Crítica de Pokémon: Detective Pikachu. El simpático roedor amarillo ahora es adicto al café

0

¡Saludos amigos y amigas! El otro día se estrenó en cines Pokémon: Detective Pikachu, la muy esperada película de, con perdón del gran Mickey, uno de nuestros ratones favoritos, uno que lanza rayos, es de color amarillo y que ahora bebe café.

Hace 23 años, nuestro amigo Pikachu y una pequeña parte de sus compañeros se presentaban al mundo en Pokémon  Rojo y Azul, la gran aventura que dio lugar a un fenómeno de masas que desató la Pokemania en el mundo entero. Un universo donde humanos y unos pequeños monstruos conocidos como Pokémon convivían en paz y armonía en diversas regiones de un mundo que, como todas las grandes franquicias, creó una narrativa transmedia que empezó con videojuegos y siguió narrándonos la historia del joven Ash Ketchum de Pueblo Paleta. Una historia que continuó extendiéndose por muchos ámbitos culturales del mundo contemporáneo en el que vivimos, un mundo que no paran de revolucionar estas grandes franquicias que forman parte de la infancia de mucha gente.

El rediseño de algunos Pokémon es tremendamente fiel al original

Y bien, ahora la pregunta es, ¿Qué aporta esta película para que yo vaya a verla al cine y no a mi 3DS? Pues muy sencillo, esta película está pensada especialmente para esa persona que ha disfrutado de sus juegos, que ha escuchado las nostálgicas melodías que podía ofrecer Villa Raíz o Ciudad Eterna, o para aquella persona que simplemente ha visto a sus hijos crecer con Pikachu y sus amigos. A lo que quiero llegar es a que, aunque esta película sea y pretenda ser una carta de amor a los fans de la saga, no deja de ser una película para toda la familia a la que cualquiera puede ir a disfrutar con los más pequeños de la casa.

En primer lugar detective Pikachu comienza con una declaración de intenciones. recreando el escape de Mewtwo de un laboratorio, presentándonos a un supuesto villano que de pie a el desarrollo de los acontecimientos de la película y haciendo además  un guiño a la mítica Pokémon: la película. A partir de aquí se destapará una trama policiaca en la cual el protagonista, Tim (Justice Smith), deberá encontrar a su padre junto a su compañero Pikachu y descubrir qué relación tiene esto con Mewtwo y una sustancia morada que desata la locura de los Pokémon. Hubiese sido difícil sacar adelante una trama policiaca en las praderas de “Johto” o en las playas de “Alola”, razón por la cual esta película se ha ubicado en las calles de “Ryme City” una nueva localización que, aun mencionando y mostrando de forma discreta las diferentes regiones protagonistas de los videojuegos, trata de brillar con luz propia, y no va falta de luces pues si algo han tratado es que el entorno de neón y luces nocturnas nos den la impresión de estar viendo una película de detectives, algo totalmente coherente con la premisa de la película pero igual no tanto con el concepto de una franquicia asociada al color. Pero aun siendo extraño el ver a un “Treecko” de portero de un oscuro bloque de edificios, y no balanceándose de un árbol, es totalmente impresionante lo bien que lucen los pokémon en “Ryme City”, una ciudad que si bien no se muestra lo suficiente y pasa a un segundo plano en la segunda parte de la historia, en muchos momentos de la película nos aporta algunas de las mejores imágenes de esta, en las cuales podemos ver centenares de Pokémon que, en su mayoría, han sido llevados a la gran pantalla a la perfección lo cual es, sin engañar a nadie, lo que todo fan viene a ver.

El CGI es increíble y aunque aveces sea algo repetitivo (no se cuantos Squirtle o cuantos Greninja he visto en la proyección) u oscuro, recrea perfectamente cada esquina de la ciudad, una ciudad inundada por unas criaturas perfectamente detalladas y que, te gusten más o menos los rediseños de estas, cabe destacar que están muy logradas.

Tim, el protagonista, es un Justice Smith muy dinámico y entretenido.

Está claro que el fanservice es lo mejor del film, tanto visualmente como en las melodías que acompañan la trama, las cuales denotan claras referencias al estilo musical de los videojuegos. Pero en cuanto mencionamos el desarrollo de los acontecimientos, se nos puede arquear alguna ceja en determinados momentos de la película, la cual cuenta con un guión que va a menos y que es muy previsible, además de dar lugar situaciones totalmente forzadas, como puede ser la propia batalla final, la cual no tendría porque haber sucedido si Tim, el protagonista, estuviera más centrado en cómo el “villano” obtiene sus “poderes”, todo acompañado con una serie de guiños y codazos.

Para finalizar, destacar que Pokémon: Detective Pikachu es una película amena, entretenida y que no se hace pesada, con un trabajo de CGI y rediseño de las criaturas muy bueno que eclipsa totalmente a una trama previsible y con cierto abuso del “Deus Ex Machina“. Muy recomendable para ir con niños o para los más fans de esta saga, sobretodo para aquellos que siempre buscaron respuesta a la pregunta “¿cómo sería un mundo con Pokémon?”



el autor

Estudiante de comunicación Audiovisual, Amante de los Videojuegos y seguidor de cualquier tipo en mallas que luche contra el crimen. Suelo estar dibujando o viendo el Vengador tóxico. Buscadme por Tokyo-3 o junto con mi gato, que se llama Wanda y es de Wakanda.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
La plataforma Hulu  –que desgraciadamente todavía no ha llegado a España– parece empeñarse en no ser solo flor de una primavera. Tras el inconmensurable éxito…