Critica de Men in Black: International, continuando la franquicia de forma correcta y poco más

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Los hombres de negro han vuelto. Men in Black: International es el nuevo capítulo de la saga, un reboot, si se le puede llamar así porque tampoco es exactamente eso. Más bien se trata de una puesta al día, un lavado de cara más acorde con los tiempos. Con sus puntos fuertes (pocos) y sus puntos débiles (más de los que debería) la película dirigida por F. Gary Gray supone un entretenimiento veraniego que, simplemente, se deja ver.

Volviéndose internacional

Molly (Tessa Thompson) es una chica que se salvó de ser nesneuralizada por los pelos y que ha dedicado su vida a la búsqueda de los hombres de negro. Cuando lo consigue, es enviada a la división de Londrés para formar pareja con el Agente H (Chris Hemsworth) y evitar que el mundo sea destruido por un arma alienígena que persiguen varias razas del universo. Si el argumento os suena repetitivo, es porque lo es. La trama no es precisamente uno de los puntos fuertes de Men in Black: International. Es previsible (se ve venir de muy lejos), repetitiva en su esquema y no da lugar a demasiadas sorpresas pero, a pesar de eso, la película resulta entretenida gracias a los pocos puntos fuertes que antes comentaba. Eso si, se queda siempre un escalón por debajo de la trilogía original por mucho que se empeñen en superarla. Y es que son inevitables las comparaciones a la hora de ver o hablar de la película.

 

A destacar

Lo primero que debemos señalar es la dirección, que ha recaído en F. Gary Gray, un director que rompió la taquilla con Fast & Fourius 8 pero cuyo mejor trabajo sigue siendo The Italian Job. Gray es el encargado de unir todas las piezas, con un resultado más que  notable en las secuencias de acción, que consigue dotar a la cinta de un cierto aire de sofisticación que la emparenta más con una cinta de James Bond o con Kingsman: Servicio Secreto que con las anteriores películas de la franquicia, dirigidas por Barry Sonnenfeld. Es este un director con un estilo visual menos sofisticado y más cercano al de Tim Burton, como demostró también en La familia Adams o en Una serie de catastróficas desdichas de Netflix, que sin embargo le iba mejor a la historia. Todo es demasiado limpio, demasiado depurado, en esta nueva Men in Black, lejos de la sensación de dibujos animados que tenían las anteriores entregas.

El segundo aspecto a destacar es la pareja protagonista formada por Chris Hemsworth y Tessa Thompson. Hemsworth ha superado las dos primeras entregas de Thor para pasar a ser el más carismático de los Vengadores (con permiso de Robert Downey Jr.) gracias a Thor: Ragnarok, Infinity War y Endgame, acentuando su vis cómica y sacando punta a la química que desprende con Tessa Thompson. Aquí hay que decir que los productores han sido avispados y han ido a lo seguro, apostando por una pareja que ya había funcionado. Y sin embargo (otra vez; pero repito: es inevitable) se quedan un escalon por debajo de Will Smith y sobre todo de Tommy Lee Jones (y digo sobre todo porque si Smith necesita hacerse el gracioso para destacar, a Tommy Lee Jones le basta con salir y no decir nada). A pesar de todo podemos afirmar que Hemsworth y Thompson es la mejor pareja posible hoy en día y la más acorde con los tiempos actuales (Smith y Jones, por mucho carisma que tengan, son dos señores mayores que difícilmente conectarán con el público que busca Men in Black: International).

Por último, hay que decir que el calificativo de internacional tiene su sentido, trasladando la acción a diversas partes del mundo, de Londres a Marruecos pasando por París y Nápoles, aunque esos escenarios resulten demasiado tópicos y trillados: la torre Eiffel por aquí, un zoco por allá, un autobús de dos pisos por el otro,… A costa de internacionalizar a los hombres de negro, se han olvidado de lo que contaron en la trilogía precedente, invalidando parte de esas historias (como el primer encuentro con los aliens, que ya no fue cosa de Tommy Lee Jones sino de Gustave Eiffel).

En el debe de la película está la trama y el escaso, por no decir nulo, partido que le sacan a los secundarios. Emma Thompson destaca mucho más que un desaprovechado y falto de ganas Liam Neeson. Si la británica aprovecha sus pocos minutos en pantalla, demostrando que se lo pasa bomba en su papel de jefa, Neeson tiene activado el modo dame la pasta que tengo prisa por hacer otra cosa. Una pena porque es el único del reparto al que le bastaba levantar una ceja para exudar carisma pero se ve que eso le costaba mucho esfuerzo. Tampoco hay ningún alienígena que destaque, ni visualmente ni a nivel de protagonismo (se echa de menos a Tony Shalhoub o por lo menos a alguien equivalente).

En resumen, Men in Black: International es entretenida, divertida si no eres muy exigente, un tanto blanda en su humor y sus planteamientos (algunas escenas, como la de Hemsworth con sus ligues alienígenas podría haber dado mucho más de si pero eso ya era elevar la calificación por edades; el planteamineto feminista queda bastante descafeinado y también podría haber dado más juego) y con unas buenas secuencias de acción pero no revoluciona nada. Es un capítulo más de la franquicia que resulta más adecuado para el nuevo siglo pero que no sabemos si tendrá continuación ya que, a pesar de unos resultados aceptables, su estreno se quedó en unos 28 millones de dólares, muy lejos de los 50 recuadados por las películas anteriores. Ideal para pasar una tarde fresquita en el cine. Un saludo, sed felices.



el autor

Toda la vida leyendo cómics. Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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