodios, 5 de ellos pasando la hora de duración.

Su historia arquetípica de cowboy herido que llega al pueblo, es acogido y hace el bien para redimirse de su pasado tormentoso que no tardará en encontrarle puede tirar a muchos para atrás, pero en ningún momento la serie se torna aburrida, de hecho, la fotografía de Steven Meizler, las actuaciones y su banda sonora a cargo de Carlos Rafael Rivera, son alicientes más que de sobra como para no despegar la vista de la pantalla.

El director Scott Frank se aleja tanto de los tiroteos, los duelos y las persecuciones que son algo completamente secundario. En vez de eso nos propone abordar el Viejo Oeste desde una perspectiva más tranquila y ligera. El amor por los caballos, sus gentes, los paisajes… Todo está pensado para trasladarnos a la Estados Unidos de finales del XIX de una manera que pocas producciones actuales pueden.

Pero no quiere decir que ninguno dispare un arma, hay tiroteos y ninguno se siente innecesario. Alejada de la última superproducción de género, Los 7 Magníficos (que tampoco considero mala, pero no hay ni punto de comparación entre una y otra), la acción de Godless es más sobria y contenida.

A excepción del último episodio y el incidente de Creed, que abre la serie, no faltan los alardes de los cowboys enseñando el arma o disparando para demostrar quién es el más rápido. Capta a la perfección de una manera más simple el espíritu del western.

‘Las bellas mujeres de La Belle’

Quizá donde la ficción de Netflix destaca sobre otras obras del género es en su aspecto de western feminista. Decir «su aspecto» es completamente intencional puesto que la compañía nos lo ha vendido así y dista de la realidad. Es una idea cautivadora y los personajes femeninos están estructurados de una manera inteligente, pero este aspecto no prevalece sobre el resto de la historia.

Excepto 4 hombres, dos de ellos ancianos y los otros dos son el sheriff y su ayudante, todos los demás han muerto, con lo que las mujeres hacen el trabajo duro de construir, arar, domar, criar a los huérfanos… Todo ello sin ayuda de nadie. La llegada continua de hombres a sus territorios son recibidas con recelo debido a lo que supondría tener un pueblo lleno de mujeres en una época así, pero saben protegerse estupendamente.

Sin embargo y a pesar de que Scott Frank intenta hacer a todos ellos llamativos al espectador, en ocasiones son poco más que interesantes y te llegas a olvidar de ellos. Al final, nos encontramos con una serie donde destacan unos pocos personajes como los de Jack O’Connell (Roy Goode), Jeff Daniels (Frank Griffin), Merritt Wever (Mary Agnes) o un excepcional Thomas Brodie-Sangster como Whitey.

En todo momento rozan la perfección, no noto que ninguno de ellos sobre o esté sobreactuado, cumplen a la perfección en una serie que exigía unas actuaciones sobresalientes.

Hablando del antagonista de la serie, tengo mis sentimientos encontrados. Una historia es tan buena como lo sea su villano, y Jeff Daniels borda a la perfección su papel, pero es Frank Griffin el que hubiera necesitado cierto pulido. La construcción de este hombre es de sobra interesante, un asesino que se considera a si mismo pastor y que va predicando una especie de sectarismo en torno a su persona. Es una figura estremecedora más allá de su séquito de asesinos. Recluta a gente y los incluye en su familia, cegados por la sangre, el dinero y las mujeres que pueda conseguir, pero aún más perturbador es la relación con los niños, a los que acoge y los convierte en sus hijos, chavales que deberán respetarle casi como una figura divina.

La figura que se crea en torno al personaje de Frank Griffin es lo suficientemente brutal para odiarle durante lo que dura la serie, pero noto cierta falta de tiempo en pantalla y quizá el tire y afloja constante de la historia, haciendo que vaya de acá para allá sin un rumbo fijo, le pasan factura.

Conclusión

Godless no reinventa el género, pero deja claro que en 2017 el western aún no ha muerto. Con una historia central, la búsqueda de Roy Goode por el despiadado Frank Griffin, es interesante pero poco sorprendente. Sin embargo, para los que quieran trasladarse al Viejo Oeste en una serie que opta por la tranquilidad, un vistazo al mundo del cowboy más cercano al pastoreo, con una banda sonora, fotografía y actuaciones soberbias, Godless es para vosotros.



el autor

Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos y el cine como medio de escape, sacrificando la vida social. Aunque no me arrepiento. Fan hasta las venas de Batman y El Señor de los Anillos. El mundo se me queda corto, mejor dejadme en la Tierra Media.

3 comentarios

  1. Buenos días

    Lo que no veo claro (y hablo como estudioso del viejo oeste) es que el malo tiene demasiada libertad en ir matando,en esa época si que eran de gatillo fácil pero no se lo dejaban fácil, valga la redundancia,la mayoría de gente que llegaba al oeste eran como mínimo duros tambien,además al contrario de la creencia en la era victoriana del siglo XIX se respetaban bastante por no decir mucho a la mujer ya que eran escasas,hay documentación en estafillos y cronistas de la época que avalan esto,los tiros y peleas más peligrosas se producían generalmente en pueblos mineros,donde abundaban salones con alcohol y prostitutas ahí si que se sacaba pistola o puñal fácil.

    Saludos

  2. ES UNA PENA. Ese es mi resumen despues de terminar de verla. La serie promete. Y promete. Y promete… Y ya. El final es lo peor ya que decepciona a todos los niveles. No hace justicia a las virtudes del resto de capitulos (que a mi me parecen muy disfrutables). Probablemente el peor desenlace de western que he visto, con un tiroteo que sencillamente arruina la serie por la cantidad de sinsentidos, ausencia de cualquier atisbo de realismo, y pobres cierres de subtramas. Pues eso.. Una pena.

    • Titi, no sabes lo que te dices…tienes ínfulas de «entendido» pero te quedas en «enteradilo» puedes tu coger una cámara y hacer un sería…y nos ilustras Eminencia.

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