A ver, almas de cántaro y devoradores de cultura pop. ¿Os pensabais que en este rincón solo íbamos a hablar de mechas, naves espaciales y combates contra multiversos? Hoy nos toca abordar un tema de esos que cruzan fronteras insospechadas dentro del mundillo, de nuestro frikiverso. Vamos a analizar cómo la música tradicional mexicana, esa que suena con guitarrón y trompetas en cualquier buena celebración, se ha colado hasta la cocina en el cine de acción y en el ocio digital. Y es que cuando un mariachi entra en escena en una producción de culto, la cosa siempre termina con explosiones y ritmo a partes iguales.
Pensemos por un momento en cómo el cine fantástico ha adoptado los sonidos más icónicos de esta cultura. No hace falta irse muy lejos para recordar aquella joya del cine de acción de serie B elevado a los altares que fue El Mariachi de Robert Rodriguez, un ejercicio donde las guitarras escondían mucho más que acordes románticos. Esa dualidad entre la melodía popular y balas en suspensión marcó a toda una generación de espectadores que flipábamos viendo cómo el folclore se fusionaba con el cine de género. Y es que los mariachis no solo ambientan una plaza soleada o una fiesta popular en cualquier pueblo, sino que en la gran pantalla se han convertido en el perfecto preludio musical para que un héroe con gabardina y revólver suelte una frase lapidaria antes de que empiece el tiroteo.

La música tradicional en los universos de ficción
Lo fascinante de todo esto es ver cómo los compositores de grandes franquicias de superhéroes y videojuegos han sabido rescatar estos instrumentos para dar textura a personajes fronterizos o a secuencias ambientadas en localizaciones latinas. Y es que creo que tenemos que reivindicar nuestras raíces y tradiciones, y no sólo dar por válidas las anglosajonas, que dominan el mundo desde hace años. Desde las composiciones que suenan en los rincones más recónditos del universo Marvel cuando se explora la cultura de personajes de raíces hispanas, hasta los guiños en la animación, y los videojuegos donde una banda sonora de este tipo te avisa de que el nivel se va a poner peliagudo. Al final, el arte de las cuerdas y el traje de cuero trascienden la pantalla para formar parte de nuestro imaginario colectivo friki, demostrando que la buena música no entiende de fronteras ni de universos de ficción.
El peso de estas influencias culturales en el entretenimiento digital y cinematográfico demuestra que la hibridación de géneros es una constante inagotable. Ya busquemos referencias en producciones independientes o en grandes blockbusters, el folclore siempre encuentra hueco para enriquecer la narrativa visual y sonora de aquello que consumimos a diario.
¿Qué opináis de esta mezcla tan peculiar entre la cultura tradicional y los mundos de ficción? Además no sólo es la cultura hispana, incluso desde Asia, la cultura coreana con la música o el anime/manga desde Japón, se van adueñando poco a poco de este mundo globalizado.
Un saludo y sed felices.



