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Crítica de Ready Player One. Spielberg y su carta de amor a la cultura friki

No tenía la nueva cinta de Steven Spielberg en el punto de mira y tampoco esperaba mucho de ella. Quizá fuesen esos efectos especiales tan cargantes en los primeros avances o por el excesivo uso que la cinta hacía de las referencias. No he ido mal encaminado, eso ya os lo digo, la mayor parte de la cinta es digital y las referencias abundan en cada plano, pero contra todo pronóstico Spielberg nos ha ofrecido un espectáculo visual increíble, pero sobre todo muy entretenido.

Pongámonos en situación: en un futuro no muy lejano el pasatiempo y el trabajo de gran parte de la población se encuentra en Oasis, un videojuego creado por James Donovan Halliday en donde colocó un easter egg o huevo de pascua que hará millonario a quien lo encuentre. Es por esto que gran parte del planeta se encuentra absorto, metida dentro de un videojuego y olvidándose de todo lo que les rodea con tal de conseguir este magnífico premio y salir de la pobreza que la sobrepoblación ha causado.

Lo cierto es que no es la primera vez que Steven Spielberg adapta una novela y lo hace con maestría. A muchos nos vendrán a la mente Tiburón o Jurassic Park, dos de las cintas clave en su filmografía, y lo cierto es que sabe dotar de un ritmo y un mimo envidiable a esta Ready Player One. Mucho ha tenido que ver el afamado director, pero no ha estado solo. Al guion se encuentra nada más y nada menos que Ernest Cline, quien aporta cierta magia al trasladar su novela al séptimo arte.

Obligatorio el uso de efectos

La premisa obligaba a un uso masivo de efectos especiales. Como he dicho al comienzo, mi miedo era que estos cansaran y se me hiciera soporífera de ver. Sin embargo, Spielberg es Spielberg y se ha rodeado de lo mejor en cuanto a efectos digitales, Industrial Light & Magic. Estos, cuya firma podemos ver en la última cinta de Star Wars o Thor y en la próxima Infinity War, rozan lo sobresaliente, si es que no lo alcanza. La captura de movimiento, los escenarios y el CGI usado en escenas con actores reales quitan el hipo. Quizá a alguien pueda echarle para atrás este uso masivo, teniendo en cuenta que fácilmente ocupa el 90% del metraje, pero es comprensible teniendo en cuenta que lo que estamos viendo es un videojuego y alcanzar esas cotas de epicidad, personajes y escenarios enormes sería imposible de otro modo.

Lo que sí raya lo decente es el mundo fuera de Oasis. No es que la Tierra futura que ha creado Spielberg sea fea, pero sí sosa. Teniendo en cuenta que pasamos la mayor parte del tiempo viendo el videojuego a través de las gafas de realidad virtual de Wade, el contraste con el mundo real deja un sabor amargo en la boca. No hay mucho de interesante en este futuro que ha creado Spielberg, ni siquiera en la historia que envuelve a sus personajes, y quizá el deseo del equipo sea ese, que predomine en la mente del espectador el mundo ficticio de Oasis antes que el desesperanzado mundo real. Cuando el protagonista se quita las gafas cobra mayor sentido la frase “el mundo real se me hace pequeño en comparación”.

En lo narrativo, Spielberg y su equipo manejan a las mil maravillas el ritmo. Nunca cansa ni aburre, siempre te mantiene esperando más a pesar de ser una trama algo predecible. No he leído el libro y esta crítica está enfocada únicamente como espectador de la cinta, pero la historia tiene pocos giros interesantes más allá de los que conciernen al aspecto real de algunos personajes. La historia es bastante típica. ¿Eso es malo? Para nada y Spielberg sabe que quiere divertir y entretener con una historia simpática y cargada de referencias.

Y de verdad que la carga referencial ha sido lo que ha puesto la guinda al pastel. Según tengo entendido el afamado director se ha dejado en el tintero algunas referencias a obras de los 80 y 70 que sí aparecen en el libro. Sin embargo, es obvio que el objetivo del equipo, cuyo trabajo es magistral a la hora de recopilar y colocar tantísimas menciones, ha sido equilibrar un poco la balanza entre el público adolescente y joven y el adulto. Ready Player One no va a dejar indiferente a nadie y os hará buscar alusiones en cada uno de sus planos, algo que en un principio pensé que cansaría y aburriría, pero no sabéis lo gratificante y emocionante que es ver a tus personajes favoritos de la cultura popular. Overwatch, Minecraft, El señor de los anillos, Tomb Raider, Alien, Regreso al futuro, Akira, Mortal Kombat… me sería imposible citar todas las que he encontrado, pero os aseguro que os hace partícipes de la búsqueda de Parzival y sus compañeros, ellos de un huevo de pascua y nosotros de decenas de ellos en la película.

Por su parte, el trabajo de Alan Silvestri es fenomenal aunque en ocasiones queda ensombrecido por las cantidades ingentes de efectos sonoros y visuales que llenan la pantalla de cara al final de la cinta. A pesar de ello siempre tenemos su magnífico toque para acompañar a Parzival, Art3mis y el resto del equipo en esta aventura. Aunque estos no todos ellos son memorables aportan su granito de arena y su carisma a una historia a la que le sienta genial estos personajes tan simpáticos.

Ready Player One no es perfecta, pero ha conseguido divertirme como nunca. Spielberg y Cline llevan la novela al séptimo arte sin tener que recurrir a ella para entender su trama o quitarte ese sabor amargo de “seguro que era mejor en el libro”, cosa que no siempre se consigue. El ritmo que aportan los dos a esta cinta tan arriesgada es sin duda magnífico. No agradará a todos, lo sé, pero sí a todo amante de la cultura pop y friki de los 70 hasta ahora.

Alberto Lloria
Estudiante en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Frikazo de proporciones bíblicas, crecí amando los videojuegos y el cine como medio de escape, sacrificando la vida social. Aunque no me arrepiento. Fan hasta las venas de Batman y El Señor de los Anillos. El mundo se me queda corto, mejor dejadme en la Tierra Media.

4 COMENTARIOS

    • Buenas Hyuga, te confieso que en principio el título del artículo iba a ser “Así da gusto ser friki”, lo cambié por poner a Spielberg pero es que te aseguro que como friki que soy, viendo esta película he comprendido que Spielberg lo es y yo estoy orgulloso de serlo.
      Espero leer tu opinión por estos lares cuando se estrene.
      Un saludo.

  1. para mi fue una gran decepcion de pelicula, algo cliche… Piensa que por el solo hecho de usar iconos de los 80s y 90s de videojuegos y musica ya es buena la pelicula… falso, pesima historia pesimo plot

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